Pablo Avelluto encabeza los desplazamientos en el instituto cinematográfico.
Pablo Avelluto encabeza los desplazamientos en el instituto cinematográfico.

La salida de Alejandro Cacetta fue el solo el comienzo de recambio de las jefaturas del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) que prevé el Gobierno. A partir del lunes, continuarán los despidos y los desplazamientos en el plantel de gerentes del organismo, "algunos de los cuales vienen del kirchnerismo", confirmó hoy el ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto.

El funcionario reiteró que la designación de las nuevas autoridades viene de la mano de "irregularidades administrativas", que van desde la "compra de mobiliario por sumas fuera de cualquier lógica de precios de mercado a gastos desorbitantes en viajes al exterior". Y negó que, con los cambios, su ministerio busque "en absoluto reducir o achicar el apoyo del Estado argentino y de los argentinos a la industria cinematográfica nacional".

"No estamos discutiendo el fomento de la industria cinematográfica nacional, pero queremos que se haga de un modo transparente, de un modo claro", aseguró Avelluto en diálogo a radio La Red. El comentario fue dirigido a las cámaras empresarias y referentes del sector que, luego del despido de Cacetta, señalaron que el Gobierno planea recortar fondos de fomento al cine nacional.

"Las autoridades nuevas del instituto ya están evaluando cuáles son los pasos a seguir", añadió.

Uno de los gerentes que formalizaría su pedido de renuncia este lunes es Pablo Rovito, rector de la ENERC, la escuela de cine que depende del INCAA. Según una denuncia televisiva, Rovito realizó gastos excesivos como el alquiler de la planta donde funcionó el laboratorio Cinecolor por unos 600.000 pesos anuales y la erogación de 8 millones de dólares por obras que nunca se habrían hecho. Sin embargo, referentes del sector cuestionaron esa versión, al advertir que los proyectos edilicios se concretaron.

El rol de Cacetta

Una vez más, el ministro de Cultura negó poner en duda la integridad moral del ex presidente del INCAA, luego del repudio que generó su desplazamiento en referentes del cine, pero planteó que en la función pública "no alcanza con ser un hombre honesto".

"Uno tiene que ser consciente de que se va a encontrar en el camino con personas que no van a estar interesadas en que se hagan reformas y frente a eso uno tiene que tener la voluntad política de enfrentarlas. En el caso de Alejandro, él no tuvo esa voluntad", remarcó.

Alejandro Cacetta, ex titular del INCAA. (Télam)
Alejandro Cacetta, ex titular del INCAA. (Télam)

En este sentido, Avelluto dijo que esperaba "una respuesta muy clara" de Cacetta frente a las irregularidades detectadas, y que tomara "medidas concretas", como "desplazamientos, denuncias, sumarios" y "modificar el plantel de gerentes". Pero nada de ello habría ocurrido, según el punto de vista del ministro. "A lo largo de las semanas las respuestas que fui obteniendo no fueron convincentes", añadió.

Acerca de los presuntos casos de corrupción que "estaban ocurriendo por debajo" del ex titular del INCAA, el ministro evitó manifestar una opinión y expresó que "quien debe evaluarlo debe ser la Oficina Anticorrupción, pero hay hechos que llaman a la duda".

Alejandro Cacetta reconoció ayer haber tenido conocimiento sobre las críticas que desencadenaron su salida, pero repudió que se haya puesto en duda su honorabilidad en un comienzo. Incluso, vinculó su desplazamiento a "otros intereses" que él no aceptó cuando asumió el cargo en 2015.

"Tal vez yo no acepté algún manejo espurio que me proponían y pagué las consecuencias. Yo no acepto manejos espurios. Hablar de corrupción, con mi trayectoria y con lo que he hecho, me cuesta estar hablando de corrupción. Pero también estoy viendo de dónde viene y cómo lo han tratado", sostuvo el cineasta.

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