Penal de máxima seguridad Ancón I: Hallan celulares y drogas tras operativo por secuestros y extorsiones

La intervención de agentes penitenciarios, policías y fiscales expuso fallas en la vigilancia del penal, donde viven 3.700 internos pese a que fue diseñado para 1.500

Reportaje periodístico del programa Cuarto Poder sobre una intervención en el penal Ancón I. Las imágenes muestran el despliegue de agentes de seguridad en los pasillos y celdas del establecimiento penitenciario, así como la presencia de reclusos durante los operativos nocturnos.
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Un operativo nocturno en el penal de máxima seguridad Ancón 1 dejó al descubierto fallas de control, hacinamiento y presuntas coordinaciones criminales desde el interior del establecimiento. La intervención estuvo a cargo del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), agentes de la Policía Nacional del Perú (PNP) y fiscales especializados en crimen organizado, ante indicios de que internos vinculados con bandas delictivas organizaban secuestros y extorsiones desde sus celdas.

La revisión se concentró en sectores donde las autoridades habían detectado señales de actividades ilícitas. El pabellón 2 fue uno de los puntos intervenidos, luego de que los investigadores advirtieran similitudes con hallazgos previos en el pabellón 1, donde se encontraron teléfonos móviles y droga ocultos en zonas modificadas de la infraestructura.

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El contexto del operativo expuso la situación del establecimiento penitenciario, que fue diseñado para albergar a 1.500 internos, pero actualmente concentra a cerca de 3.700 reclusos. El sobrecupo afecta la distribución de los presos, la supervisión cotidiana y la capacidad de respuesta ante incidentes dentro de los pabellones.

Un reportaje del programa Cuarto Poder muestra la intervención de la Policía Nacional del Perú en el penal Ancón 1. La investigación expone mensajes de texto hallados en un teléfono celular incautado, los cuales evidencian la planificación de secuestros desde el interior del centro penitenciario. Asimismo, autoridades policiales informan sobre la situación de hacinamiento y la falta de equipos de seguridad operativos.

Ancón 1 opera con más del doble de internos para los que fue diseñado

El presidente del Instituto Nacional Penitenciario, Abraham Lezcano, señaló que las condiciones de hacinamiento y el deterioro de los mecanismos de vigilancia limitan el control de la prisión. El sistema cuenta con más de 90 cámaras instaladas, aunque ninguna registra imágenes, según precisó el funcionario.

A esa falla se suman los equipos de inspección que permanecen fuera de servicio. Los aparatos de escáner corporal y de rayos X, destinados a revisar a visitantes e internos, no funcionan. La falta de estos recursos reduce las posibilidades de detectar el ingreso de teléfonos, drogas, cargadores y otros objetos prohibidos.

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Decenas de hombres sentados en una cancha verde con las manos en la nuca, rodeados por agentes policiales uniformados
Agentes policiales custodian a decenas de reclusos agachados en una cancha deportiva durante una intervención en el penal Ancón 1.

El operativo permitió verificar que los problemas de seguridad no se reducen a la vigilancia electrónica. Los agentes detectaron la ausencia de un barrote en una reja y cortes en la malla instalada sobre el techo del baño del comedor del pabellón 2. Esas modificaciones podían facilitar el ocultamiento o desplazamiento de objetos dentro de la prisión.

La intervención halló droga, un celular operativo y daños en la infraestructura

Durante el registro del pabellón 2, el personal de seguridad incautó envoltorios con droga, una balanza digital, cargadores, audífonos y un teléfono móvil que se encontraba operativo. El equipo tenía cinta adhesiva sobre las lentes fotográficas, una adaptación que buscaba impedir el uso de la cámara o dificultar la identificación de quienes lo manipulaban.

Un hombre con mascarilla retira un paquete de una red de alambre y lo coloca en una bolsa plástica que sostiene un agente de policía
Un inspector extrae un paquete oculto en la estructura del techo durante un registro en el penal Ancón 1 donde se decomisó material no autorizado.

La modalidad detectada guardaba relación con un hallazgo anterior en el pabellón 1. En ese sector, las autoridades encontraron 32 teléfonos móviles y más de cinco kilos de droga ocultos en espacios alterados de la infraestructura. La coincidencia entre ambos casos llevó a reforzar la revisión de rejas, techos, baños y otros puntos con acceso restringido.

En una de las celdas intervenidas se encontraba Yojairo Arancibia Sevillano, identificado por las autoridades como lugarteniente de Erick Moreno Hernández, alias el Monstruo. Arancibia compartía el ambiente con otros siete internos, una situación que reflejó el nivel de ocupación dentro de ese sector del penal. En el mismo espacio fue ubicado el exdeportista y empresario Jackson Mora.

Captura de pantalla de un celular con mensajes de texto de WhatsApp junto al rótulo de un reportaje sobre el penal Ancón 1
Un reportaje de Cuarto Poder presenta conversaciones de texto halladas en un celular incautado en el penal Ancón 1 sobre la planificación de un secuestro.

Los mensajes incautados apuntan a secuestros y extorsiones en el norte peruano

La documentación fiscal también vinculó acciones presuntamente delictivas con Jimmy Bazán Valderrama, hermano de Jolyn Bazán Valderrama, condenado a 35 años por sicariato agravado. Jimmy Bazán es investigado como uno de los fundadores de la facción criminal La Confederación, de acuerdo con las pesquisas citadas durante la intervención.

Las conversaciones de WhatsApp encontradas en un celular atribuido a Bazán revelaron planes para cometer delitos fuera de Lima. Los mensajes recopilados el 22 de septiembre incluían el ofrecimiento de información sobre dos empresarios de Chiclayo, con el objetivo de ejecutar un secuestro y exigir un rescate de 2 millones de soles.

Una persona con guantes negros sostiene varias hojas de papel blanco con anotaciones a mano sobre una superficie oscura
Agentes de seguridad examinan notas manuscritas incautadas durante un operativo de registro en el penal Ancón 1.

Los intercambios también contenían referencias a listas de posibles víctimas de extorsión, entre ellas pequeños comercios y sucursales de la cadena Inkafarma en Jaén. El general Antonio Loreño, de la PNP, confirmó que las llamadas extorsivas salen desde el interior del penal. La información incautada será incorporada a las investigaciones fiscales para determinar responsabilidades y establecer si existieron otros internos o colaboradores involucrados en las coordinaciones detectadas.

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