La Red Dorsal se viene abajo: modelo público de fibra óptica enfrenta degradación y resulta inviable, alertan stakeholders

Pronatel mantiene problemas operativos y financieros que afectan la conectividad ciudadana en 18 regiones de Perú, ampliando aún más la brecha de conectividad en el país

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PRONATEL - Red Dorsal de Fibra Óptica
La subutilización y la insostenibilidad de la Red Dorsal se presentan como las principales amenazas para el impacto ciudadano de la infraestructura de fibra óptica en Perú.

El futuro de la Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica (RDNFO), pieza clave para la conectividad digital en el Perú, enfrenta cuestionamientos sobre su viabilidad operativa y financiera.

Durante el encuentro LIR Convergence Perú 2026, autoridades y especialistas del sector coincidieron en la urgencia de rediseñar el modelo dorsal, que abarca la red nacional y las redes regionales en 18 regiones, para priorizar la conectividad ciudadana y adecuarse a las demandas tecnológicas actuales.

Origen y distorsiones en el modelo de la Red Dorsal

Carlos Valdez, exviceministro de Comunicaciones, señaló que la Red Dorsal nació bajo la Ley de Banda Ancha, pero su implementación se vio distorsionada por un contrato complejo que generó duplicidades competitivas.

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“El propósito de la Red Dorsal no ha sido competir con los operadores privados, y no lo debería ser”, afirmó Valdez, quien propuso una reformulación del modelo para evitar conflictos y mejorar su funcionalidad.

Luis Montes, exdirector ejecutivo de FITEL (ahora Pronatel), planteó que la Red Dorsal evolucione hacia una Asociación Público-Privada (APP) con gestión especializada.

Red Dorsal de Fibra Óptica
Exfuncionarios recomiendan que el Estado peruano no opere directamente la Red Dorsal, sino que enfoque sus esfuerzos en garantizar la conectividad en zonas rurales y no competidas.

Según Montes, el Estado debe mantener control estratégico, pero no operativo. “La Red Dorsal debe preservarse como infraestructura nacional estratégica, corrigiendo fallas y logrando integración con las redes regionales”, sostuvo el exfuncionario.

Por su parte, Virginia Nakagawa, exviceministra de Comunicaciones, propuso que la operación de las redes pase a manos privadas vinculadas al Estado, con obligaciones claras de conectar centros de salud, escuelas y servicios de seguridad.

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“Las redes deben pasar a un operador privado conectado con el Estado, orientado a garantizar la conectividad progresiva de servicios esenciales”, señaló Nakagawa.

Sostenibilidad y enfoque en zonas no competitivas

El debate incluyó la intervención de Christian Chee, vicepresidente de desarrollo de negocios en Gilat Perú, quien advirtió sobre la degradación acelerada de la Red Dorsal tras su transferencia a Pronatel en 2021.

Chee advirtió que “Pronatel no está diseñada para operar una red tan compleja y con aspectos técnicos que requieren respuestas ágiles”. Para el ejecutivo, el principal problema es la insostenibilidad de la red como infraestructura de impacto ciudadano.

Carla Sosa, exviceministra de Comunicaciones, coincidió en que Pronatel no cumple el rol para el cual fue creado y recomendó que evolucione hacia un organismo técnico dedicado al cierre de brechas de telecomunicaciones, sin operar la Red Dorsal. “El Estado no debe operar una red de este tipo”, puntualizó Sosa.

MTC
El debate sobre el futuro de la Red Dorsal se vincula con la economía digital y la necesidad de mejorar servicios esenciales como salud, educación y seguridad nacional en Perú.

Decisiones estratégicas y urgencia de reformas

Carlos Huamán, socio fundador de DN Consultores, planteó la necesidad de un cambio profundo en el modelo dorsal, sugiriendo una escisión horizontal y una integración vertical. Huamán propuso que el Estado concentre su esfuerzo en regiones con baja presencia de operadores privados, dejando las zonas competitivas a la gestión privada.

“El Estado debería enfocarse en las zonas no competidas, mientras que las zonas competidas puedan integrarse a una gestión privada especializada”, planteó.

En el cierre del encuentro, los participantes coincidieron en que la sostenibilidad operativa y financiera de la Red Dorsal depende de decisiones estratégicas y políticas inmediatas.

El reto central es cerrar la brecha de conectividad digital y garantizar que la infraestructura beneficie a los no conectados, facilitando servicios digitales de alto impacto para la ciudadanía.