¿Cómo ahorrar electricidad?: 7 Consejos claves para enfrentar el alza en las tarifas

El aumento de las tarifas impulsa la adopción de medidas como la modernización de electrodomésticos, la optimización del uso de la iluminación y la desconexión de aparatos en modo de espera para lograr un ahorro significativo en la factura mensual.

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Ola de calor: cómo usar ventilador y aire acondicionado sin aumentar el consumo de electricidad. (Foto composición: Infobae Perú/Agencia Andina)
Ola de calor: cómo usar ventilador y aire acondicionado sin aumentar el consumo de electricidad. (Foto composición: Infobae Perú/Agencia Andina)

El aumento sostenido en las tarifas eléctricas ha convertido el ahorro de energía en una prioridad para hogares, empresas y organismos públicos. La adopción de hábitos responsables y la modernización de equipamientos pueden generar ahorros significativos en el consumo y, en consecuencia, en la factura mensual. La preocupación por el impacto económico y ambiental de la electricidad impulsa la búsqueda de soluciones prácticas que sean accesibles para la mayoría de los usuarios.

Electrodomésticos que más consumen luz

Uno de los primeros pasos recomendados por expertos es identificar los aparatos que más energía consumen en el hogar. Los electrodomésticos de refrigeración, como heladeras y congeladores, junto con aires acondicionados , calefactores eléctricos y termotanques, suelen encabezar la lista.

La sustitución de estos equipos por modelos de mayor eficiencia energética, identificados con etiquetas de bajo consumo, permite reducir el gasto de manera inmediata. Los electrodomésticos clase A o superior pueden consumir hasta un 40% menos de electricidad respecto a modelos antiguos.

Técnico masculino con mono y gorra azul arrodillado, inspeccionando el tambor abierto de una lavadora blanca. Sostiene un multímetro amarillo y hay una caja de herramientas.
Un técnico especializado, vestido con mono y gorra azul, realiza la revisión de una lavadora blanca utilizando un multímetro mientras su caja de herramientas permanece abierta en el suelo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Luces LED

La iluminación representa otro de los rubros de mayor impacto. El reemplazo de lámparas incandescentes por luces LED es una de las medidas más difundidas y efectivas. Las bombillas LED utilizan hasta un 80% menos de energía y tienen una vida útil considerablemente más larga. Además, su encendido inmediato y la variedad de tonos disponibles permiten adaptar la iluminación a cada ambiente sin incrementar el consumo. La recomendación se extiende a instalar sensores de movimiento en zonas de paso y aprovechar la luz natural en la medida de lo posible, manteniendo cortinas abiertas durante el día y ubicando escritorios o áreas de trabajo cerca de ventanas.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Una mujer se relaja en el sofá de su hogar mientras utiliza una mascarilla facial de terapia de luz LED, una tendencia creciente en tratamientos estéticos y de bienestar en casa. El ambiente cómodo y moderno resalta la importancia de la tecnología en la vida cotidiana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uso de aparatos electrodomésticos

El uso racional de los aparatos eléctricos es otro punto clave. Se aconseja evitar dejar dispositivos en modo de espera o “stand by”, ya que, aunque en menor medida, continúan consumiendo energía. Este fenómeno, denominado “consumo vampiro”, puede representar hasta el 10% del gasto eléctrico anual en un hogar promedio.

Desconectar cargadores, televisores, computadoras y otros equipos cuando no se utilizan contribuye a reducir este consumo invisible. Para facilitar la tarea, se sugiere utilizar regletas con interruptor, que permiten apagar varios dispositivos de manera simultánea.

Una persona de cabello rizado pelirrojo, con camisa a cuadros rojos, sentada en la cama con una laptop abierta y una tablet junto a ella
Una persona joven con cabello rizado pelirrojo sentada en la cama interactúa con una computadora portátil y una tablet, reflejando la integración de la tecnología en la vida cotidiana.

El aire acondicionado

El aire acondicionado y la calefacción suelen ser responsables de gran parte del aumento en el consumo durante los meses de temperaturas extremas. Ajustar los termostatos a valores moderados, como 24 °C en verano y 20 °C en invierno, ayuda a mantener el confort sin disparar los costos.

Mantener puertas y ventanas cerradas mientras los equipos están en funcionamiento y revisar el aislamiento de paredes y techos son prácticas recomendadas. La limpieza regular de filtros y la revisión anual por parte de un técnico especializado optimizan el rendimiento de estos equipos.

Una mujer con pijama de cuadros sentada en la cama de una habitación oscura, ajusta el aire acondicionado con un control remoto. La unidad emite una luz azul.
Una mujer con pijama de cuadros ajusta la temperatura del aire acondicionado con el control remoto, buscando aliviar el calor y lograr una noche de descanso. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Uso de electrodomésticos en horas específicas

La planificación del uso de los electrodomésticos también incide en el ahorro. Se recomienda agrupar tareas que requieren electricidad, como planchar la ropa o lavar los platos, para realizarlas en horarios de menor demanda cuando es posible.

El uso eficiente de la lavadora y el lavavajillas, por ejemplo, implica utilizarlos con la carga completa y elegir programas de baja temperatura, lo que permite reducir el consumo hasta en un 30%.

Uso responsable de la energía eléctrica

La concientización de todos los integrantes del hogar es fundamental para sostener los hábitos de ahorro. Involucrar a niños y adultos en el apagado de luces, la desconexión de equipos y el uso responsable de la energía crea una cultura de cuidado que trasciende el ámbito doméstico y se extiende a escuelas, oficinas y espacios públicos. Diversos programas de gobiernos y asociaciones de consumidores promueven campañas de sensibilización y ofrecen guías prácticas para facilitar la adopción de medidas cotidianas.

La instalación de sistemas domóticos o inteligentes, aunque representa una inversión inicial, permite un control más preciso del consumo eléctrico. Estos sistemas gestionan la iluminación, la climatización y el funcionamiento de aparatos a distancia, ajustando los parámetros según la presencia de personas, la hora del día o las condiciones del ambiente. Las aplicaciones móviles asociadas facilitan el monitoreo en tiempo real y la detección de excesos o anomalías en el consumo.

Una mujer preocupada mira un cargador de pared que humea y brilla con una luz naranja en la toma de corriente, mientras su celular muestra una alerta de alta temperatura.
Una mujer observa preocupada cómo su cargador de celular se sobrecalienta y emite humo de la toma de corriente, mientras la pantalla del teléfono advierte de alta temperatura. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Energías renovables

El ahorro de electricidad no solo tiene un impacto económico, sino también ambiental. La generación de energía eléctrica a partir de fuentes no renovables contribuye a las emisiones de gases de efecto invernadero y al cambio climático.

Reducir el consumo individual y colectivo contribuye a disminuir la presión sobre los sistemas energéticos y a avanzar hacia una matriz más sustentable. En este sentido, quienes tienen posibilidad de invertir en energías renovables, como paneles solares, encuentran en la autogeneración una alternativa que reduce la dependencia de la red y los costos a largo plazo.

Los especialistas coinciden en que no existen fórmulas milagrosas, pero sí una suma de pequeñas acciones que, aplicadas de manera constante, pueden traducirse en diferencias notables en la factura mensual y en el cuidado del medio ambiente. Identificar los principales focos de consumo, modernizar equipos, adoptar hábitos responsables y aprovechar la tecnología son los pilares sobre los que se construye una gestión eficiente de la electricidad en tiempos de tarifas elevadas y preocupación ambiental.