
Este 26 de abril de 2026, se cumplen 40 años del accidente de Chernóbil, un hecho que cambió la percepción sobre la energía nuclear en el mundo. Tras cuatro décadas, su recuerdo sigue vigente, pero no solo por las consecuencias que causó sino por las lecciones que dejó. El Perú, por supuesto, no fue ajeno a ese impacto.
En 1986, mientras Europa enfrentaba las consecuencias del accidente, desde Perú ya se venía desarrollando la construcción de una ciudadela científica-tecnológica que desarrollaría las aplicaciones pacíficas de la energía nuclear. Desde las décadas de los 60 y 70, ya existía un programa nuclear peruano, impulsado por el Instituto Peruano de Energía Nuclear (IPEN), el cual tenía como objetivo el desarrollar capacidades científicas y tecnológicas en un campo estratégico. Sin embargo, tras lo ocurrido en Chernóbil, la percepción cambió drásticamente, lo cual conllevó a que lo que anteriormente era visto como oportunidad de desarrollo, sea ahora asociado al peligro e incertidumbre.
PUBLICIDAD
Hacia finales de los años 80, cuando en el Perú se alcanzó la criticidad de su Reactor de Investigación RP-10, esto en el Centro Nuclear de Huarangal, el contexto ya era otro. La inauguración de esta gran infraestructura se dio en medio de una opinión pública marcada por el miedo. La seguridad dejó de ser solo un requisito técnico por cumplir y se convirtió ahora en una preocupación social.
Bajo este contexto, el país tomó una decisión prudente. El desarrollo nuclear no se detuvo, pero sí se reorientó a otras necesidades nacionales. Durante décadas, desde el IPEN se priorizó la investigación, la medicina nuclear y otras aplicaciones pacíficas, dejando en segundo plano la generación de energía. Este enfoque permitió fortalecer las capacidades técnicas y asegurar la continuidad institucional, incluso considerando el contexto internacional poco favorable.
PUBLICIDAD
Hoy, tras 40 años de ese lamentable suceso, el escenario global ahora es distinto. La urgencia de diversificar la matriz energética y reducir las emisiones, ha reabierto el debate sobre el rol de la energía nuclear. En ese contexto, el Perú empieza a retomar este camino, pero bajo condiciones muy diferentes a las de ese entonces.
En la actualidad, ya contamos con la Ley N.° 32560, la cual marca un punto de inflexión al reconocer el potencial de la energía nuclear dentro de la política energética nacional. Además, abre la posibilidad de incorporar tecnologías modernas, como lo son los Reactores Modulares Pequeños (SMR), especialmente pensados para ser instalados en aquellas zonas alejadas del país.
PUBLICIDAD
Este nuevo impulso viene acompañado de un fortalecimiento institucional que refleja claramente lo aprendido en estas más de cinco décadas. Por ejemplo, se han desarrollado capacidades para la atención de incidentes mediante el Centro Nacional de Emergencias Radiológicas, y avanza en la consolidación del Centro Nacional de Metrología de las Radiaciones Ionizantes, clave para garantizar mediciones precisas y trazables en el uso de radiaciones.
A la par, se continúa trabajando para el fortalecimiento del marco regulatorio, incorporando funciones específicas de supervisión para futuras instalaciones nucleares de potencia. Asimismo, en línea con las mejores prácticas internacionales, se plantea avanzar hacia un órgano regulador independiente, separado del operador, el cual permita reforzar la transparencia y el control.
PUBLICIDAD
Todo esto refleja un cambio importante en la forma de entender la energía nuclear en el país. Ya no se le ve únicamente como un ámbito académico o de investigación, sino también como una herramienta con alto potencial para contribuir al desarrollo en sectores como la salud, la industria, la seguridad alimentaria y, eventualmente, la generación eléctrica.
A 40 años de Chernóbil, la principal lección sigue siendo clara: la energía nuclear exige los más altos estándares de seguridad, instituciones sólidas y una cultura permanente de prevención. Los accidentes no son inevitables, pero sí pueden ocurrir cuando fallan los sistemas que deberían evitarlos.
PUBLICIDAD
El Perú, que desarrolló su infraestructura nuclear en medio de un accidente de este nivel, tiene hoy la oportunidad de avanzar con mayor conocimiento y responsabilidad. No se trata de olvidar el pasado, sino de aprender de él para construir un futuro más seguro para todos.
Ese es, finalmente, el verdadero legado de Chernóbil.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Dueño de ‘La Bella Luz’ reconoce a César Sánchez como agresor de Naldy Saldaña y pide a víctimas denunciarlo: “Nos ha perjudicado, empezaré de cero”
El dueño de la agrupación habló sobre la denuncia de Naldy Saldaña, aseguró que el caso golpeó a todo el proyecto musical y reafirmó que respaldará las investigaciones hasta las últimas consecuencias

Predicción del clima en Lima para antes de salir de casa este 6 de agosto
El clima en Perú resulta alterado por las condiciones geográficas: sus costas, montañas y selva

Prepárase antes de salir: Este es el pronóstico del clima en Cuzco este 6 de agosto
Para evitar cualquier imprevisto es importante conocer el pronóstico del tiempo en Perú

Conoce el clima de este día en Arequipa
La diversidad climatológica en Perú es tal que se tienen identificados 38 estados del tiempo a lo largo del país

Óscar Custodio pide perdón a Naldy Saldaña tras denuncia contra exdirector de La Bella Luz: “Me equivoqué” y promete colaborar con la justicia
El dueño de la orquesta reconoció en Magaly TV La Firme que no apartó a César Sánchez Chavesta cuando conoció la denuncia, ofreció disculpas a la cantante y dijo que ahora asumirá las consecuencias



