¿Cómo le va a la pota en el mundo? Balance de la última reunión de OROP-PS

El principal resultado relevante para la pesca artesanal peruana es la ampliación del plazo para inscribirse y pescar en el ámbito de la OROP PS (aguas internacionales) sin necesidad de contar con el registro en la Organización Marítima Internacional (OMI) hasta el 1 de enero de 2028

Guardar
Google icon
Esta captura de pantalla difundida por el Instituto Oceánico Schmidt muestra un calamar gigante, o Mesonychoteuthis hamiltoni, en su hábitat natural durante una expedición de censo oceánico, el domingo 9 de marzo de 2025, en las islas Sandwich del Sur. (ROV SuBastian/Instituto Oceánico Schmidt vía AP)
Esta captura de pantalla difundida por el Instituto Oceánico Schmidt muestra un calamar gigante, o Mesonychoteuthis hamiltoni, en su hábitat natural durante una expedición de censo oceánico, el domingo 9 de marzo de 2025, en las islas Sandwich del Sur. (ROV SuBastian/Instituto Oceánico Schmidt vía AP)

La pesquería del calamar gigante o pota es la más importante del país en términos de desembarques, exportaciones y generación de empleo. Pero no somos el único país que aprovecha este recurso, por eso su buen manejo en el ámbito nacional e internacional, debe ser una prioridad para todos. Ahí radica la relevancia de las decisiones que se toman en la Comisión de la Organización Regional de Ordenamiento Pesquero del Pacífico Sur (OROP-PS).

Hace poco más de una semana tuvo lugar la 14ª Reunión Anual de este organismo internacional en Panamá, donde se discutieron nueve propuestas vinculadas al calamar gigante, incluyendo medidas para reducir número y arqueo de buques (es decir, reducir el esfuerzo pesquero), introducir límites de captura (cuota de pesca/esfuerzo de captura), zonas de amortiguamiento cerca de las zonas económicas exclusivas (ZEE) nacionales, y mayor cobertura de observadores a bordo y del monitoreo electrónico.

PUBLICIDAD

El principal resultado relevante para la pesca artesanal peruana es la ampliación del plazo para inscribirse y pescar en el ámbito de la OROP PS (aguas internacionales) sin necesidad de contar con el registro en la Organización Marítima Internacional (OMI) hasta el 1 de enero de 2028. El número OMI es un identificador único de siete dígitos que se asigna a las embarcaciones y que a diferencia del nombre del barco, que puede cambiar, acompaña a la embarcación durante toda su vida útil, desde la construcción hasta el desguace. Este requisito es clave para garantizar la trazabilidad y la legalidad de las operaciones de la embarcación ante la OROP PS. Con esta facilidad, nuestra flota podrá seguir registrándose para pescar en aguas internacionales siempre que cumplan con contar con el sistema de seguimiento satelital (SISESAT) peruano operativo y obtener más adelante el respectivo número OMI de acuerdo con las disposiciones que dicte PRODUCE al respecto.

Pero no todo es positivo. No se avanzó con el marco de manejo precautorio propuesto para establecer límites de captura ni un plan de ordenamiento robusto. En cuanto a la reducción del esfuerzo pesquero, generado principalmente por la flota china, se acordó solo una reducción moderada del número de buques autorizados a participar en la pesquería de pota (alrededor de 15%), sin fijar aún límites de captura totales ni de esfuerzo pesquero medidos en días de pesca o capacidad de pesca de la flota. Esto puede interpretarse como una barrera para avanzar hacia el manejo precautorio del recurso ya que la simple reducción de flota, sin límites de captura ni control efectivo del esfuerzo real, puede generar una falsa sensación de progreso y no abordar el riesgo del colapso de un stock altamente variable y sensible a cambios ambientales. Especialmente si consideramos que países como China tienes registrados más barcos de los que efectivamente operan en el área de la convención, por lo que el impacto real de esta medida será menor del esperado.

PUBLICIDAD

Finalmente, tampoco se aprobaron las propuestas (incluida la peruana) para establecer una zona de amortiguamiento más allá de las ZEE de los estados costeros que deba ser respetada por la flota extranjera, ni tampoco las medidas destinadas a reducir posibles abusos laborales y de derechos humanos entre la tripulación de las flotas de larga distancia.

En resumen, los resultados de esta reunión de la OROP PS han sido positivos pero aun modestos. Por eso urge que el Perú trabaje para fortalecer su posición en estos espacios de negociación internacional, apuntando a impulsar propuestas concretas para una cuota de captura global precautoria para el área de la OROP PS, incorporando criterios de asignación que reconozcan tanto los derechos e intereses de los países costeros como la importancia socioeconómica del recurso para la flota artesanal. De esta manera, el manejo pesquero de la pota podrá equilibrar la sostenibilidad con las necesidades de las comunidades que dependen de esta actividad.

Carmen Heck

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD