
A pocos meses de las Elecciones Generales 2026, dos sectores concentran una atención prioritaria en el debate público: educación y salud. Ambos mantienen brechas estructurales que impactan de manera directa en la calidad de vida de millones de peruanos y que, además, ponen a prueba la capacidad del próximo gobierno para ofrecer respuestas sostenibles. En ese contexto, distintas instituciones comenzaron con propuestas y diagnósticos que buscan orientar a las fuerzas políticas hacia políticas de Estado y no solo promesas de campaña.
A lo largo de los últimos años, la fragilidad del sistema de salud y las limitaciones del sistema educativo han quedado expuestas como problemas persistentes. En un año decisivo para el país, estas brechas estructurales se perfilan como ejes inevitables de la discusión electoral, tanto por su impacto social como por la urgencia de reformas que no pueden seguir postergándose.
En el sector salud, los problemas abarcan desde el acceso oportuno a la atención y la débil capacidad resolutiva del primer nivel, hasta la fragmentación institucional y la limitada ejecución de los recursos. En educación, la falta de continuidad en las políticas públicas y la ausencia de consensos de largo plazo han impedido cerrar brechas que afectan, sobre todo, a los sectores más vulnerables. Ante este escenario, dos iniciativas recientes buscan incidir directamente en la formulación de los planes de gobierno: CADE Salud 2026 y un documento de prioridades educativas entregado por el Consejo Nacional de Educación (CNE) a todos los partidos políticos.

CADE Salud 2026 y las brechas estructurales del sistema
Con miras al próximo periodo gubernamental, la segunda edición de CADE Salud, organizada por IPAE Acción Empresarial, se propone colocar en la agenda nacional los principales desafíos del sistema sanitario. El foro parte de un problema claro: persiste una brecha entre el aseguramiento formal y la atención efectiva, el primer nivel de atención sigue debilitado y las desigualdades territoriales continúan marcando el acceso a los servicios.
A ello se suma la fragmentación institucional, que dificulta una articulación eficiente entre los distintos actores del sector, así como debilidades en la gobernanza, reflejadas en la falta de reglas claras, problemas de transparencia y una rectoría insuficiente para liderar una reforma integral. Otro punto crítico es la gestión y el financiamiento, donde la baja ejecución presupuestal y la falta de sostenibilidad complican la asignación eficiente de recursos, incrementan el gasto de bolsillo de las familias y afectan la continuidad y calidad de la atención.

El encuentro también pondrá énfasis en las brechas en innovación, tecnología y talento humano, factores que limitan la resiliencia del sistema y el uso estratégico de datos y salud digital, además de la formación de profesionales con un enfoque preventivo y centrado en las personas. CADE Salud 2026 estructura este debate a partir de cuatro ejes temáticos y culminará con la presentación de propuestas que serán puestas a disposición de las fuerzas políticas y de los principales actores del sector, con el objetivo de garantizar acceso, calidad y sostenibilidad desde los primeros meses de la próxima gestión.
El CNE y las prioridades educativas rumbo a 2026
En paralelo, el Consejo Nacional de Educación entregó oficialmente el documento Elementos para un Plan de Desarrollo de la Educación Peruana, que recoge prioridades y líneas de acción que el país debe asumir durante el próximo periodo gubernamental, en concordancia con el Proyecto Educativo Nacional (PEN) al 2036 a todos los partidos que participarán en la contienda.

La entrega fue encabezada por el presidente del CNE, Luis Lescano, y se realizó en el marco del Taller de capacitación a jefes de plan de gobierno Perú Debate 2026, organizado por el Jurado Nacional de Elecciones. Esta articulación institucional busca promover consensos y contribuir al fortalecimiento de la democracia desde la educación, evitando que cada gobierno reinicie el rumbo sin continuidad.
Durante el evento, Lescano subrayó que la finalidad de este documento es contribuir a que la educación sea abordada como una política de Estado. En esa línea, destacó la importancia de que las organizaciones políticas incorporen estas prioridades en sus planes de gobierno para asegurar continuidad, sostenibilidad y consensos amplios en las políticas educativas del país.

Por su parte, Juana Sono, secretaria ejecutiva del CNE, expuso las quince prioridades educativas construidas a partir de diálogos nacionales con la participación de autoridades, especialistas, docentes, estudiantes y actores de la sociedad civil. Este proceso de concertación establece una hoja de ruta orientada a enfrentar las brechas estructurales del sistema educativo e impulsar políticas de mediano y largo plazo.
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