Miranda Capurro responde a críticas por antiguo post sobre Bad Bunny: “ Yo solo quiero ir al concierto a disfrutarlo”

La influencer enfrentó cuestionamientos en redes tras reaparecer un antiguo mensaje donde decía no ser fan del boricua. La creadora respondió y defendió su derecho a cambiar de opinión sin ser atacada

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Tras el resurgimiento de un video antiguo donde decía no ser fan de Bad Bunny, Miranda Capurro decidió aclarar su postura, defendiendo su derecho a disfrutar hoy de la música del artista puertorriqueño (TikTok)

Un antiguo comentario publicado en redes sociales volvió a colocar a Miranda Capurro en el centro de la polémica digital. Usuarios recuperaron un mensaje de 2022 en el que la influencer afirmaba no ser seguidora de Bad Bunny, lo que generó cuestionamientos luego de que ella compartiera recientemente su entusiasmo por la llegada del artista al Perú.

La reacción fue inmediata y dio paso a acusaciones de inconsecuencia y oportunismo, con referencias directas a supuestos beneficios asociados al entorno del cantante.

Ante la ola de comentarios, Capurro decidió pronunciarse y explicar su postura, rechazando la idea de que los gustos musicales deban permanecer inalterables y cuestionando la lógica de los ataques personales en redes sociales.

Un mensaje del pasado que reactivó la polémica en redes

La reaparición de un post
La reaparición de un post antiguo en X colocó a Miranda Capurro bajo escrutinio digital, tras contrastarse su postura pasada sobre Bad Bunny con publicaciones recientes. (Instagram)

El nuevo episodio se originó cuando comenzó a circular en la red social X un video antiguo de Miranda Capurro, grabado en 2022, en el que se la veía ironizando sobre el fenómeno Bad Bunny. En ese registro, la influencer aparecía relajada, con una estética distinta a la actual, y escribía un mensaje en el que señalaba que se encontraba “tranquilísima” porque no era fan del artista puertorriqueño. En aquel momento, el comentario no generó mayor impacto y quedó diluido entre miles de publicaciones cotidianas.

Sin embargo, el escenario cambió cuando Capurro compartió recientemente un video celebrando la llegada de Bad Bunny al Perú, lo que fue interpretado por algunos usuarios como una contradicción. A partir de ese contraste, comenzaron a circular capturas de pantalla y ediciones del antiguo post, acompañadas de mensajes irónicos y críticas directas. Algunos comentarios insinuaron que su cambio de actitud estaría motivado por un interés en acceder a espacios exclusivos vinculados al entorno del cantante, como “la casita”, un elemento asociado a la puesta en escena del artista.

La viralización del contenido se dio en un contexto de alta sensibilidad en redes, donde las figuras públicas suelen ser sometidas a un escrutinio constante. El debate se desplazó rápidamente del gusto musical hacia cuestionamientos personales, reavivando dinámicas de cancelación digital que ya habían afectado previamente a la influencer.

La respuesta de Miranda Capurro y su defensa del cambio personal

Ante la viralización del antiguo
Ante la viralización del antiguo post, Capurro fijó posición y rechazó las especulaciones, afirmando que cambiar de opinión no debería ser motivo de ataque. (Instagram)

Frente al volumen de reacciones, Miranda Capurro optó por responder de manera directa y fijar su posición. En declaraciones difundidas en sus plataformas, negó haber mencionado o buscado algún tipo de beneficio especial relacionado con el entorno de Bad Bunny. “Yo nunca he mencionado ninguna casita. Yo solo quiero ir al concierto a disfrutarlo. No voy a mentir”, expresó, desmarcándose de las especulaciones que circularon en redes.

Capurro fue más allá y abordó el fondo del cuestionamiento, centrado en la supuesta obligación de mantener una postura invariable frente a un artista. “¿Por qué alguien no se puede volver fan o por qué alguien no puede dejar de ser fan?”, planteó, cuestionando la rigidez con la que algunos usuarios juzgan los cambios de opinión. En ese mismo sentido, añadió: “¿O por qué alguien simplemente no puede decidir qué escucha o qué no escucha y cuándo lo escucha y si a alguno le gusta en algún momento y puede dejar de gustarle eventualmente? O sea, no entiendo”.

La influencer también reconoció que, de presentarse una oportunidad distinta en el futuro, no la negaría, aunque aclaró que ese no es su objetivo actual. “Si por A o B motivos se da la oportunidad, de p... m... Pero ya”, afirmó, en una declaración que buscó cerrar el debate sin alimentar nuevas interpretaciones. Su respuesta fue respaldada por algunos seguidores, quienes señalaron que los gustos culturales evolucionan con el tiempo y que rescatar publicaciones antiguas fuera de contexto contribuye a una dinámica de hostigamiento.