Captura de Nicolás Maduro: Gamarra lanza polos con imágenes del dictador detenido y son tendencia

Talleres de estampado en La Victoria trabajan a máxima capacidad desde el 5 de enero, con prendas personalizadas que se venden en menos de una hora y pedidos por docenas

Guardar
Comerciantes de Gamarra ya venden polos con imágenes de la detención de Nicolás Maduro, dirigido para los venezolanos en Perú Canal N

El emporio comercial de Gamarra ha vuelto a demostrar su impresionante capacidad de respuesta ante la coyuntura política internacional. Tras el anuncio de la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, las galerías del distrito de La Victoria se han visto inundadas por una fiebre de demanda inusual. Miles de ciudadanos, en su mayoría integrantes de la numerosa comunidad venezolana en el Perú, han acudido a este centro textil buscando inmortalizar un momento histórico que, para muchos, representa el cierre de un ciclo de dolor y el inicio de una esperanza democrática.

Desde las primeras horas de este lunes 5 de enero, los talleres de estampado en Gamarra no han cesado su producción, transformando las imágenes virales del ahora detenido líder chavista en prendas de vestir que se agotan en cuestión de minutos. Entre el ruido de las máquinas y el bullicio de los compradores, historias de Venezuela libre y emprendimiento se entrelazan en cada diseño.

“Game Over”: El furor por los polos de la captura de Nicolás Maduro en las galerías de La Victoria

Composición: Infobae Perú
Composición: Infobae Perú

En el corazón de la zona comercial, exactamente en el jirón Hipólito Unanue 1449, el negocio de los estampados ha dado un giro radical. Yanelis Torres, una joven emprendedora venezolana que llegó al Perú hace cuatro años buscando las oportunidades que su país le negó, lidera hoy la tendencia con su marca Estampados Meraki. Ella, al igual que miles de sus compatriotas, no solo ve en la captura de Nicolás Maduro un hito político, sino una catarsis personal que ha decidido plasmar en algodón.

Los diseños que más atraen a los transeúntes utilizan una combinación de registros reales y retoques digitales. “La imagen que más sale es la original, donde se le ve apresado bajando del avión”, comenta Yanelis mientras muestra una de sus creaciones.

Sin embargo, la creatividad no se detiene ahí. Mediante el uso de inteligencia artificial, los comerciantes han diseñado versiones donde se observa a Maduro con el uniforme de prisión o con la contundente frase “Game Over” (Fin del juego). Otros modelos incluyen leyendas como “Venezuela libre” y “Llegó a su fin”, frases que resuenan profundamente entre los migrantes venezolanos que recorren las calles de La Victoria.

La demanda ha superado cualquier expectativa previa. Los clientes no solo compran una unidad para uso personal; muchos se llevan pedidos por docenas para repartir entre amigos y familiares, extendiendo el mensaje de lo que consideran una liberación. El proceso de producción en Gamarra es frenético: un polo personalizado puede estar listo en un tiempo récord de entre 30 y 45 minutos, dependiendo de la complejidad de los detalles solicitados por el comprador.

¿Volver a empezar o quedarse en casa? La encrucijada de los venezolanos en el Perú tras el fin del régimen

Venezolanos celebran el anuncio del
Venezolanos celebran el anuncio del presidente Donald Trump de que el mandatario de Venezuela, Nicolás Maduro, había sido capturado y trasladado fuera de su país, en Lima, Perú, el sábado 3 de enero de 2026. (AP Foto/Martin Mejia)

El debate sobre el retorno a Venezuela ha dejado de ser una utopía para convertirse en una posibilidad logística y emocional que divide opiniones. Según expertos en temas internacionales como Luis Nunes, existe un sector importante de la población migrante que posee la formación técnica y el deseo ferviente de participar en la reconstrucción nacional tras años de saqueo institucional.

Para estos ciudadanos, la caída de Nicolás Maduro es el llamado definitivo para recuperar sus propiedades y reunirse con sus familias, asumiendo el reto de levantar un país quebrado desde sus cimientos. La esperanza de ver una “Venezuela libre” motiva a muchos a considerar la posibilidad de cruzar la frontera de regreso, llevando consigo el aprendizaje y la resiliencia adquirida durante su estancia en el extranjero.

No obstante, para una gran parte de la migración venezolana, el concepto de hogar ha mutado de forma irreversible, consolidando al Perú como su segundo hogar. Muchos de estos emprendedores y profesionales han formado familias, adquirido deudas y establecido redes de contacto que hacen que un retorno definitivo sea una decisión sumamente compleja. Para ellos, la gratitud hacia el país que les “permitió volver a soñar” pesa tanto como la nostalgia, optando por una postura de prudencia donde solo contemplan visitas frecuentes para abrazar a los seres queridos que no ven desde hace casi diez años, pero manteniendo su centro de vida en Lima o provincias.