Perú Libre: el partido que ganó las elecciones y que terminó con dos presidentes vacados y su líder prófugo

El movimiento izquierdista de Vladimir Cerrón llegó al poder con un discurso de transformación social, pero cuatro años después enfrenta denuncias por corrupción, crisis institucional y un profundo desgaste político

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De la victoria a la crisis: Perú Libre enfrenta el legado de corrupción, vacancias y denuncias. (Foto composición: Infobae Perú/FB: @Perú Libre/Andina)
De la victoria a la crisis: Perú Libre enfrenta el legado de corrupción, vacancias y denuncias. (Foto composición: Infobae Perú/FB: @Perú Libre/Andina)

Perú Libre, el partido que irrumpió en la escena política peruana con un discurso de cambio, justicia social y soberanía nacional, se encuentra hoy sumido en una profunda crisis política. Fundado por el médico y exgobernador Vladimir Cerrón, el movimiento llevó a Pedro Castillo a la presidencia en 2021 pasó de ser la esperanza de los sectores rurales y populares a convertirse en sinónimo de inestabilidad institucional, juicios, vacancias presidenciales y liderazgo prófugo.

Desde su fundación en Junín, Perú Libre se presentó como una alternativa a los partidos tradicionales, canalizando el descontento popular frente a la desigualdad y el centralismo limeño. Bajo el lema de “no más pobres en un país rico”, el partido ganó terreno en regiones históricamente marginadas, especialmente en la sierra y zonas rurales. Sin embargo, el idealismo del discurso pronto chocó con la realidad política y judicial de un país marcado por la polarización y la corrupción.

A cuatro años de su llegada al poder, el panorama de Perú Libre es sombrío: su fundador, Vladimir Cerrón, está prófugo de la justicia; Pedro Castillo, su presidente electo, fue vacado tras intentar un golpe de Estado; y Dina Boluarte, su exvicepresidenta y sucesora, enfrenta múltiples denuncias e investigaciones fiscales.

Perú Libre, el partido que prometió cambio y terminó con dos mandatarios destituidos y su fundador en fuga. (Foto composición: Infobae Perú/Agencia Andina)
Perú Libre, el partido que prometió cambio y terminó con dos mandatarios destituidos y su fundador en fuga. (Foto composición: Infobae Perú/Agencia Andina)

Del triunfo electoral al poder: Pedro Castillo en 2021

El 11 de abril de 2021, Pedro Castillo Terrones, maestro rural y dirigente sindical cajamarquino, ganó las elecciones presidenciales representando a Perú Libre. Su campaña, centrada en la promesa de cambiar el modelo económico y devolver el protagonismo al Estado, despertó entusiasmo en sectores olvidados por el centralismo. Su victoria frente a Keiko Fujimori, confirmada tras un recuento ajustado, marcó un hecho histórico: por primera vez un maestro de escuela rural llegaba a la presidencia del Perú.

La proclamación oficial por parte del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) llegó después de semanas de tensión, en medio de denuncias infundadas de fraude electoral impulsadas por la oposición. Castillo asumió el cargo junto con Dina Boluarte como vicepresidenta, prometiendo un gobierno del pueblo y para el pueblo. Pero pronto, la falta de cohesión en el gabinete, los conflictos internos con el Congreso y la presión de la opinión pública revelaron un escenario más complejo del esperado.

Vladimir Cerrón, el fundador del partido, se mantuvo como figura central en la estructura de Perú Libre, aunque su influencia directa en el gobierno de Castillo fue cuestionada. Cerrón había sido condenado en 2019 por corrupción en el caso “Hospital de Apoyo de Salud II-Huancayo”, lo que le impidió ocupar cargos públicos. Aun así, su peso ideológico y su rol como articulador del ala dura del partido lo convirtieron en un actor determinante tras bambalinas.

Imagen de archivo del entonces candidato presidencial Pedro Castillo del partido Perú Libre saludando a sus partidarios durante un mitin en Lima, Perú. 27 de abril, 2021. REUTERS/Angela Ponce/Archivo
Imagen de archivo del entonces candidato presidencial Pedro Castillo del partido Perú Libre saludando a sus partidarios durante un mitin en Lima, Perú. 27 de abril, 2021. REUTERS/Angela Ponce/Archivo

Corrupción, plagio y vacancias: las grietas en el gobierno de Castillo

A pocos meses de asumir la presidencia, Castillo enfrentó una ola de investigaciones fiscales. En mayo de 2022, la Fiscalía de Cajamarca abrió un proceso por presunto plagio en su tesis de maestría junto a su esposa, Lilia Paredes. Según un informe periodístico, más del 50 % del texto coincidía con otras publicaciones, lo que generó sospechas de falsedad y fraude académico. Aunque el mandatario negó los cargos, el escándalo dañó su credibilidad.

Paralelamente, la prensa reveló presuntos actos de corrupción y tráfico de influencias en los ministerios de Transportes, Vivienda y Defensa. Se denunciaron ascensos irregulares en las Fuerzas Armadas, contratos amañados y la participación de allegados al mandatario en redes de colusión. En total, se abrieron más de cinco investigaciones fiscales durante su gestión.

El Congreso, de mayoría opositora, respondió con mociones de vacancia por “incapacidad moral permanente”. La segunda, presentada en marzo de 2022, no prosperó, pero evidenció el desgaste político de Castillo y el creciente aislamiento del Ejecutivo. El escenario estaba preparado para el desenlace que cambiaría la historia reciente del país.

Fotografía de archivo fechada el 11 de octubre de 2022 que muestra al entonces presidente de Perú, Pedro Castillo, durante una rueda de prensa con corresponsales internacionales en Lima (Perú). EFE/ Paolo Aguilar
Fotografía de archivo fechada el 11 de octubre de 2022 que muestra al entonces presidente de Perú, Pedro Castillo, durante una rueda de prensa con corresponsales internacionales en Lima (Perú). EFE/ Paolo Aguilar

Autogolpe y la caída de Pedro Castillo

El 7 de diciembre de 2022, Pedro Castillo sorprendió al país con un mensaje a la nación en el que anunció la disolución del Congreso, el establecimiento de un “gobierno de excepción” y la reorganización del sistema judicial. El acto fue calificado inmediatamente como un intento de golpe de Estado.

El Congreso respondió con rapidez: en una sesión extraordinaria, aprobó su vacancia con 101 votos a favor. Minutos después, Castillo fue detenido por la Policía Nacional cuando se dirigía hacia la embajada de México. Ese mismo día, Dina Boluarte asumió la presidencia, convirtiéndose en la primera mujer en ejercer el cargo en la historia del Perú.

Lejos de inaugurar una nueva etapa de estabilidad, el gobierno de Boluarte heredó el caos político y lo profundizó. Las protestas sociales por la destitución de Castillo dejaron decenas de muertos, principalmente en regiones del sur andino, y generaron denuncias de violaciones de derechos humanos contra el Estado.

El gobierno de Pedro Castillo acabó con su golpista mensaje a la Nación del 7 de diciembre de 2022. Foto: captura TV Perú
El gobierno de Pedro Castillo acabó con su golpista mensaje a la Nación del 7 de diciembre de 2022. Foto: captura TV Perú

Boluarte entre denuncias, joyas y encubrimientos

Desde que asumió la presidencia, Dina Boluarte ha sido objeto de una avalancha de investigaciones. El caso más emblemático es el “Rolexgate”, en el que se le acusa de haber recibido relojes y joyas de lujo sin declararlos oficialmente. La Fiscalía de la Nación también la investiga por presunto enriquecimiento ilícito y cohecho pasivo impropio.

A estas acusaciones se suman las denuncias por el presunto encubrimiento de la fuga de Vladimir Cerrón. Según la investigación fiscal, en mayo de 2025 la mandataria habría permitido el traslado del prófugo en un vehículo oficial, apodado “El Cofre”, durante un operativo policial en el condominio Asia del Sur. La denuncia constitucional presentada contra Boluarte y el entonces ministro del Interior, Juan José Santiváñez, marcó un nuevo punto de tensión entre el Ejecutivo y el Ministerio Público.

En total, la presidenta acumula más de 30 denuncias ante la Fiscalía, aunque el Tribunal Constitucional suspendió temporalmente algunas investigaciones hasta el fin de su mandato, en 2026. Pese a ello, su nivel de aprobación se encuentra en mínimos históricos: entre 2 % y 4 %, según encuestas nacionales.

El informe desató críticas por presunto blindaje político y por no evaluar el fondo de las acusaciones fiscales.
Composición: Congreso de la República / CNN/Infobae Perú
El informe desató críticas por presunto blindaje político y por no evaluar el fondo de las acusaciones fiscales. Composición: Congreso de la República / CNN/Infobae Perú

Vladimir Cerrón: el líder prófugo de Perú Libre

Mientras tanto, el fundador de Perú Libre, Vladimir Cerrón, sigue prófugo desde octubre de 2023. Fue sentenciado por corrupción en los casos “Dinámicos del Centro” y “Aeródromo Wanka”, y enfrenta prisión preventiva por lavado de activos y organización criminal. La Fiscalía sostiene que habría recibido aportes irregulares para financiar al partido.

Desde la clandestinidad, Cerrón mantiene una activa presencia en redes sociales, donde emite mensajes políticos y críticas al gobierno. Diversos operativos para capturarlo —al menos nueve, según la prensa— han fracasado, en medio de sospechas de filtración de información dentro de la Policía Nacional. En uno de ellos, se habría utilizado un vehículo presidencial para facilitar su escape, lo que agravó la denuncia contra Boluarte.

A pesar de su condición de prófugo, Cerrón conserva influencia en el aparato partidario de Perú Libre, que aún cuenta con representación en el Congreso. Su figura, entre el liderazgo ideológico y el símbolo de la impunidad, sigue siendo central en la crisis política que envuelve al país.

Vladimir Cerrón
Vladimir Cerrón continuará con la orden de prisión preventiva en su contra.| Diario Viral

Vacancias, crisis y el deterioro del sistema político

Con Pedro Castillo vacado y Dina Boluarte enfrentando mociones de destitución, Perú Libre se convirtió en el primer partido en la historia del Perú contemporáneo con dos presidentes sucesivos bajo acusaciones graves. En octubre de 2025, la oposición presentó una nueva moción de vacancia contra Boluarte por “incapacidad moral permanente”, reflejando el agotamiento del sistema político.

El ciclo de vacancias y denuncias ilustra la fragilidad de la democracia peruana, donde la falta de consenso, la corrupción y el descrédito institucional se retroalimentan. La legitimidad del Ejecutivo se encuentra por el suelo, y el Congreso —dividido y cuestionado— no ofrece una alternativa de estabilidad.

A cuatro años de su llegada al poder, Perú Libre pasó de ser el partido del cambio al emblema de la descomposición política. Entre líderes prófugos, presidentes vacados y una ciudadanía desencantada, su historia reciente resume la crisis estructural que atraviesa el país: un Estado débil, partidos sin rumbo y una democracia en constante estado de excepción.