Sin boletos, colas eternas y turistas furiosos: así se hunde Machu Picchu por la inacción del Ministerio de Cultura peruano

Miles de visitantes quedan varados en Aguascalientes por fallas en el sistema de entradas y escasa gestión oficial, en plena temporada alta. Este colapso amenaza la imagen del principal destino turístico de Perú

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Sigue caos por venta presencial de entradas a Machu Picchu | Latina TV

La maravilla del mundo que atrae a millones de visitantes cada año vive una crisis que está empañando la experiencia de quienes sueñan con conocerla. En plena temporada alta, la “joya del Cusco” enfrenta un colapso en su sistema de ingreso: boletos agotados por semanas, colas interminables desde la madrugada y un clima de frustración entre turistas que viajan miles de kilómetros para terminar esperando días sin garantías de entrada.

El Ministerio de Cultura de Perú (Mincul) mantiene la venta presencial obligatoria de 1.000 boletos diarios en Machu Picchu Pueblo, de un total de 5.600 disponibles, mientras el resto se comercializa en la web oficial y con operadores autorizados. Sin embargo, la decisión —tomada en 2022 y cuestionada por más de 30 gremios turísticos— ha generado caos, afectando tanto la imagen internacional del destino como la economía de los visitantes.

Turistas atrapados en colas y precios en alza

Largas colas para acceder a
Largas colas para acceder a Machu Picchu. (Foto: Infobae Perú / Composición)

Desde las primeras horas de la madrugada, decenas de viajeros —muchos recién llegados en el tren de las seis de la mañana— corren hacia el Centro Cultural de Machu Picchu Pueblo para asegurar uno de los codiciados boletos presenciales. En algunos casos, las filas superan el centenar de personas antes del amanecer y se prolongan hasta el mediodía, momento en el que las entradas se agotan.

La venta online tampoco ofrece alivio: las entradas digitales están agotadas hasta septiembre, según confirmó la viceministra de Patrimonio Cultural, Moira Novoa. Esto obliga a quienes no reservaron con antelación a permanecer varios días en el distrito, gastando en alojamiento y comida sin garantía de acceso. “Todito cómo están con sus niños. ¿No le da pena? Mira cómo nos hacen pasar eso a nosotros”, reclamó una visitante que llevaba tres días en espera.

El problema se agrava por el aumento de precios en Machu Picchu Pueblo, donde hoteles y restaurantes han elevado sus tarifas hasta en un 100 % durante la temporada alta, de acuerdo con Rosendo Baca Palomino, gerente de la Gerencia Regional de Turismo de Cusco. Ante este panorama, algunos turistas optan por hospedarse en Santa Teresa, accesible por tren hasta la hidroeléctrica y luego en transporte terrestre, buscando opciones más económicas.

Críticas al manejo del Ministerio de Cultura

Composición: Infobae Perú
Composición: Infobae Perú

Las asociaciones de turismo acusan al Mincul de ignorar las recomendaciones de eliminar la venta presencial y trasladar toda la distribución de entradas a la plataforma virtual. Para Juan Stoessel, CEO de Casa Andina y vicepresidente de la Cámara Regional de Turismo de Cusco (Cartuc), en declaraciones a Perú21, las colas interminables y la venta diferida de boletos fuerzan a los turistas a quedarse más días en el pueblo, beneficiando a ciertos negocios a costa de la experiencia del visitante.

El nuevo protocolo, en vigor desde el 1 de agosto, incluye cinco ventanillas, eliminación del pre-ticket y aceptación de todos los medios de pago. Sin embargo, gremios como la Cartuc y la Asociación de Agencias de Turismo de Cusco aseguran que es insuficiente y no ataca el problema de fondo. También señalan que el Mincul debería limitarse a la conservación del patrimonio, mientras la gestión turística debería recaer en el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y el Sernanp para el manejo del entorno natural.

A esto se suman denuncias sobre vigilantes que cobrarían sobornos para permitir el acceso al circuito 2, el más completo y demandado, a visitantes que solo tienen entrada para el circuito 1. “Dependiendo del controlador, puede permitirle el acceso. Si ese acceso es pagado o no, eso va a depender de los principios morales del controlador”, afirmó Elena González, presidenta de la Asociación de Agencias de Turismo del Cusco.

Mientras el debate continúa, Machu Picchu sigue recibiendo miles de turistas cada día, pero el sistema de ingreso actual parece incapaz de responder a la demanda. El resultado: visitantes que viajan desde distintos puntos del mundo para encontrarse con filas eternas, boletos agotados y una experiencia muy distinta a la que imaginaron.