Por qué no debes echarte desodorante justo después de salir de la ducha

Si bien parece lógico aplicar desodorante cuando la piel está recién lavada, esto puede causar irritación, ardor e incluso reacciones alérgicas en las axilas

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¿Cómo elegir el desodorante correcto para hombre?
Cuando sales de la ducha, la piel de tus axilas aún está húmeda y un poco sensible debido al agua caliente o al uso del rasurador (Freepik)

El uso de desodorante es parte esencial de la rutina de higiene diaria. Ayuda a controlar el mal olor corporal, mantener una sensación de frescura y proteger la salud de la piel en una de las zonas más propensas a la sudoración: las axilas. Su aplicación, especialmente después del baño, es una práctica habitual para millones de personas. Según el Ministerio de Salud (Minsa), mantener una adecuada higiene personal, que incluya el baño diario y el uso de productos como el desodorante, es fundamental para prevenir infecciones en la piel y reducir el riesgo de enfermedades causadas por bacterias y hongos.

El Seguro Social de Salud (EsSalud) también enfatiza que el aseo personal influye positivamente en la autoestima y en la interacción social, ya que promueve una imagen saludable y confiable. Sin embargo, lo que muchos desconocen es que aplicarse desodorante inmediatamente después de salir de la ducha puede ser contraproducente. Si bien parece lógico hacerlo cuando la piel está recién lavada, hay razones por las cuales es mejor esperar un momento específico antes de aplicarlo.

¿Por qué no debes echarte desodorante justo después de salir de la ducha?

Cuando sales de la ducha, la piel de tus axilas aún está húmeda y, en algunos casos, un poco sensible debido al agua caliente o al uso del rasurador. En estas condiciones, aplicar desodorante puede causar irritación, ardor e incluso reacciones alérgicas, especialmente si se trata de productos con alcohol o fragancias fuertes. Además, la humedad impide que el desodorante o antitranspirante se adhiera correctamente a la piel, lo que disminuye su efectividad.

Aplicar el desodorante por la noche también reduce el riesgo de irritaciones, ya no hay fricción constante entre la piel y la ropa (Freepik)
Aplicar el desodorante por la noche también reduce el riesgo de irritaciones, ya no hay fricción constante entre la piel y la ropa (Freepik)

El objetivo del desodorante o antitranspirante es crear una barrera que controle el sudor y el mal olor. Para lograrlo, necesita aplicarse sobre la piel completamente seca, ya que de lo contrario el producto puede diluirse o desplazarse sin llegar a actuar correctamente sobre las glándulas sudoríparas. También es común que, si se aplica demasiado pronto, se mezclen los residuos del desodorante con el agua o el sudor residual, lo que forma una capa pegajosa que puede manchar la ropa. Por eso, la clave está en secar bien las axilas y esperar unos minutos después del baño antes de aplicarse cualquier producto.

¿Cuál es el mejor momento para usar desodorante?

Aunque lo más común es aplicarlo en la mañana, justo después del baño, el mejor momento para usar desodorante o antitranspirante es por la noche, antes de dormir. Esto se debe a que durante el sueño el cuerpo suda mucho menos, lo que permite que los ingredientes activos del antitranspirante penetren mejor en los conductos de sudor y los bloqueen de manera más eficaz.

Aplicarlo por la noche también reduce el riesgo de irritaciones, ya que la piel está más relajada y no hay fricción constante con la ropa o el movimiento del cuerpo. Al día siguiente, solo bastará con enjuagar las axilas suavemente en la ducha para eliminar los residuos, sin necesidad de reaplicar producto si no se ha sudado en exceso. Este método es especialmente útil para personas que padecen de sudoración excesiva (hiperhidrosis), ya que permite un mayor control del sudor desde las primeras horas del día.

¿Qué tipo de desodorante debes elegir?

desodorante en barra
Lo ideal es optar por un desodorante que también sea antitranspirante (Freepik)

Al momento de elegir un producto para las axilas, es importante tener en cuenta que no todos los desodorantes son iguales. Algunos solo enmascaran el mal olor, mientras que otros también actúan como antitranspirantes, es decir, bloquean temporalmente los poros para reducir la sudoración.

Lo ideal es optar por un desodorante que también sea antitranspirante, especialmente si tienes una rutina activa o vives en zonas calurosas. Estos productos suelen contener compuestos como el clorhidrato de aluminio, que ayuda a controlar el sudor y mantener la piel seca por más tiempo.

Además, se recomienda elegir desodorantes dermatológicamente probados, sin alcohol, hipoalergénicos y con ingredientes suaves si tienes la piel sensible. Las presentaciones en barra, crema o roll-on suelen ser más amigables con la piel que los aerosoles, que pueden causar resequedad.