“La maternidad me cambió en todo. Creo que maduré un montón y aprendí a elegir y a manejar mis tiempos”
“La maternidad me cambió en todo. Creo que maduré un montón y aprendí a elegir y a manejar mis tiempos”

Cuando Zaira Nara (29) dice que en unos días cumple treinta sorprende un poco. No es que parezca más grande: de hecho, a simple vista es imposible adivinar que tiene una hija de dos años y medio. Lo que hace que uno la crea más grande son los casi quince años que tiene como modelo, un trabajo al que le sumó la conducción al año de haber empezado.

Imágenes del Instagram personal de Zaira, junto a la pequeña Mali.
Imágenes del Instagram personal de Zaira, junto a la pequeña Mali.

"En el programa me pasa mucho que cuando sale el tema de la edad me dicen: '¿Recién tenés 29?' Hasta a mí me parece poco", se ríe. Tan simpática y fresca como se la ve en la tele, donde desde hace un año conduce Morfi por la pantalla de Telefe, no hay misterio detrás del éxito de la menor de las hermanas Nara.

Son las 5 de la tarde de un viernes lluvioso y del estudio se va directo a aeroparque, a tomarse un vuelo a Mar del Plata, donde la esperan Jacob von Plessen, su pareja desde hace 5 años, y su hija, Malaika (2 años y medio).

“El trabajo de modelo me divierte como algo que acompaña, lo que realmente me gusta que es la conducción”
“El trabajo de modelo me divierte como algo que acompaña, lo que realmente me gusta que es la conducción”

El plan era pasar por su casa a buscar ropa para Mali y bañarse, pero todo llevó más tiempo del que calculaba y se conformó con un algodón con desmaquillante y un té antes de ir a hacer el check in. "Estoy deseando llegar: nunca me separé tantos días de Mali", confiesa. Las vacaciones de invierno y los hijos aburridos en casa son un tema para todas las mamás que trabajan y Zaira Nara no es la excepción.

Después de una semana en casa, Jako se ofreció a llevar a Mali con él al campo a trabajar. Amante de los caballos y el verde, hace años que se dedica a organizar cabalgatas en el Sur y en África, a donde cada vez va menos por las responsabilidades de la vida familiar.

-Para tu generación fuiste una mamá joven, ¿la buscaron a Mali?

-Sí, recién hablábamos con las chicas de eso: que hoy todo se corrió tanto que la mayoría siente que a los treinta es chica para ser madre. La verdad que yo la tuve a los 27 y para mí fue justo; de hecho, si me preguntabas antes, en mi mente yo iba a ser madre más chica, a los 25 años ya me veía con hijos. Pero cuando me quedé embarazada ya re teníamos ganas. Sí nos pasó que cuando dijimos "podría ser" no sabíamos cuánto iba a tardar ¡y tardó muy poco! Por eso estoy pensando tanto el segundo.

-¿Estabas trabajando cuando quedaste embarazada?

 Sí, y trabajé hasta los seis meses de embarazo en un programa que iba los fines de semana, pero terminó ahí. Cuando Mali tenía tres meses surgió Morfi café, que fue lo primero que hice para este programa. Me acuerdo el día que me llamó Gerardo (Rozín) y me dijo que tenía un trabajo para mí. Yo enseguida pensé que no iba a poder porque tenía una bebita mini y estaba en ese momento en el que todavía todo es teta y no dormir, pero también te empieza a picar el bichito de salir un poco. Cuando me dijo que era media hora, lo vi más posible. Jako me dijo que si lo quería hacer él me bancaba y la verdad que él y mamá me re ayudaron. Después de eso me ofrecieron entrar al programa en reemplazo de Karina.

Junto a su marido, Jacob von Plessen.
Junto a su marido, Jacob von Plessen.

-¿Sentís que tener una hija te cambió?

La maternidad me cambió en todo. Creo que maduré un montón y aprendí a elegir y a manejar mis tiempos. Mali me cambió en eso: hoy tengo otra prioridad. Yo sé que por el trabajo –tengo un vivo de tres horas– la tengo que dejar, pero cuando vuelvo mi prioridad es ella. Finalmente creo que me beneficié porque sólo hago lo que realmente vale la pena.

 -¿Te gusta más el trabajo de conductora o el de modelo?

 -El de conductora, mucho más. El trabajo de modelo me divierte como algo que acompaña lo que realmente me gusta que es la conducción: yo nunca soñé con ir a trabajar a París ni me muero por estar linda. Además, el modelaje es una carrera que tiene una fecha de vencimiento: por más que una se esfuerce, el tiempo pasa.

En Morfi, con el chef Santiago Giorgini y Damián De Santo, que este año se incorporó al programa en lugar de Gerardo Rozín.
En Morfi, con el chef Santiago Giorgini y Damián De Santo, que este año se incorporó al programa en lugar de Gerardo Rozín.

-Me imagino que igual te cuidarás…

-No te creas que tanto, yo soy medio antitodo. Cuando tuve a Mali no hice nada durante casi dos años, porque como volví rápido a mi peso medio que me achanché. Recién hace unos meses empecé gimnasio dos veces por semana porque sé que me hace bien, pero a veces siento que por las exigencias que tenemos las mujeres deberíamos tener el doble de horas que los hombres. A veces son imposiciones que una misma establece: las manos, el pelo… Pero veo incluso en la tele: los hombres están en dos minutos, en cambio si yo decidiera salir así pensarían que estoy enferma y me matarían.

-Igual a las redes subís fotos a cara lavada.

-Sí, porque es como estoy la gran mayoría del tiempo. Así es como me ven mis amigos, mi familia y mi marido, que es al que más me gusta gustarle. De hecho, para él yo estoy disfrazada cuando me ve toda montada (que es todos los días a las 8 de la mañana porque ya salgo de casa vestida y peinada para el canal). Obviamente que también me gusta subir las fotos de campañas divina, pero a mí me ponés un poco de rimmel y ya me siento trabajando. Wanda me carga y me dice que no me haga la Heidi, pero para mí no hay nada mejor que estar en jeans, rodete y a cara lavada.

 Textos: Lucía Benegas. Producción: Marité Rizzo. Fotos: Chris Beliera

Maquilló: Fabiana Pereyra para Frumboli Estudio Peinó: Christian Di Petta con productos @Matrix para Vardo Management. Manos: Lulú Gugli. Agradecemos a: Fabian Zitta, Adrián Brown, Rapsodia, Ginebra, De María, Ana Korman, Casa Vardo y Pandora.