Abandonó los beneficios de ser CEO de una empresa exitosa para abrirse por su cuenta
Abandonó los beneficios de ser CEO de una empresa exitosa para abrirse por su cuenta

"Si tu jefe cree que hacés bien tu trabajo y no lo hacés, estás mintiendo. Si hacés bien tu trabajo y tu jefe no lo sabe, sos un boludo. Entonces, más vale que, si hacés bien tu trabajo, tu jefe lo sepa, y para eso tenés que mostrarte", dispara desde su departamento en Palermo el ex CEO de Officenet Leo Piccioli (46), autor del libro Soy Solo, historias honestas de liderazgo para ser feliz en el siglo XXI.

Carismático, apasionado y experto –aunque no le gusta esa palabra–, durante toda la entrevista el licenciado en Economía nos da cátedra como si estuviéramos en un curso de coaching sobre temas empresariales, de liderazgo y emprendedorismo.

No es novedad ya que después de 18 años de haber estado a cargo de Officenet –que en 2004 fue adquirida por Staples– y ganar en 2016 el premio al Dirigente del Año, anunció su salida definitiva.

Hoy, dos años después, se dedica a asesorar a emprendedores, escribe artículos semanales sobre management en LinkedIn (es el autor más leído, con más de cien publicaciones), da conferencias en eventos y empresas y su último gran logro es su reciente libro, en el que aborda temas de negocios a través de historias personales: "En este libro cuento lo que me hubiera gustado que me dijeran en la universidad y tuve que aprender a los golpes".

-¿Cómo fue el proceso de renunciar a una empresa importante y seguir por tu cuenta?

 -Hacía cuatro años que trabajaba en esa idea. De afuera hice ver que fue un megaportazo, y la gente me preguntaba cómo me había animado. Pero si miro atrás, había hecho un Excel sobre mis números, empecé a invertir en mí, en cosas que creía que me faltaban. Me empecé a exponer más y a construir quién iba a ser después.

 -Cuando te piden opiniones para emprender, ¿qué les decís?

-Que piensen si realmente quieren salir de esa jaula de oro, como digo en el libro. Las cosas no son blancas o negras, hay aspectos positivos en las empresas y beneficios afuera. Yo tenía secretaria, auto de la compañía, celular, y cuando me fui me tuve que comprar uno y preguntaba en Facebook qué me convenía: si prepago o copago. Y me respondían, ¿sos zapallo? (Se ríe). Hay un montón de cosas de las empresas que están buenas, no critiquemos todo. Siempre nos dejamos afectar por las modas y hoy el emprendimiento está de moda. Pero también necesitamos gente que trabaje en las compañías y que se esfuerce por ser feliz ahí adentro. Yo no sé si todos quieren salir. En mis últimos años luché para eso y negocié cosas como el home office. Mi mensaje es: "no te quedes, tratá de ser feliz donde estés, emprendé dentro de tu empresa, rompela, y ahí te vas a sentir mejor con vos".

¿no te gusta tu jefe? Hacé que te guste

-¿Qué cambios podemos hacer desde adentro?

-Si hay algo que no te gusta, cambialo. La queja me pone loco. Si no estás conforme con tu jefe, cambialo, se puede. Primero dentro de la empresa, después en otro equipo, después fuera, y si nada de eso se da sé tu propio jefe, animate a emprender. Y tengo otra mejor: ¿no te gusta tu jefe? Hacé que te guste. A mí de chiquito no me gustaba el mate hasta que empecé a tomar y me acostumbré.

-Decís que está de moda emprender, ¿por qué pensás que sucede?

-Porque los emprendimientos hacen falta. El mundo está cambiando muy rápido y las empresas son muy lentas. Blockbuster vio venir a Netflix y no hizo nada; Kodak no sólo vio venir a la cámara digital, sino que la creó y ¡no hizo nada! El problema de las empresas es que cuando son exitosas creen que lo van a seguir siendo para siempre.

En su último libro comparte historias sobre liderazgo.
En su último libro comparte historias sobre liderazgo.

-¿Y esto va a generar cambios laborales?

-Sí, creo que el trabajo va a cambiar y va a ser menos intenso entre los 20 y los 60, pero más prolongado. Y que vamos a seguir trabajando después. Mi tío entró a trabajar a IBM a los 20 por su plan de jubilación. No pasa más eso. Una empresa que existe hoy no sé si va a existir en 40 años. Y además la expectativa de vida, que hoy es de 76 años, sigue alargándose. El futuro ideal va a ser cuando todos tengamos dos o tres horas diarias con sueldo y podamos hacer lo que queramos el resto del tiempo. No tengo dudas de que va a pasar, la pregunta es cuándo. La tecnología está haciendo que cada vez, lo que necesitamos para vivir, sea más fácil de obtener.

-¿Va a haber profesiones que serán reemplazadas por computadoras?

100%. Los docentes en la escuela primaria no van a estar ahí para enseñarnos cómo San Martín cruzó los Andes, eso lo puede hacer un video que nos lo va a explicar clarísimo. Los docentes van a estar para mostrarnos valores. Para el periodismo ya hay un software que puede hacer un artículo. La noticia es un commodity (mercancía, en inglés), la información dura la leo en Twitter y no me interesa quién la dice. Ahora, hay ciertos periodistas a los que sigo porque me nutren sus opiniones. Eso no va a ser reemplazado por máquinas. Creo que lo que es commodity en sí mismo no se paga, lo que sí se seguirá pagando es algo distinto: entretenimiento, investigación y opinión. Y ese va a ser el desafío en todas las profesiones.

CV. Generá en la gente que te puede contratar una imagen de valor. Si te mostrás desesperado o pedís trabajo por favor, no das una imagen positiva.

MOSTRATE. No le tengas miedo al autobombo. Descubrí cuál es tu talento y explotalo al máximo. Si sos bueno en lo que hacés, contáselo a todo el mundo. Con humildad y orgullo a la vez, atrevete a mostrarte.

Textos: Candela Urta (curta@atlantida.com.ar) Fotos: Francisco Trombetta

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