Le toqué la puerta a Juan José Campanella con un deseo inmenso. "El equipo de su productora, MundoLoco, me escuchó, se comprometieron con la causa y empezaron a soñar conmigo", cuenta Sheila Graschinsky (36), quien junto a Diego Levi (37) es mamá de Ian (9) y de otros tres varones (Ben, de 8; Jack, de 5 e Icker, de 1).

Ella le contó su idea de llevar al lenguaje audiovisual el cuento El regalo, que había escrito hacía un tiempo. Su objetivo era tratar de llegar a todos con un mensaje de inclusión: "Acercándoles el mundo a las personas con discapacidad nos beneficiamos todos. Hay mucha riqueza en ellos, sólo hay que darles las herramientas para que puedan salir adelante y alcanzar su potencial. Mi sueño va más allá de Ian, quiero oportunidades para todos los chicos como él".

El corto se llama Ian, una historia que nos movilizará y ya desembarcó en el Festival de Cannes. Fue presentado en el stand de INCAA y tuvo una excelente repercusión entre la prensa y los críticos.

Póster del corto que dirigió Campanella y se presentó en el Festival de Cannes.
Póster del corto que dirigió Campanella y se presentó en el Festival de Cannes.

"Tenemos gran ansiedad y sentimos un verdadero honor de que este proyecto en el que pusimos tanta energía sea reconocido en un festival tan importante", expresa Sheila, quien dirige la fundación que lleva el nombre de su hijo y nunca imaginó que iba a llegar a caminar sobre la alfombra roja de Cannes.

Y continuó: "Estar en Cannes fue una experiencia muy reconfortante. Es una ola de energía y de fuerza para seguir adelante. Destaco lo emotivo, lo movilizador, ver cómo cientos de personas de diferentes nacionalidades se emocionaron con el corto. Les llegó al corazón. Estoy feliz".

El tráiler del corto ya había sido presentado con anterioridad en la Quinta Presidencial de Olivos ante Mauricio Macri y Gabriela Michetti.

Gastón Goralli, socio de Campanella, Sheila y Juan José Campanella, en la presentación del corto.
Gastón Goralli, socio de Campanella, Sheila y Juan José Campanella, en la presentación del corto.

-¿Cómo surgió la idea del corto?

-Mi sueño es que se hable de la parálisis cerebral, que se instale y se produzcan cambios concretos. Nació de una historia real. Ian realizaba su rehabilitación en un centro que estaba justo frente a un colegio desde el cual los chicos se burlaban de él (en ese momento tenía 7 años). Fueron varias veces y eso me generó congoja, bronca, enojo. Lo metí en el centro y me crucé al colegio para hablar con la directora. Todavía siento el timbre en el dedo.

-¿Te atendió?

– En esos 10 minutos que esperé a la directora tuve una transformación en el cuerpo. Treinta años atrás podría haber sido yo la que me estuviera burlando con los nenes desde atrás de una reja y me pregunté qué hacía que esos chicos, que deberían estar jugando en el patio, se pusieran a cargar a alguien. Me di cuenta que era por falta de información, desconocimiento, miedo. En esos 10 minutos se me transformó el enojo, hice un cambio. La directora me atendió, pero yo ya estaba pensando en lo que le iba a decir a Ian.

“Lo más relevante es dar visibilidad a los temas que refieren a la no discriminación, la integración y la diversidad que deberíamos sostener como sociedad para que cada ser humano alcance su máximo potencial”.
“Lo más relevante es dar visibilidad a los temas que refieren a la no discriminación, la integración y la diversidad que deberíamos sostener como sociedad para que cada ser humano alcance su máximo potencial”.
Por eso sueño con que esto llegue a la currícula escolar

-¿Cómo se lo explicaste?

-Le expliqué que se burlaban porque no sabían el esfuerzo diario que él hacía, no sabían que quería jugar como ellos y le propuse escribir un libro para entregarle a cada una de las personas que lo cargaban. Lo empezamos a repartir y comenzamos a ver una transformación increíble. El chico que lo cargaba ya no lo hacía, incluso se acercaba, le preguntaba cómo incluirlo. Por eso sueño con que esto llegue a la currícula escolar. Ya repartimos más de 1.000 libros. Siempre llevo tres en la cartera y hoy el libro se consigue en todas las librerías del país.

-Y de la mano de Campanella llegaste a Cannes….

-Sí, con el apoyo del INCAA llegamos al Festival. Sé que dando difusión al corto le doy visibilidad a la temática. El corto es un vehículo. Campanella es una persona muy sencilla. Puso su corazón sobre la mesa y toda su creatividad a disposición de este fin para generar conciencia social. Nos encontramos todos los días durante un año. Él supervisó todo el trabajo, es muy perfeccionista, cada comentario suyo tuvo gran valor.

Sheila en Cannes, sobre la red carpet, con un vestido de Gabriel Lage.
Sheila en Cannes, sobre la red carpet, con un vestido de Gabriel Lage.

UNA HISTORIA CONMOVEDORA. Ian fue el primer hijo y nieto de la familia. Sheila cuenta que el embarazo fue normal, pero que el bebé nació sin respirar y la falta de oxígeno le generó un impacto motriz importante que incluso afectó lo sensorial, pero lo cognitivo quedó intacto. Por eso, hoy Ian cursa cuarto grado en la misma escuela que sus hermanos, con pruebas adaptadas y una maestra integradora.

“Ian es alegre, muy amado. Es un nene muy interesado en aprender, muy sociable, le encanta participar, es feliz y disfruta su día a día a pesar de sus limitaciones”.
“Ian es alegre, muy amado. Es un nene muy interesado en aprender, muy sociable, le encanta participar, es feliz y disfruta su día a día a pesar de sus limitaciones”.

"Ian es alegre, muy amado, con un carácter tremendo, cuando quiere mostrar algo lo muestra y cuando no, se mete para adentro, lo hace saber como puede. Es un nene muy interesado en aprender, muy sociable, le encanta participar, es feliz y disfruta su día a día a pesar de sus limitaciones", relata Sheila.

Ella es licenciada en Comunicación Social con un máster en Gestión del Conocimiento, maestría que realizó en Australia. Su marido es biólogo y juntos formaron una familia numerosa con una rutina feliz. "Estoy orgullosa de dedicar mi tiempo a mi hijo y a la sociedad porque Ian necesita que la sociedad cambie la imagen que tiene sobre los chicos con discapacidad", insiste con mucha razón.

-¿Cuándo nació la Fundación Ian?

-En 2012 decidí crear la Fundación Ian para la Gestión del Conocimiento en Enfermedades Neurológicas y Motrices (www.fundacionian.org.ar – info@fundacionian.org.ar) con la idea de que las mamás que nos vamos chocando con las mismas piedras podamos compartir conocimientos. Tenemos distintos ejes: traer al país métodos innovadores de tratamiento como el Tobbi, una técnica de comunicación que usa mi hijo –que tiene problemas neurológicos y no puede hablar ni usar sus manos para la computadora–. Esta computadora se maneja con las pupilas. Con la Fundación logramos que los equipos no se comercialicen y ayudamos a cada familia a hacer el trámite de importación del aparato, liberándolo del pago de impuestos. En dos años logramos que más de 300 familias pudieran acceder a la posibilidad de comunicarse. Con esta computadora hay chicos que pueden decirles a las mamás que las aman. Estoy muy entusiasmada y contenta ya que estoy recibiendo apoyo del Ministerio de Desarrollo Social, tratando de extender las acciones de la Fundación a todo el país.

Junto a Carolina Stanley, ministra de Desarrollo Social.
Junto a Carolina Stanley, ministra de Desarrollo Social.

EL CORTO.  Combinó técnicas de animación de stop motion con 3D de última generación y se utilizaron maquetas realizadas con materiales reciclados. El objetivo fue siempre integrar mundos diferentes desde lo narrativo, lo visual y lo estético. No tiene lenguaje más que el de la conexión y la emoción. Se puede seguir el recorrido del corto en las redes sociales de la Fundación y el material del corto suscribiéndose al canal de YouTube (Fundación Ian).

Texto: Carolina Koruk. Fotos: Maxi Didari.