Más mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama en Panamá

La mamografía permite identificar alteraciones antes de que aparezca un bulto y puede modificar considerablemente el pronóstico de las pacientes.

Ilustración de una mujer con cabello oscuro que coloca su mano en el pecho, junto a un gran lazo rosa sobre un fondo rosa.
El Instituto Oncológico Nacional registró 1,301 casos de cáncer de mama durante 2025, frente a los 1,144 contabilizados un año antes. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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El cáncer de mama mantiene una tendencia creciente en Panamá. Los registros del Instituto Oncológico Nacional (ION) muestran 1,301 casos diagnosticados durante 2025, frente a 1,144 en 2024, lo que representa un incremento de 13.7% en apenas un año. Durante 2026 ya se contabilizan otros 591 casos.

El aumento ocurre mientras octubre vuelve a colocar la prevención y detección temprana en el centro de las campañas de salud. El director general del ION, Julio Javier Santamaría Rubio, advirtió que esperar la aparición de síntomas puede retrasar el diagnóstico de una enfermedad capaz de desarrollarse inicialmente sin molestias.

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“El cáncer empieza en una sola célula”, explicó el oncólogo, al señalar que una lesión puede crecer durante un periodo sin ser perceptible. Cuando finalmente aparece un bulto que puede palparse, agregó, la enfermedad puede encontrarse en una fase más avanzada, dificultando las posibilidades de tratamiento y curación.

Por eso, Santamaría recomienda que las mujeres incorporen la mamografía a sus controles habituales desde los 40 años, aun cuando se sientan saludables. La prueba permite observar alteraciones que todavía no pueden palparse y adelantar el diagnóstico antes de la aparición de manifestaciones clínicas.

La mamografía permite identificar alteraciones antes de que puedan detectarse mediante la palpación, una ventaja determinante para encontrar lesiones en etapas iniciales. (Imagen Ilustrativa Infobae)
La mamografía permite identificar alteraciones antes de que puedan detectarse mediante la palpación, una ventaja determinante para encontrar lesiones en etapas iniciales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“No tienes que hacértela en octubre”, señaló el especialista, quien propone establecer una fecha fija cada año para realizar el examen, como el mes del cumpleaños. Su mensaje busca romper precisamente con la idea de que la ausencia de molestias equivale a estar libre de la enfermedad.

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La dimensión del problema trasciende Panamá. Las estimaciones internacionales más recientes calculan que 2.4 millones de mujeres fueron diagnosticadas con cáncer de mama durante 2024 y unas 694,000 murieron por esta causa. La enfermedad continúa siendo el cáncer más diagnosticado entre las mujeres a escala mundial.

Los datos internacionales también muestran profundas diferencias en supervivencia. En los países de ingresos altos, la supervivencia a cinco años puede superar ampliamente el 80%, mientras disminuye considerablemente en naciones con menos recursos. El acceso oportuno al diagnóstico y a tratamientos completos explica parte importante de esa brecha mundial.

Para Panamá, estimaciones internacionales han situado al cáncer de mama entre las principales enfermedades oncológicas por incidencia entre las mujeres. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer calculó previamente más de mil nuevos diagnósticos anuales, una carga que los registros recientes del ION muestran ahora en ascenso.

Dos mujeres de espaldas en una sala médica: una paciente con bata blanca frente a un mamógrafo, asistida por una profesional de la salud con guantes y mascarilla.
Durante 2026, el Instituto Oncológico Nacional ya contabiliza 591 casos de cáncer de mama, después del incremento registrado entre 2024 y 2025. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Santamaría sostiene que el diagnóstico temprano puede cambiar radicalmente el pronóstico. Cuando el cáncer es identificado en etapas iniciales, las probabilidades de curación pueden superar el 90%, mientras los casos avanzados pueden requerir cirugía, radioterapia, quimioterapia y otros tratamientos más complejos para prolongar la supervivencia del paciente.

El oncólogo también coloca el foco sobre factores que pueden modificarse. Entre ellos menciona el consumo de tabaco y alcohol, el exceso de peso y la inactividad física, condiciones asociadas con mayor riesgo de distintos tipos de cáncer. La edad, en cambio, constituye un factor que no puede modificarse.

El envejecimiento adquiere especial relevancia porque tanto el cáncer de mama como el de próstata son más frecuentes a medida que aumenta la edad de la población. Por ello, el especialista plantea combinar los controles médicos periódicos con alimentación equilibrada, actividad física y reducción de factores de riesgo evitables.

La advertencia también se extiende a los hombres. El cáncer de próstata es uno de los diagnósticos oncológicos más frecuentes entre los panameños, y el ION registró 581 casos durante 2024. Santamaría recomienda conversar con el médico sobre el antígeno prostático específico (PSA) y la evaluación clínica desde los 50 años.

Julio Javier Santamaría Rubio, director general del Instituto Oncológico Nacional, sostiene que las mujeres deben realizarse la mamografía desde los 40 años, incluso cuando no presentan síntomas. Cortesía
Julio Javier Santamaría Rubio, director general del Instituto Oncológico Nacional, sostiene que las mujeres deben realizarse la mamografía desde los 40 años, incluso cuando no presentan síntomas. Cortesía

Los antecedentes familiares pueden modificar esa vigilancia. Los hombres con familiares cercanos que hayan tenido cáncer de próstata presentan un riesgo que requiere mayor atención y seguimiento médico, mientras la frecuencia de los controles debe determinarse individualmente. El objetivo, nuevamente, es encontrar la enfermedad antes de que produzca síntomas.

La Organización Mundial de la Salud ha establecido como objetivo reducir 2.5% cada año la mortalidad mundial por cáncer de mama, mediante detección precoz, diagnóstico oportuno y tratamiento integral. Alcanzar esa meta permitiría evitar alrededor de 2.5 millones de muertes en el mundo hacia 2040.

Para Santamaría, el mensaje de octubre debe extenderse durante todo el año. Realizar los controles sin esperar síntomas puede marcar la diferencia entre detectar una lesión temprana o avanzada. La ciencia ha aumentado la supervivencia, pero el especialista resume el desafío en una premisa: “Detectarlo a tiempo salva vidas”.

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