
En la economía, como en la vida, no todos somos afectados de la misma manera por las circunstancias adversas. Las recesiones económicas son un claro ejemplo de ello. Mientras algunos individuos pueden verse relativamente indemnes, otros experimentan pérdidas considerables en su poder adquisitivo. Y así es como el concepto de riesgo de ingresos se vuelve fundamental en estos momentos turbulentos.
El riesgo de ingresos tiene una gran relevancia en el ámbito de las políticas económicas. Las decisiones que se tomen en relación a la producción y el Producto Interno Bruto (PIB) tienen implicancias directas e indirectas en los salarios reales. Esto cobra especial importancia en países como Argentina, donde los vaivenes macroeconómicos son moneda corriente.
Motivados por esta problemática y ante la falta de investigaciones empíricas que aborden específicamente el caso de nuestro país, hemos llevado a cabo un estudio en el que estimamos el riesgo de ingresos para Argentina. Utilizando herramientas econométricas de vanguardia y una valiosa base de datos sobre asalariados formales del sector privado entre 1996 y 2015, hemos obtenido resultados reveladores.
En términos más precisos, hemos cuantificado el riesgo de ingresos como el cambio porcentual en los salarios reales frente a una variación del 1% en el PIB, lo que los economistas denominamos “elasticidad del salario”. Nuestros hallazgos muestran que, en promedio, los salarios reales son relativamente elásticos, es decir, se ven afectados por el ciclo económico.
No obstante, reconocemos que esta “elasticidad promedio” no representa fielmente la realidad para la mayoría de los trabajadores. Por lo tanto, hemos decidido analizar el riesgo de ingresos para diferentes segmentos de la distribución del ingreso. En este sentido, hemos descubierto que los trabajadores de bajos ingresos son los más afectados por el ciclo económico en general.
Sus salarios reales reaccionan con mayor intensidad a los cambios en la producción agregada de la economía en comparación con aquellos que tienen mayores ingresos. Durante una fase expansiva del ciclo, este resultado podría considerarse positivo, ya que los salarios de los más desfavorecidos tienden a acercarse a los de los más privilegiados.
Sin embargo, durante una recesión, la situación se invierte y los trabajadores de bajos ingresos son los más perjudicados. Por ejemplo, estimamos que una caída del 1% en el PIB reduce en más del 2,5% el poder adquisitivo de un trabajador en el primer decil de la distribución, mientras que la reducción del salario real para un trabajador en el noveno decil apenas supera el 1%.
También hemos encontrado que las pérdidas de poder adquisitivo de los trabajadores formales de bajos ingresos, durante las recesiones, no se compensan con las ganancias durante las expansiones del ciclo. Esto implica que, en una economía altamente cíclica como la argentina, los salarios reales tienden a deteriorarse con el tiempo.
Además, hemos observado diferencias significativas en el riesgo de ingresos al comparar trabajadores formales de diferentes sectores económicos y tamaños de empresa. Un resultado interesante es que los salarios reales en el sector de la construcción son más sensibles al ciclo económico, mientras que el poder de compra de los trabajadores en grandes empresas reacciona con menor intensidad a los vaivenes de la macroeconomía.
Finalmente analizamos el mercado laboral informal. Como era de esperar, encontramos que el poder adquisitivo del sector informal es más sensible al ciclo que el del sector formal, sin importar el nivel de salario real. Y los trabajadores informales de bajos ingresos enfrentan un mayor riesgo de ingresos en comparación con aquellos informales con salarios más altos.
Es por eso que cuando escuchemos que la economía entrará en recesión es muy importante que tengamos en cuenta en qué medida nos afectará a cada uno en particular y, en especial, a los sectores más vulnerables.
Estos resultados nos muestran de manera cruda cuán crucial es tener en cuenta el impacto que una recesión económica tendrá en cada individuo, el cual puede ser muy superior al del promedio de las personas, especialmente en los sectores más vulnerables, quienes cuando la economía vuelva a crecer, no recuperaran lo perdido en épocas anteriores.
Los autores son directores del Departamento de Economía de la Facultad de Ciencias Empresariales de la sede Rosario de la Universidad Austral.
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