
La noticia parece una ficción risueña, pero está sucediendo y es una muestra de cómo una iniciativa privada —en este caso, artística— puede fracasar por la tozudez ideológica de al menos un sector de la clase política argentina, revestida de una micromilitancia radicalizada que bien podría dirigirse a objetivos más fecundos en estos tiempos tan críticos.
Como si fuera una comedia de enredos, aparecen en esta noticia un famosísimo actor global, dos de los mejores actores locales, un edificio porteño en el que vivieron los empresarios más ricos del país y una ex sindicalista, sonora política kirchnerista, que, como corresponde a nuestra elite variopinta, también vive en el Kavanagh. ¿Dónde menos?
Viene a filmar a Buenos Aires el gran actor Robert De Niro, una estrella global que ha ganado cuánto premio otorga la industria del cine, pero que aún conserva esa rebeldía juvenil que lo lleva, cada tanto, a aceptar propuestas más bien audaces, como la de los directores Mariano Cohn y Gastón Duprat (“El ciudadano ilustre”, “Mi obra maestra”, entre otras películas).
Se trata de una serie de cinco capítulos financiada por Disney en la que De Niro compartirá cartel con su amigo local, Luis Brandoni, y con Guillermo Francella.
Cohn y Duprat se caracterizan por elegir edificios emblemáticos de los lugares en los sitúan sus productos: esta vez, la locación es el Kavanagh, frente a la Plaza San Martín, uno de los lugares más hermosos y conocidos de Buenos Aires.
El rascacielos ubicado en la calle Florida al 1000 es habitado por gente pudiente; en una época vivieron allí los empresarios Paolo Rocca y Gregorio Pérez Companc, por ejemplo. También el ex ministro de Economía de la última dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz.
Precisamente, Martínez de Hoz, ya fallecido, era vecino desde hacía varios años cuando, a principios de los 90, compró allí un departamento Alicia Castro, sindicalista de las azafatas de las empresas estatales Aerolíneas Argentinas y Austral, devenida luego en legisladora y después en embajadora en Venezuela y Gran Bretaña durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner.

Alicia Castro es una exponente de la izquierda argentina: vive como rica, pero es una crítica pertinaz del “imperialismo yanqui” en nombre de un discurso “nacional y popular”; el año pasado, rechazó el ofrecimiento del presidente Alberto Fernández para desempeñarse como embajadora en Rusia porque no coincidía con lo que ella consideraba un alineamiento con el gobierno de Estados Unidos.
Postura que ratificó estos días al criticar la posición última de Fernández contra la invasión rusa a Ucrania, que para ella no es tal cosa porque no se consideran las provocaciones previas de la NATO y de la Unión Europea hacia su admirado Vladimir Putin.
Lo cierto es que Disney quiere alquilar dos departamentos vacíos del Kavanagh porque allí vivirá el personaje que interpreta Brandoni, un crítico gastronómico que lanza un libro y logra que su amigo De Niro —él sí es un afamado experto global del rubro— venga a Buenos Aires a presentar esa obra.
Pero, los directores necesitan la autorización del consorcio porque habrá mucho movimiento en el edificio. En las reuniones de vecinos, Alicia Castro, que representa a dos departamentos, ya expresó una oposición irreductible a la presencia de De Niro, Brandoni y Francella.
Según dos de sus vecinos, Alicia Castro comentó que no le parecía bien la presencia de un actor tan cercano al gobierno demócrata del presidente Joe Biden, que, recordemos, mantiene una posición muy dura frente a la invasión rusa a Ucrania (llegó a llamar “carnicero” a Putin).
Aunque, siempre de acuerdo a estas fuentes, lo que más le irrita es la presencia de Brandoni, que, en su faceta de ciudadano, adhiere a la oposición desde su postura radical de siempre.
Claro que la posición de Alicia Castro no parece mayoritaria. Por ejemplo, una de las propietarias comentó en la última reunión: “Yo estoy dispuesta a pagar para que De Niro venga a filmar en el edificio”. ¿Qué habrá pensado Alicia Castro ante semejante muestra de colonialismo típico de esas clases porteñas tan desprovistas de sentido nacional y popular?
Están previstas nuevas reuniones de los vecinos del Kavanagh, mientras se acerca la fecha en la que debería comenzar la filmación, el lunes próximo.
*Ceferino Reato conduce “Al Hueso”, el programa que se emite por Radio Rivadavia los domingos de 18 a 19 horas
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