El riesgo de un derrumbe en Wall Street

Estamos en un momento de euforia en el que los inversores están convencidos de que esta fiesta durará para siempre. Pero no hay que engañarse

El "Charging Bull" de Wall Street (REUTERS/Carlo Allegri/File Photo)
El "Charging Bull" de Wall Street (REUTERS/Carlo Allegri/File Photo)

Nadie está preparado para un crash en Wall Street. Sin embargo, nunca en la historia, la bolsa de EEUU estuvo tan sobrevaluada como ahora. Incluso estamos en niveles más altos que en otras burbujas, como la llamada “Puntocom”. Este, probablemente, sea mucho antes de lo que nos imaginamos. Y algo es seguro: la caída será infernal.

Luego de la crisis de 2008, la respuesta de los bancos centrales fue inundar de liquidez al mundo, imprimiendo dinero sin parar y llevando las tasas de interés a niveles mínimos (a 0% en EEUU e incluso a terreno negativo en muchos otros países).

El mundo tomó deuda sin límites, y los precios de los activos financieros se fueron a valores ridículos.

Hay casos verdaderamente increíbles como el de Snowflake (SNOW), una empresa de servicios en la nube que vale USD 80.000 millones, lo que equivale a más de 110 veces sus ventas anuales

Como si esto fuera poco, la crisis del coronavirus en 2020 agravó aún más la situación, llevando todo a un extremo de difícil retorno (se intensificó aún más la emisión de dinero como respuesta a la pandemia).

Ahora estamos en un momento de euforia en el que los inversores están convencidos de que esta fiesta durará para siempre. Pero no hay que engañarse. El riesgo de un crash en los mercados es altísimo.

Veamos algunos de los argumentos más importantes que muestran la fragilidad que tiene el mercado hoy.

La Métrica de Warren Buffet

Para empezar, la métrica preferida de Warren Buffett para evaluar si el mercado está caro o barato. Se construye dividiendo el valor total del mercado (market capitalization) por el PBI de EE.UU.

Acá podemos ver dicho ratio:

Capitalización de mercado / PBI de EEUU
Capitalización de mercado / PBI de EEUU

Básicamente lo que hoy nos muestra este indicador es que el precio de las acciones relativo a la economía de EE.UU está en el valor más alto de la historia.

Valuaciones récord

Otro factor a considerar es la valuación que tienen las empresas más grandes de la bolsa de EEUU en relación a sus ventas y ganancias.

En el gráfico a continuación podemos observar la valuación del índice S&P con el ratio Price-to-sales (precio sobre ventas):

Si miramos la relación entre el precio de las acciones y las ventas de las empresas (es decir, cuánto pagamos por cada dólar que genera en ventas una compañía), veremos que también estamos en números exorbitantemente ridículos.

Esta situación aplica a la bolsa en general, pero hay casos verdaderamente increíbles como el de Snowflake (SNOW), una empresa de servicios en la nube que vale USD 80.000 millones, lo que equivale a más de 110 veces sus ventas anuales.

¿Por qué queremos mirar este ratio? Porque es una indicación cuantificada de cuán caras están las acciones. El promedio de este ratio en el Siglo XX ha sido de 1, con un mínimo en 1982 de 0,4. Sin embargo hoy está en 3,16.

Actualmente nos encontramos en el nivel más alto de la historia (3,16). Previo a eso, el valor más alto había sido en el año 2000 cuando el ratio llegó a dos.

Si compran acciones de Microsoft están pagando 13 años de facturación de la empresa por adelantado. Si compran acciones de Tesla, están comprando a un valor equivalente a 15 años de facturación o 350 años de ganancias.

Niveles de deuda

Esta euforia de precios tiene un claro correlato en el público minorista. La gente se está endeudando locamente para seguir comprando acciones.

En este sentido, los niveles de deuda margen (margin debt) también están por las nubes. Deuda margen hace referencia a la cantidad de dinero que se toma prestado para comprar acciones.

En este gráfico se observa la relación entre la margin debt y el PBI de los EEUU:

La relación entre deuda margen y PBI en EE.UU, como no podía ser de otra manera, también se encuentra en máximos históricos. Esto quiere decir que la gente se está endeudando como nunca antes para seguir comprando activos, aprovechando la nafta de la Reserva Federal.

Estadística y concentración de acciones

Pero esto no es todo. La situación es tan exagerada que, estadísticamente, estamos a más de tres desvíos estándares de los valores normales.

¿Qué quiere decir? Que en toda la historia, las probabilidades de ver valuaciones como las de hoy, suceden menos del 0,1% del tiempo. O dicho de otra manera, desde el punto de vista estadístico, los valores actuales son insostenibles.

En EEUU la gente se está endeudando como nunca antes para seguir comprando activos, aprovechando la nafta de la Reserva Federal

Como si esto fuera poco, vale la pena agregar un comentario sobre los índices bursátiles. Muchos miran los índices y piensan que son una buena representación de la bolsa, pero esto es cada vez más incorrecto.

Hoy en día, las 5 empresas más grandes de EE.UU (Apple, Microsoft, Amazon, Facebook y Google) representan casi el 23% del S&P500 y cerca del 42% del Nasdaq 100.

Es decir, cuando hablamos de “acciones” en verdad los mayores movimientos están explicados por estas pocas empresas. Hay un grado de concentración jamás antes visto.

Esto lleva a muchas interpretaciones incorrectas por parte de muchos inversores, y muchas fantasías también, pues tienden a generalizar lo que sucede con estos gigantes con lo que pasa en todo el mercado. Y esto simplemente no siempre es así.

Conclusión

Están todos los elementos dados para ver una caída como nunca antes. No podemos saber cuándo sucederá. Pero lo mejor que podemos hacer es estar preparados.

Estas cifras no habrían sido posible sin la mano mágica de la Reserva Federal. Lo que cuesta entender es cómo sostendrán semejante inundación de liquidez.

Está claro que el mercado de acciones se está moviendo con una tendencia alcista. Pero es de enorme importancia tener en claro el contexto, y por sobre todas las cosas, que estamos patinando sobre hielo muy delgado.

TE PUEDE INTERESAR