Sergio Ziliotto (Télam)
Sergio Ziliotto (Télam)

Las elecciones provinciales celebradas en la provincia de La Pampa arrojaron resultados que combinan la estabilidad de las tendencias históricas de la provincia con algunos pequeños datos que llaman la atención. A nivel provincial, las previsiones realizadas en el informe preelectoral son las regularidades tradicionales. A nivel local aparecen las perlas.

En la disputa por la gobernación, Sergio Ziliotto confirmó la predominancia local del Partido Justicialista (coalición FREJUPA) al vencer al radical Daniel Kroneberger (coalición Cambiemos La Pampa) por más de 20 puntos de diferencia (52% a 31%). Son valores similares a las elecciones de 1991 y 2003, y dentro de la media provincial. La centralidad de ambos actores se vio reforzada por el escaso peso que tuvieron las terceras opciones. La sumatoria de todas ellas apenas superó el 15% de los votos. De hecho, el tercer lugar fue para Carlos Tierno (Comunidad Organizada) con tan solo el 7 por ciento. Muy lejos de todos y nada que discutir por este lado.

La legislatura provincial calcó el resultado ejecutivo en términos de votos, gracias a la estructura de la boleta y a la elección por distrito único. En lo que respecta a la distribución de las bancas, de 30 lugares para repartir el conteo provisorio arroja 17 bancas para el FREJUPA, 11 para Cambiemos La Pampa y 2 para el sector del disidente peronista Tierno. De modo que la primera experiencia de gobierno de Ziliotto será sin mayores dolores de cabeza. En particular, si logra coordinar agenda legislativa con la tercera bancada y mantiene unida a la propia. Estabilidad, comodidad y gobierno.

Los datos llamativos de la elección pueden encontrarse a nivel local. En primer lugar, la derrota del oficialista Leandro Altolaguirre (UCR-Cambiemos) en Santa Rosa, capital provincial, frente a Luciano Di Nápoli, candidato del FREJUPA y referente de La Cámpora. El condimento de la diferencia de 24 puntos de distancia combina problemas de gestión a nivel local con un golpe más para los referentes de la coalición que gobierna a nivel nacional. Perder Santa Rosa no es grave en términos de peso electoral, pero sí simbólico. Y la política también es eso.

En segundo lugar, el peronismo también se quedó con la segunda ciudad de la provincia, General Pico. Fernanda Alonso venció a Martín Maquieyra, diputado nacional (PRO), por 18 puntos y mantuvo el predominio justicialista en la localidad. En tierra de Carlos Verna, la primera mujer intendenta se sumó a la estabilidad predominante: la UCR nunca ganó la intendencia.

En tercer lugar, los puntos anteriores se ven reforzado por cómo votaron los habitantes de las dos principales ciudades de la provincia para el cargo de gobernador. Ziliotto obtuvo más de 17 mil votos de ventaja sobre Kroneberger en Santa Rosa (casi 27 puntos de ventaja) y más de 7 mil en General Pico (20 puntos de ventaja). Ningún premio consuelo para la oposición: ni cargos de peso ni victorias locales relevantes.

Repartidos todos los espacios institucionales, ¿cuál es el escenario pampeano futuro? Las miradas están puestas en cómo se reconfigurará Cambiemos a nivel provincial. La derrota de Carlos Mac Allister en la IASO de febrero pasado le dio un golpe interno lo suficientemente fuerte como para dudar sobre su fortaleza y su liderazgo en el distrito. Esto se suma a la derrota de Maquieyra en General Pico. El PRO tampoco tendrá legisladores provinciales por los próximos 4 años. La UCR le tiró los comités encima, y la nueva política se quedó sin renovación y sin cargos. La lapicera de la coalición se la quedan los radicales, probablemente en manos de Francisco Torroba, electo diputado provincial y primero en la lista.

En lo que respecta al peronismo, no se espera mucha innovación en términos de gestión y posicionamiento político. Se mantendrá una combinación de cuentas provinciales estables con defensa de los intereses pampeanos en conflictos actuales (río Atuel) y próximos (río Colorado). En la dinámica nacional, muy probablemente Ziliotto mantenga estilos y estrategias heredadas de Carlos Verna, negociando apoyos en el Congreso Nacional tanto al oficialismo como a la oposición, y obteniendo beneficios a cambio. Estos tres puntos serán los pilares de la próxima gestión. Para mantenerse estable y alejarse de la grieta.

El autor es investigador del Observatorio Electoral Argentino (OEAR) de CIPPEC y de UADE/UBA.