Varios proyectos de ley presentados señalan que uno de los objetivos de la legalización del aborto es la disminución de la mortalidad materna por aborto clandestino en la Argentina. Hace años que leemos y escuchamos en distintos medios que se mueren "gran cantidad" de mujeres por año en nuestro país a causa del aborto clandestino y que se realizan cerca de 500 mil abortos por año.

Estas cifras no son ciertas. De acuerdo con los últimos datos publicados por el Ministerio de Salud de la Nación, en 2016 se murieron por embarazado terminado en aborto 43 mujeres en todo el país.

Una sola muerte por aborto ya es una tragedia. Las estadísticas poco importan cuando el problema le pasa a uno. Si no, preguntemos a las familias que han sufrido la muerte de un ser querido por esta causa; para ellos la estadística es el cien por ciento.

Pero lo cierto es que las cifras son importantes porque dan una dimensión real del problema y, si son ciertas, permiten asignar prioridades y diagramar las políticas sanitarias más adecuadas que van a mejorar la salud de la población. El Gobierno pidió un debate serio, maduro y responsable, y no se puede debatir seriamente este tema si no contamos con cifras lo más veraces posibles.

La verdad en números

Todos los años, el Ministerio de Salud de la Nación, a través de la Dirección de Estadísticas e Informes en Salud (DEIS), elabora y publica las estadísticas vitales, al igual que lo hace la mayoría de los países del mundo. Cualquier persona a través de internet puede acceder a estos datos y allí podrá observar detalladamente, gracias al continuo y cada vez mejor trabajo que hace la DEIS, las últimas estadísticas vitales de defunciones femeninas del año 2016.

Según la DEIS, en 2016 murieron 171.408 mujeres, las cuales se agrupan por causa y edad. Un 0,14%, que totalizan 245 mujeres, murieron por causas relacionadas con el embarazo, el parto y el puerperio. Dentro de este grupo se incluye a las 43 muertes por aborto. A esto se le llama mortalidad materna y se calcula como muertes maternas cada cien mil nacidos vivos.

Para la Argentina en 2016, las 245 mujeres que murieron por estas causas representan una tasa de mortalidad materna de 34 mujeres por cien mil nacidos vivos y esta es la tasa que se compara con cada país. A nivel mundial se considera esperable una tasa menor a 50 y si fuera menor a 20 muertes maternas, hablaríamos de los países con menor tasa de mortalidad materna en el mundo. O sea, la mortalidad materna está bajando en Argentina, ya que vamos por 34 cada cien mil nacidos vivos.

No debería morir ninguna mujer en el país, ni por aborto ni por ninguna otra causa evitable, pero se debería al menos poner el mismo énfasis en las otras causas mucho más numerosas que las 43 muertes por aborto.

En Argentina se dice hace años que el aborto constituye la primera causa de muerte materna y que por esta razón es necesario legalizarlo para que no mueran más mujeres por abortos clandestinos. En realidad, de acuerdo con las cifras del Ministerio de Salud, el aborto es la tercera causa de muerte materna.

En 2016 murieron 43 mujeres por embarazo terminado en aborto, pero de estas 43 fueron 12 las que murieron por aborto espontáneo (no provocado), por lo que hay que descontarlas de esas 43. De manera tal que la cantidad de muertes maternas por aborto en 2016 fue de 31 y, si observamos la tabla del Ministerio de Salud, de las 245 muertes maternas que hubo en 2016, 41 se murieron por infecciones puerperales, 34, por trastornos hipertensivos y 31, por aborto, lo que ubica a esta causa en el tercer lugar, participando con un 12,6% del total de muertes maternas.

El caso chileno

Uno de los estudios más importantes que demuestra que la legalización del aborto no tiene relación con la disminución de la mortalidad materna fue realizado en Chile por el doctor Elard Koch, eminente investigador chileno, epidemiólogo y director del Melisa Institute, que, en 2010, estuvo en la Cámara de Diputados explicando estas cuestiones.

A través del estudio de las estadísticas vitales en Chile durante un período que abarca 50 años (1957-2007), Koch demostró que la prohibición del aborto en ese país no incrementó la mortalidad materna. La mortalidad materna disminuyó en ese período un 93,7%, un 94% casi. Y la probabilidad de que una mujer muera por aborto hoy en Chile es de 1 en 2 millones.

Con respecto a la tan mencionada cifra de 500 mil abortos anuales que se practican de forma ilegal en Argentina, esta ha sido sobrestimada. Además, si esta cifra fuera real y sobre 500 mil abortos se mueren 43 mujeres por año en Argentina, la mortalidad materna por aborto clandestino sería de 0,0086%, lo que convertiría a esta práctica en la más segura intervención del planeta y el argumento que sostienen los que están a favor del aborto de que hay que legalizarlo porque así sería más seguro no tendría sustento.

Quienes defienden la legalización del aborto lo hacen en defensa de las 43 mujeres que mueren anualmente, pero no hemos visto ninguna propuesta en defensa de las dos vidas. Para ellos lo único que importa son las muertes por aborto y silencian, como si no existieran, los seres humanos que jamás nacerán.

El autor es jefe del Servicio de Obstetricia del Hospital Universitario Austral.