Qué deben saber los importadores argentinos sobre las demoras marítimas desde Asia antes de noviembre

La producción se detiene durante 7 días mientras los buques esperan hasta 12 días para atracar y el comercio exterior local recalcula tiempos de entrega

Logística marítima
Las cargas que salen desde Asia rumbo a la Argentina y al resto de Sudamérica atraviesan el tramo más ajustado del año (Foto: Movant Connection)
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Las cargas que salen desde Asia rumbo a la Argentina y al resto de Sudamérica atraviesan el tramo más ajustado del año. Del 1 al 7 de octubre rige en China un feriado nacional que frena la actividad industrial, y llega en un momento en que los puertos de Shanghái y Ningbo todavía arrastran demoras de entre 6 y 12 días por una seguidilla de tifones.

Durante ese período gran parte de la producción fabril se detiene, las oficinas aduaneras trabajan con dotaciones reducidas y el transporte terrestre hacia las terminales se ralentiza. La actividad se normaliza desde el 8 de octubre. Este año, además, otro feriado local entre el 25 y el 27 de septiembre dejó apenas tres días hábiles entre ambos recesos, lo que comprimió la ventana de embarque.

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¿Por qué hay demoras en los puertos de Shanghái y Ningbo?

El origen está en una temporada de tifones especialmente activa sobre la costa este china. Entre julio y agosto, los sistemas Bavi, Noul, Dolphin, Narra y Saudel obligaron a suspender operaciones en varias terminales. Dolphin, el más intenso en tocar China en lo que va del año, dejó más de 2,4 millones de TEU de capacidad inmovilizados en su paso por el litoral.

El último golpe llegó a fines de agosto con Saudel. Ningbo permaneció cerrado 78 horas en una semana, mientras que en Shanghái las terminales de Yangshan y Waigaoqiao suspendieron tareas durante 54 y 48 horas, respectivamente. Al reabrir, la acumulación de buques llevó la espera para atracar a unos 10 días a comienzos de septiembre.

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La recuperación avanza, pero de forma lenta. Las estimaciones más recientes, difundidas el 26 de septiembre, ubican los tiempos de espera entre 6 y 12 días, y calculan que la congestión portuaria absorbe cerca del 12% de la capacidad efectiva de la flota mundial de portacontenedores, con una utilización de bodega que supera el 90% en las principales líneas.

¿Cuántos viajes cancelan las navieras en octubre?

Las cancelaciones de salidas programadas, conocidas en la industria como blank sailings, son la herramienta habitual para ajustar la oferta al descenso de la demanda que provoca el feriado. En 2026, sin embargo, el recorte es menor al de otros años, en un contexto de demanda firme y de carga retrasada por los temporales.

Marítima
En la ruta hacia la costa este sudamericana, que abastece al Río de la Plata, el índice de referencia se ubicó en 6.000 dólares por TEU a mediados de agosto (Foto: Shutterstock)

Según datos de plataformas de análisis del sector, poco menos del 13% de la capacidad planificada para octubre desde Asia hacia Estados Unidos y Europa fue cancelada hasta ahora. Durante el mismo feriado de 2025 esa proporción rondaba el 18% en el Transpacífico y el 21% en la ruta Asia-Europa, mientras que en 2023 había alcanzado el 24%.

La cifra, de todos modos, podría crecer. Las líneas marítimas vienen acortando el plazo de anuncio de estos ajustes, por lo que no se descartan nuevas bajas durante el feriado o inmediatamente después. Solo en el Transpacífico, las cancelaciones previstas para esta semana suman 15 viajes, frente a los nueve de la semana anterior.

¿Cómo impactan estas demoras en los fletes hacia la Argentina?

A nivel global, el principal índice internacional de fletes spot marcó el 24 de septiembre un promedio de 4.468 dólares por contenedor de 40 pies, con una baja semanal del 1%. El tramo Shanghái-Los Ángeles subió 2%, hasta 7.838 dólares, y la previsión para esta semana es de un leve retroceso a medida que se acerca el cierre de fábricas.

En la ruta hacia la costa este sudamericana, que abastece al Río de la Plata, el índice de referencia se ubicó en 6.000 dólares por TEU a mediados de agosto. Los buques operaron casi completos hasta fin de ese mes, con roleos de carga, omisiones de escala y cancelaciones irregulares que obligaron a terminales y agentes locales a reprogramar operaciones.

Para los analistas, la firmeza de las tarifas responde más a la inestabilidad de itinerarios que a un salto real del volumen. Con un tránsito habitual de 30 a 40 días entre Shanghái y Buenos Aires, un contenedor que zarpe a mediados de octubre llegaría hacia fines de noviembre, en plena preparación de la temporada de fin de año.

Flete
Para los analistas, la firmeza de las tarifas responde más a la inestabilidad de itinerarios que a un salto real del volumen (Foto: Shutterstock)

¿Qué pasa con la carga después del 8 de octubre?

El regreso a la actividad suele traer un pico de despachos acumulados: las fábricas retoman los pedidos pendientes y las terminales reciben en pocos días la mercadería que no pudo ingresar durante el feriado. Los operadores estiman un rezago de 10 a 14 días hasta que se normalizan el transporte terrestre, los alimentadores y los turnos fabriles.

El flete aéreo tampoco queda al margen. La demanda de bodega en aviones creció desde mediados de septiembre, impulsada por embarques anticipados, y la normalización de volúmenes y horarios tras el feriado suele demorar algunas semanas, lo que puede limitar el espacio para envíos urgentes con destino a la región.

Hacia adelante, el fin de la temporada de tifones y el regreso de algunos servicios Asia-Europa al Canal de Suez podrían sumar capacidad efectiva en el último trimestre. Mientras tanto, los importadores de la región enfrentan un escenario de plazos menos previsibles, que exige reservar con anticipación, sumar márgenes de stock y seguir de cerca cada cambio de itinerario.

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