
Chile dio un paso clave para avanzar con la expansión del puerto de San Antonio, una de las principales infraestructuras logísticas del país y del Pacífico sur. La autoridad ambiental chilena aprobó este martes el proyecto “Puerto Exterior”, una iniciativa público-privada que demandará una inversión estimada de 4.500 millones de dólares y que apunta a incrementar de manera significativa la capacidad operativa del principal puerto comercial chileno.
La iniciativa busca adaptar la infraestructura a las nuevas exigencias del transporte marítimo internacional, especialmente frente al crecimiento del tamaño de los buques y al aumento de los volúmenes de carga movilizados en la región.
PUBLICIDAD
Sin embargo, el proyecto también aparece atravesado por un fuerte debate sobre su viabilidad comercial y estratégica. Tanto la expansión de San Antonio como la del cercano puerto de Valparaíso se desarrollan bajo la creciente presión competitiva del megapuerto de Chancay, en Perú, una infraestructura impulsada con capital chino que busca consolidarse como uno de los principales nodos logísticos entre Sudamérica y Asia.
La Comisión Regional de Evaluación Ambiental (Coeva) aprobó de manera unánime la viabilidad ambiental del proyecto, tal como ya había ocurrido semanas atrás con la ampliación del Terminal Cerros de Valparaíso (TCVAL), también ubicado sobre la costa central chilena.
PUBLICIDAD
Mayor capacidad para buques y contenedores
El proyecto del Puerto Exterior contempla la construcción de nuevas explanadas operativas, dragados y dos terminales semiautomatizados de 1.730 metros de longitud cada uno. Además, incluye un rompeolas de aproximadamente cuatro kilómetros y nuevas vías de acceso para reforzar la conectividad terrestre y operativa del complejo portuario.
Según trascendió en medios locales, cerca de 2.000 millones de dólares del financiamiento total provendrán de recursos públicos.
Una vez operativo, el puerto podrá recibir simultáneamente hasta ocho buques de 400 metros de eslora y alcanzar una capacidad anual cercana a los 60 millones de toneladas de carga, equivalentes a unos seis millones de TEU, la unidad estándar utilizada en el comercio marítimo internacional.
PUBLICIDAD
La ampliación también busca fortalecer el posicionamiento chileno dentro de las rutas transpacíficas y responder a la creciente competencia regional por captar flujos logísticos vinculados al comercio con Asia.

Competencia portuaria y reconfiguración logística regional
El avance del proyecto vuelve a poner sobre la mesa el proceso de reconfiguración que atraviesa actualmente la infraestructura portuaria sudamericana.
Durante décadas, los puertos chilenos mantuvieron una posición dominante sobre gran parte de la costa pacífica regional. Sin embargo, la irrupción de nuevas terminales de gran escala, como Chancay, empieza a modificar el mapa de la logística portuaria y de las cadenas de suministro vinculadas al comercio transpacífico.
PUBLICIDAD
En ese contexto, distintos sectores vienen cuestionando si existe demanda suficiente para justificar simultáneamente las ampliaciones de San Antonio y Valparaíso, especialmente considerando el nuevo escenario competitivo regional.
Más allá de ese debate, las autoridades chilenas sostienen que el proyecto permitirá mejorar la capacidad operativa del país y generar nuevas oportunidades económicas vinculadas al transporte, los servicios logísticos y el comercio exterior.
PUBLICIDAD
Durante la etapa de construcción se prevé un promedio de 1.500 trabajadores, con picos cercanos a 2.800 personas. Una vez en funcionamiento, el nuevo puerto podría generar más de 2.000 empleos directos vinculados a operaciones portuarias, además de actividad asociada al transporte, mantenimiento y servicios complementarios.
La aprobación ambiental marca ahora el inicio de una nueva etapa para uno de los proyectos de infraestructura logística más ambiciosos impulsados por Chile en los últimos años, en medio de una creciente disputa regional por el liderazgo portuario sobre el Pacífico sudamericano.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Pastas secas y kilómetros: la logística detrás de una pyme familiar de alimentos
Federico Marini, socio de una empresa familiar productora de alimentos, cuenta cómo el costo logístico, la distribución territorial y la relación con proveedores definen la estrategia del negocio

Tan digital como física: la doble vida logística de una fintech de pagos
Julián Lisenberg, fundador de una fintech, cuenta cómo las stablecoins agilizan el comercio exterior y las remesas, y los desafíos tecnológicos de integrar los pagos digitales en ecommerce y tiendas físicas de Latinoamérica

Más volumen exportado impulsó la actividad logística en los primeros siete meses
Energía, productos primarios y minería generaron un mayor movimiento físico de mercaderías, con más toneladas atravesando las cadenas logísticas que conectan los centros productivos con los mercados internacionales

La revolución del auto eléctrico redefine cómo se compran las autopartes
Eduardo Golijow, director de compras de una autopartista, explica cómo la irrupción china y la crisis global del sector automotor cambian la manera de elegir proveedores y gestionar el abastecimiento

Japón pone el foco en América Latina para reforzar cadenas de abastecimiento estratégicas
El Grupo BID y JICA ampliaron su alianza financiera y sumaron agricultura y minerales críticos como áreas estratégicas, en un contexto de creciente demanda de insumos para alimentos y transición energética



