El Canal de Panamá se prepara para un posible nuevo impacto logístico por El Niño

La administración del Canal ya aplica medidas preventivas de ahorro de agua ante la posibilidad de un fenómeno climático intenso de sequías, en un contexto de fuertes tensiones para el transporte marítimo internacional

Guardar
Google icon
En el complejo escenario actual para el transporte marítimo, cualquier limitación adicional en el Canal de Panamá podría profundizar la presión sobre la logística mundial (Foto: Shutterstock)
En el complejo escenario actual para el transporte marítimo, cualquier limitación adicional en el Canal de Panamá podría profundizar la presión sobre la logística mundial (Foto: Shutterstock)

El Canal de Panamá comenzó a tomar medidas preventivas ante la posibilidad de un fenómeno de El Niño fuerte durante este 2026, un escenario que podría volver a tensionar una de las principales arterias del comercio marítimo internacional y afectar la operación de las cadenas logísticas globales.

La situación aparece además en un contexto particularmente sensible para el transporte marítimo. Las disrupciones operativas derivadas de la crisis en Medio Oriente y las dificultades vinculadas al Estrecho de Ormuz ya vienen alterando flujos comerciales, tiempos de tránsito y disponibilidad de capacidad en distintas rutas internacionales.

PUBLICIDAD

En ese escenario, cualquier limitación adicional en el Canal de Panamá podría profundizar la presión sobre la logística marítima mundial.

Por esta vía navegable pasa entre el 3% y el 6% del comercio global y, además, se trata del único canal interoceánico de agua dulce del planeta.

PUBLICIDAD

La administradora designada del Canal, Ilya Espino de Marotta, confirmó que la autoridad panameña ya implementa acciones de ahorro de agua frente al riesgo de nuevas sequías que impacten sobre los lagos Gatún y Alhajuela, las principales reservas hídricas que alimentan el sistema de esclusas.

Entre las medidas preventivas aparecen los esclusajes simultáneos, que permiten el tránsito conjunto de dos embarcaciones pequeñas en una misma esclusa, y la utilización de las tinas de reutilización de agua en las esclusas neopanamax inauguradas tras la ampliación operativa de 2016.

La preocupación no es menor. Entre 2023 y 2024, una sequía prolongada asociada a El Niño obligó al Canal a reducir progresivamente la cantidad de tránsitos diarios, que pasó de un promedio habitual de entre 35 y 36 buques a apenas 22 en noviembre de 2023. Incluso se había proyectado un escenario extremo de 18 cruces diarios para comienzos de 2024, aunque finalmente no llegó a concretarse.

Además de limitar los cruces, el Canal también redujo el calado operativo permitido para los buques. En las esclusas neopanamax se pasó temporalmente de 50 a 44 pies de profundidad máxima, una restricción que condicionó la capacidad de carga de numerosos barcos y generó impactos sobre las cadenas de suministro y los costos logísticos internacionales.

La preocupación no es menor. Entre 2023 y 2024, una sequía prolongada asociada a El Niño obligó al Canal a reducir progresivamente la cantidad de tránsitos diarios, que pasó de un promedio habitual de entre 35 y 36 buques a apenas 22 en noviembre de 2023 (Foto: Shutterstock)
La preocupación no es menor. Entre 2023 y 2024, una sequía prolongada asociada a El Niño obligó al Canal a reducir progresivamente la cantidad de tránsitos diarios, que pasó de un promedio habitual de entre 35 y 36 buques a apenas 22 en noviembre de 2023 (Foto: Shutterstock)

Un escenario hídrico favorable, pero bajo alerta climática

A diferencia de lo ocurrido durante la crisis hídrica de 2023, el verano que está finalizando en Panamá registró lluvias superiores a lo habitual, lo que permitió mantener los niveles de los lagos en condiciones óptimas y sostener el calado máximo de 50 pies.

Ese escenario favoreció además un incremento en la actividad del Canal, que actualmente registra hasta 41 tránsitos diarios de buques. Parte de este aumento responde justamente a la reconfiguración de rutas marítimas internacionales derivada de la crisis en Medio Oriente y las dificultades operativas vinculadas al Estrecho de Ormuz.

El Canal conecta actualmente unas 180 rutas marítimas y cerca de 1.920 puertos distribuidos en 170 países. Estados Unidos continúa siendo el principal usuario de la vía, concentrando alrededor del 70 % de la carga que transita hacia o desde ese país, seguido por China y Japón.

Sin embargo, la oficina meteorológica panameña declaró el pasado 12 de mayo una alerta por la posible llegada de un fenómeno El Niño intenso, con efectos potenciales sobre el régimen de lluvias durante lo que resta de este 2026.

Frente a ese escenario, la primera medida que podría adoptar el Canal sería nuevamente la reducción del calado permitido para los buques, una decisión que, según anticipó Espino de Marotta, sería comunicada a los clientes con al menos un mes de anticipación.

Infraestructura crítica y resiliencia logística

La situación vuelve a poner en evidencia la fuerte dependencia que tienen las cadenas de suministro internacionales respecto de variables climáticas y de infraestructura estratégica. Cada reducción de calado o limitación de tránsito en el Canal de Panamá modifica tiempos de tránsito, disponibilidad de espacios, costos operativos y planificación logística para múltiples industrias.

Además del comercio marítimo, los lagos Gatún y Alhajuela también abastecen de agua potable a cerca de la mitad de la población panameña, lo que complejiza aún más la administración del recurso hídrico.

Ante este panorama, el Gobierno de Panamá anunció la creación de una comisión interinstitucional para monitorear los posibles impactos del fenómeno climático, con participación directa de la administración del Canal.

Más allá de las medidas preventivas ya implementadas, el escenario proyectado para los próximos meses vuelve a colocar a la resiliencia hídrica, la capacidad de adaptación operativa y la continuidad de las rutas marítimas como factores centrales para el funcionamiento del comercio internacional.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD