Gabo Usandivaras abre su alma: “La salud mental es algo con lo que lucho cada día”

El bailarín, coreógrafo y diseñador de 38 años, en una charla íntima con Teleshow, reflexionó sobre depresión, terapia y redes de contención tras la muerte de su mamá y su hermana

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Gabo Usandivaras y Cinthia Fernández en el Bailando cuando lucían las destrezas con sus cuerpos

“Yo creo que tuve más desarrollado mi artista antes que mi persona. Mucha más madurez artística que personal, como más desarrollado a mi Gabo que a mi Gabriel. Y ese alter ego, con todo lo recaudado en mi parte artística, cuando me encontré parado en la cama con la rodilla rota y sin proyección a futuro, desencantado por completo de la profesión en la que estaba, me pregunté: ¿Qué hago?, ¿Para qué sirvo?,¿De qué voy a vivir?”.

Así abrió la conversación con Teleshow, Gabo Usandivaras, bailarín, coreógrafo y diseñador de 38 años, el relato de una vida marcada por los extremos: el arte, los sueños cumplidos, las pérdidas irreparables, la depresión y la constante búsqueda de nuevos comienzos. Su historia es la de alguien que se reinventó entre el dolor y la pasión por crear.

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Gabo Usandivaras contó que la lesión en la rodilla y el desencanto con su profesión lo llevaron a cuestionar su futuro

—¿Cómo fue el proceso de reamarte después de todas las pérdidas queridas, como la de tu madre y el suicidio de tu hermana?

—No sé si fue una decisión consciente. Los golpes de la vida me fueron desarmando, dejándome en un estado muy despersonalizado. No se trata solo de la apariencia o de la personalidad, sino de toda una identidad. Siempre sentí que tenía más desarrollada mi faceta artística que mi persona, que “Gabo” era más fuerte que “Gabriel”. Pero, cuando me encontré en una cama, con la rodilla rota y sin futuro en la profesión, me pregunté: “¿Qué hago? ¿Para qué sirvo?”. Todo era muy existencial, pero fue a través del trabajo con la máquina de coser de mi mamá y mi hermana que empecé a entender lo que era reciclar, darle nueva vida a una prenda. Lo más valioso fue reencontrar esa pasión que tenía desde chico, esa que mi familia siempre apoyó. Decidí no buscar solo una profesión por dinero, sino conectar otra vez con lo que realmente me movilizaba, ver y apreciar lo bello del diseño.

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—En un estudio que fuiste renovando con tus propias manos.

—Claro, tengo un departamento-estudio frente al Obelisco, aunque todavía no entiendo bien cómo llegué ahí ni hacia dónde voy. Lo que sí sé es que todo lo que estoy viviendo me da felicidad y satisfacción, sobre todo porque la gente sigue eligiendo la versión que les muestro de mi persona. Diseñar vestimenta, elegir texturas, colores...estilos propios.

Gabo Usandivaras afirmó que volver a empezar de cero le exigió aceptar la incertidumbre y aprender a ser principiante otra vez

—¿Qué fue lo más difícil en ese proceso de reinvención?

—Lo más difícil fue volver a empezar de cero, aprender a convivir con la incertidumbre y permitirme ser principiante de nuevo. Tuve que dejar de exigirme resultados rápidos y aprender a disfrutar el camino.

Entrevista a Gabo Usandivaras
Gabo Usandivaras con sus padres y su hermana de vacaciones

—¿Cómo fueron el duelo y la reconstrucción de tu identidad tras las pérdidas familiares?

—El duelo fue un camino muy sinuoso, por decir poco. Fui hijo durante treinta y tres años y hermano durante treinta y cinco. Ahora tengo que aprender a ser ambas cosas sin ellas. Mi madre y mi hermana fueron pilares fundamentales en mi vida. Mi mamá, en especial, fue mi maestra, mi confidente, la que organizaba todo para que pudiera cumplir mis metas. Ella gestionó mi educación y mi carrera como patinador, y estuvo presente en todos los detalles. Su muerte me dejó un vacío enorme, y la de mi hermana fue otro golpe difícil de procesar. Me costó mucho cuidar de mí mismo, incluso llegué a sentirme muerto en vida.

Entrevista a Gabo Usandivaras
Gabo y su hermana Giselle Usadibaras

—Fuiste a dolor más profundo...

—Lo que aprendí es que el verdadero duelo lo vive quien se queda, porque hay que convivir con la ausencia, la muerte de los recuerdos, de los proyectos y de una parte de uno mismo. Pasé por una etapa de depresión profunda, y tuve que recurrir a terapia y medicación para poder salir adelante. Me llevó mucho tiempo poder recordar a mi madre y a mi hermana desde la alegría, no solo desde el dolor. Hoy en día entiendo el duelo como una especie de adicción: siempre hay algo que te lleva de vuelta a ese lugar, pero trato de ponerle amor a esos recuerdos y aprender a convivir con ellos.

Entrevista a Gabo Usandivaras
Gabo Usandivaras cuando era pequeño y soñaba su futuro

—El dolor es imposible describirlo...

—Me ayudó aceptar que ese dolor siempre va a estar, pero que puedo recordar a mi madre y mi hermana no solo desde la tristeza, sino también desde su alegría y su fuerza. Eso me permitió empezar a reconstruirme y a encontrar un nuevo sentido.

Gabo Usandivaras poniendo a punto lo que hoy es parte de su presente, su propio estudio de diseños

—¿Dónde está hoy el bailarín en tu vida?

—Para responder eso, tengo que contarte dónde lo guardé. Cuando sufrí la lesión y el destrato en la industria, sentí que no tenía sentido rehabilitarme solo para volver a lo mismo. Logré muchas de las metas que me propuse, pero después de tanto desgaste físico y emocional, decidí que necesitaba rehabilitarme como persona, no solo como artista. Desde febrero de 2024 no bailo, salvo un poco en las clases, donde encontré algo de paz. Ahora me reconozco más como artista y diseñador.

Entrevista a Gabo Usandivaras
El bailarín explicó que desde febrero de 2024 no baila y que hoy se reconoce más como artista y diseñador

—¿El escenario siempre está presente?

—Extraño el escenario, el maquillaje, la transformación y la conexión con la gente. Para mí, bailar era una meditación activa, un trance. Todavía no sé si quiero volver por trabajo, pero sí sé que si vuelvo, será para bailar lo que yo quiera, con un lenguaje propio. La gente me pide que vuelva a bailar, y eso me emociona, pero quiero sentirme listo para hacerlo desde un nuevo lugar.

El bailarín halló en la máquina de coser su mamá y su hermana una forma de reconstruirse, cambiar de rumbo y darle sentido a una etapa marcada por el duelo, la lesión y la incertidumbr

—¿Qué sentís cuando pensás en volver al escenario?

—Extraño mucho el escenario y todo lo que implica, pero si vuelvo será porque realmente lo deseo, no por obligación. Quiero que sea una vuelta auténtica, desde lo que hoy soy.

—¿Cómo atravesaste la depresión y qué importancia le das hoy a la salud mental?

—La salud mental es algo con lo que lucho cada día. Perdí a mi hermana por esto y mi propia mente quedó afectada. Hace tres años convivo con pensamientos suicidas, aunque no los llevo a cabo porque quiero seguir adelante. Antes tenía una red de apoyo muy clara: mi mamá y mi hermana, a quienes podía llamar siempre. Hoy, encontrar un “nueve once” nuevo es difícil, porque hay que explicar mucho y ese vínculo no se reemplaza fácil. Aprendí a dejarme ayudar y a mostrarme vulnerable, a que otros puedan verme roto y acompañarme en esos momentos.

—¿Hoy cómo estas?

—Todavía tengo bajones fuertes y a veces me cuesta compartir lo que siento, pero sé que hablar y acompañarnos es fundamental. La depresión tiene muchas formas y no siempre es visible. Por eso es importante animarse a compartir, a pedir ayuda y a bancarse la oscuridad para poder salir adelante.

Entrevista a Gabo Usandivaras
La salud mental y las redes de apoyo ocupan un lugar central en la vida de Gabo Usandivaras, que convive con pensamientos suicidas y pide hablar para pedir ayuda

—¿Aprendiste sobre la importancia de las redes de apoyo?

—Aprendí que dejarse ayudar es clave. No se trata solo de ser buen amigo para otros, sino también para uno mismo. Compartir lo que nos pasa puede salvarnos, y es fundamental rodearse de personas que puedan acompañarte cuando no podés solo.

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