Profesionalización y coordinación en el comercio exterior metalúrgico

Mariela Bruno, responsable de comercio exterior en la industria metalúrgica, reflexiona sobre los desafíos de exportar, el rol de la logística y la importancia del trabajo coordinado en toda la cadena de abastecimiento

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Mariela Bruno es responsable de
Mariela Bruno es responsable de comercio exterior en la industria metalúrgica (Foto: Movant Connection)

El comercio exterior es una herramienta clave para que muchas industrias amplíen sus mercados y desarrollen nuevas oportunidades. En la metalurgia, ese proceso exige planificación, coordinación logística y trabajo conjunto entre múltiples actores. En ese sentido, Mariela sostiene que “ninguna operación exitosa es casualidad”, sino el resultado de la coordinación y de la planificación.

¿Cómo describís hoy la actualidad del comercio exterior dentro de la industria metalúrgica?

En la actualidad es una etapa de muchos desafíos y también de muchas oportunidades. Desde mi punto de vista, la clave principal está en la profesionalización. El comercio exterior dentro de la industria metalúrgica es fundamental para que nos conozcan en el mundo y porque realmente tenemos un potencial enorme.

Desde mi puesto y desde mi experiencia veo que el comercio exterior es fundamental para que cualquier empresa —sea pyme, mediana o grande— pueda crecer. No solo es importante para la empresa en sí misma, sino también para el país. La posibilidad de exportar permite ampliar mercados y generar nuevas oportunidades de desarrollo para la industria nacional.

En ese contexto, ¿cuáles son los principales desafíos que enfrentan las exportaciones dentro del sector?

Uno de los principales desafíos es que la exportación no termina en la venta. Una operación se ejecuta correctamente y de manera exitosa recién cuando la mercadería llega al cliente en condiciones óptimas y en perfectas condiciones.

Para que eso suceda hay muchos factores que tienen que funcionar bien. Por eso son tan importantes las alianzas estratégicas con profesionales, con proveedores y con operadores logísticos. Esas alianzas son claves para que toda la operación salga de manera óptima.

En comercio exterior nada ocurre de forma aislada. Todo está conectado: la logística, la coordinación, la planificación y la relación con los distintos actores que participan en la operación.

¿Cómo se combinan los insumos nacionales y los importados dentro de la industria metalúrgica?

La industria nacional tiene una gran capacidad, tanto desde el punto de vista de la fabricación como de la capacidad técnica. Hay muchísimo conocimiento y experiencia en el sector.

Sin embargo, en algunos casos es necesario complementar con componentes importados. Ahí lo importante es saber elegir proveedores, tanto nacionales como internacionales, que trabajen con los mismos estándares de calidad y que estén alineados con la visión de cada empresa.

Esa combinación entre producción local y abastecimiento internacional permite que muchas compañías puedan desarrollar soluciones más competitivas y mantener niveles de calidad adecuados para los mercados externos.

Para Mariela, en comercio exterior
Para Mariela, en comercio exterior el trabajo en equipo es fundamental, porque "necesitás trabajar de manera coordinada con operadores logísticos, con proveedores, con profesionales del sector y con distintas áreas dentro de la propia empresa" (Foto: Shutterstock)

Mencionaste varias veces la importancia de la coordinación. ¿Qué rol juega dentro de una operación de comercio exterior?

La coordinación es fundamental. En una operación de comercio exterior hay muchos aspectos que tienen que organizarse y planificarse con precisión. Por ejemplo, hay que coordinar que el embalaje sea estructuralmente correcto, que los permisos viales estén en regla, que los seguros estén contemplados y que todos los actores involucrados sepan exactamente cuál es su rol. En algunos casos incluso hay que coordinar custodias o distintos requisitos logísticos dependiendo de la carga.

Cada exportación tiene que ser pensada y diseñada específicamente. No es algo automático. Cada carga requiere planificación y una coordinación total para que todo funcione correctamente.

En tu caso además trabajás con cargas de gran tamaño. ¿Qué implica eso desde el punto de vista logístico?

Trabajo con cargas que son de extra dimensión, lo que implica un desafío adicional. Son cargas que no entran dentro de un contenedor estándar o que pueden sobresalir en altura o en los laterales.

Cuando trabajás con ese tipo de cargas prácticamente no tenés margen de error. Un mal cálculo puede impactar en muchos sectores de la operación y generar consecuencias negativas. Por eso la planificación es clave. Todo tiene que estar perfectamente coordinado para que la exportación pueda ejecutarse correctamente.

Desde tu experiencia, ¿qué habilidades son clave para trabajar en comercio exterior?

Las habilidades dentro de cada gestión de comercio exterior tienen que estar alineadas con todos los actores que participan en la operación. El trabajo en equipo es fundamental. El comercio exterior no se puede hacer solo. Necesitás trabajar de manera coordinada con operadores logísticos, con proveedores, con profesionales del sector y con distintas áreas dentro de la propia empresa.

¿Qué tendencias ves para el futuro del comercio exterior?

Veo un futuro muy tecnológico, muy colaborativo y cada vez más integrado. Hay cada vez mayor digitalización y eso permite tener más trazabilidad en las operaciones. Y cuando hay más trazabilidad también hay más efectividad. Poder seguir cada etapa de la operación permite mejorar los resultados y tener mayor control sobre lo que está ocurriendo. La tecnología está ayudando a que las operaciones sean más claras y más eficientes.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere comenzar a trabajar en comercio exterior?

El principal consejo es escuchar mucho y trabajar en equipo. Es muy importante generar alianzas con profesionales y con empresas que tengan la misma visión. El trabajo conjunto es fundamental. Sin trabajo en equipo no existe ninguna operación exitosa.

Ninguna operación que salga bien es casualidad. Siempre es el resultado de la coordinación, de la planificación y del trabajo en conjunto entre todos los actores que participan en el proceso.