Mientras que muchos postergan todos los lunes el comienzo de ejercicio físico Ernestine Shepherd en Baltimore (Estados Unidos), una de las mujeres culturistas más viejas del mundo, no deja su rutina por nada del mundo. Acaba de cumplir 80 años y hasta la fecha sigue participando en las competencias internacionales e incluso, corre maratones.

Como dice Ernestine, la mayor parte de la vida pasó siendo una persona poco activa y no le gustaba el ejercicio. Empezó a entrenar solo a los 56 años junto a su hermana. A ambas les encantó el deporte y empezaron a participar en las competencias relacionadas con el entrenamiento físico. En 2010 la atleta fue inscrita en el Libro de los Récords Guinness como la mujer culturista más vieja del mundo.

Las mañanas de esta atleta empiezan a las tres con una meditación para luego salir a trotar. A las ocho empieza sus entrenamientos personales y se acuesta a dormir a más tardar a las diez de la noche. El esposo de Ernestine, Colin, con el que lleva más de 60 años juntos, se encarga de preparar la comida. La dieta contiene arroz, pechuga de pollo, nueces, avena y huevos, y también una gran cantidad de agua.

Ernestine está segura de que nunca es tarde empezar para a cuidarse. Lo más difícil es saber apoyarte a ti mismo cuando nadie puede alentarte.