
El rugido del Pacífico en Playa Majagual, San Juan del Sur, suele ser una invitación al descanso, un arrullo para los turistas que buscan refugio en sus aguas turquesas.
Sin embargo, la tarde del sábado 9 de mayo de 2026, ese mismo sonido se transformó en un grito de desesperación. En cuestión de segundos, la alegría de un paseo familiar se disolvió en la espuma blanca de una corriente traicionera que arrastró consigo a Mateo Marcelo y Eriko Gabriel Jiménez Velásquez, de 12 y 10 años, respectivamente.
Los hermanos, originarios de la comunidad Dirita en Ticuantepe, no eran desconocidos para el cariño de su gente. Eran niños con sueños sencillos: Mateo cursaba el primer año de secundaria y Gabriel el quinto grado de primaria. Aquel fin de semana, la familia había viajado a Rivas para visitar a una sobrina.
PUBLICIDAD
Según relató su abuela materna, doña Dolores Guerrero, los niños estaban siempre juntos; eran su propia sombra. “Ellos solos juntos andaban”, recuerda con la voz quebrada, describiendo cómo una ola inesperada los atrapó en el sector conocido como Matilde.
El reloj marcaba aproximadamente las 3:30 p.m. cuando ocurrió lo impensable. Mientras jugaban en la orilla, una fuerte corriente los succionó mar adentro. En la arena, el drama humano alcanzó niveles desgarradores.
Angélica Tomasa Velásquez Pérez, la madre, no lo pensó dos veces e intentó desafiar la inmensidad del océano con sus propias manos para rescatar a sus hijos. Pero la fuerza del mar fue superior y se los arrebató de los brazos. Una tercera menor que se encontraba con ellos logró ser rescatada con vida por testigos, pero Mateo y Eriko desaparecieron bajo el manto azul en cuestión de segundos.
PUBLICIDAD
La búsqueda movilizó a toda una comunidad. Pescadores artesanales, la Fuerza Naval, Bomberos Unidos y la Policía Nacional se unieron en un esfuerzo frenético que se extendió por casi 24 horas. No fue sino hasta la mañana del domingo que el mar devolvió el cuerpo de Mateo Marcelo.
Horas más tarde, ya por la tarde, el pequeño Eriko Gabriel también fue localizado. La esperanza de un milagro se apagó definitivamente, dejando paso a un luto que ha conmovido a toda Nicaragua.

Una tragedia sobre otra tragedia
Lo que hace esta historia aún más dolorosa es el trasfondo de una familia que ya caminaba por el valle de las sombras. Hace apenas ocho meses, el padre de los niños falleció víctima de una neumonía. Mateo y Eriko eran los únicos hijos de Angélica, quien en menos de un año ha perdido los tres pilares fundamentales de su hogar. La comunidad de El Raizón, en el kilómetro 19 y medio de la carretera a Masaya, se volcó a las calles para recibir los féretros, no con flores de fiesta, sino con el silencio sepulcral de la consternación.
PUBLICIDAD
Doña Dolores, la abuela, recordaba entre sollozos que los cuerpos no podían esperar más tiempo debido al estado en que fueron recuperados. “Eran mis nietos y mucho los quería”, repetía mientras los vecinos y compañeros de clase de los menores se acercaban a dar el pésame en una vivienda marcada por el dolor acumulado.
A las cinco de la mañana del lunes 11 de mayo, bajo un cielo que parecía solidarizarse con el gris del ambiente, el cortejo fúnebre partió hacia Masaya. La decisión fue simbólica y profunda: los hermanos fueron sepultados en el Cementerio San Carlos, el mismo lugar donde descansa su padre.
PUBLICIDAD
Mateo y Eriko, los niños que soñaban con metas que les fueron arrebatadas por el mar, terminaron su viaje terrenal. Mientras tanto, las autoridades reiteran el llamado a extremar precauciones en las costas de San Juan del Sur, donde el oleaje puede cambiar en un parpadear.
Pero para Angélica y doña Dolores, las advertencias llegan tarde; a ellas solo les queda el eco de las olas y el recuerdo de dos niños que, hasta el último aliento, permanecieron unidos.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Nicaragua: Ocho organizaciones denuncian desaparición forzada de Thelma Montenegro y piden apoyo internacional
La abogada nicaragüense permanece en paradero desconocido desde el 25 de agosto tras una segunda retención policial en menos de una semana, según un pronunciamiento firmado por ocho entidades internacionales

“Todavía tengo pesadillas de la policía corriendo atrás de mí”: Jason Puracal relata sus 689 días de tortura en Nicaragua
En entrevista exclusiva con Infobae, el estadounidense Jason Puracal, reveló los detalles más íntimos de su calvario tras el histórico fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) que condenó al régimen de Daniel Ortega por torturas y detención arbitraria

La codictadora de Nicaragua, Rosario Murillo da una tregua a los ataques: “al mundo bizarro no lo tocamos hoy”
Durante su comunicación habitual con medios oficialistas, la codictadora nicaragüense cambió el tono tras días de descalificaciones y, en medio de presiones en la OEA, llamó a dejar atrás la confrontación

Inyectaron fondos estatales al INSS y aun así acumuló déficit en Nicaragua
Las transferencias públicas suman 16,029.7 millones de córdobas (USD 435,729,85) desde 2022, pero la caída de aportantes y el aumento de jubilados mantienen la fragilidad del sistema, con más presión prevista para 2026

Morder a un agente de ICE le costará la cárcel y la expulsión a una joven nicaragüense en Estados Unidos
Del procedimiento administrativo por faltas migratorias al delito penal grave: el caso de Silvia Paola Sánchez-Hurtado evidencia el impacto de resistirse a un arresto federal en suelo estadounidense



