Desayuno para el cerebro: los 3 alimentos respaldados por la neurociencia para mejorar la concentración

Tres alimentos respaldados por la Harvard Medical School y diversos ensayos clínicos internacionales pueden mejorar la concentración y salud cerebral desde el desayuno

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(Imagen Ilustrativa Infobae)
El desayuno activa los mecanismos que regulan el metabolismo, la concentración y el peso, según el IMSS. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El desayuno que el cerebro necesita incluye tres alimentos: arándanos, nueces y avena, cuyo efecto sobre la concentración está respaldado por ensayos clínicos, análisis científicos y las principales instituciones médicas del mundo.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advierte que el organismo pasa entre 8 y 10 horas sin recibir alimento durante la noche y depende del desayuno para renovar sus reservas energéticas, activar el metabolismo y sostener la concentración.

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Infografía de un cerebro, arándanos, nueces y un tazón de avena. Iconos de persona con obesidad, glucómetro, tensiómetro, estómago y barra de energía.
La infografía ilustra la importancia del desayuno para la función cerebral, destacando los beneficios de arándanos, nueces y avena, e informa sobre los riesgos de omitirlo según el IMSS. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Omitir el desayuno eleva el riesgo de obesidad, diabetes e hipertensión, de acuerdo con el comunicado del instituto.

Los arándanos son “uno de los alimentos más potentes” para proteger el cerebro

La neuroepidemióloga Martha Clare Morris, de la Rush University Medical Center, desarrolló la dieta MIND: un protocolo alimentario diseñado específicamente para proteger la salud cerebral y reducir el riesgo de deterioro cognitivo.

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La dieta fue rankeada como la número uno en salud cerebral y cognición por la Rush University.

Un vaso de cristal con líquido rojizo oscuro y condensación, junto a un cuenco de madera con bayas de color azul oscuro sobre una tela gris.
La Harvard Medical School recomienda seguir un patrón alimentario rico en frutas, verduras y grasas saludables para proteger la función cerebral. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Morris indica lo siguiente sobre uno de sus componentes: “Los arándanos son uno de los alimentos más potentes en términos de protección cerebral”, declaró a través del portal oficial de la Universidad.

El protocolo los recomienda al menos dos veces por semana y es la única fruta que menciona de forma específica entre sus diez grupos de alimentos cerebrales.

Sus propiedades se confirman también mediante un análisis publicado en la revista médica GeroScience que analizó 59 ensayos clínicos.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La dieta MIND de la Rush University Medical Center fue rankeada como la número uno en salud cerebral y cognición. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mediante este análisis se encontró que las antocianinas, los pigmentos responsables del color azul de los arándanos, mejoran de forma significativa la cognición global, la atención, la memoria episódica y la memoria de trabajo.

Un puñado de nueces en el desayuno acelera la reacción mental durante todo el día

Un ensayo clínico de la Universidad de Reading, publicado en la revista internacional Food & Function evaluó a 32 adultos sanos de entre 18 y 30 años.

Primer plano de una mano sosteniendo nueces y almendras, con un contorno de cerebro brillante flotando arriba, ilustrando la nutrición cerebral.
"Un puñado de nueces en el desayuno proporcionaría a los jóvenes adultos una ventaja mental cuando necesitan rendir al máximo", dijo Claire Williams, profesora de neurociencia de la Universidad de Reading. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Quienes desayunaron 50 gramos de nueces — incorporadas en un desayuno con yogur— mostraron tiempos de reacción más rápidos durante todo el día en tareas de función ejecutiva, en comparación con quienes tomaron un desayuno igualado en calorías pero sin nueces.

“Un puñado de nueces en el desayuno proporcionaría a los jóvenes adultos una ventaja mental cuando necesitan rendir al máximo”, indica Claire Williams, profesora de neurociencia de la Universidad de Reading y autora del estudio.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Los flavonoides de los arándanos mejoran la memoria, según el artículo "Foods linked to better brainpower" de la Harvard Health Publishing. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El omega-3 de las nueces mejora la atención y la memoria, según 58 ensayos clínicos

Un análisis científico de 58 ensayos clínicos, publicado en la revista Scientific Reports encontró que el omega-3 mejora de forma significativa la atención, la velocidad perceptual y la memoria primaria en adultos.

Las nueces son una de las fuentes vegetales más accesibles de este ácido graso.

Ilustración de un cerebro humano luminoso rodeado de nueces y estructuras moleculares, con una infografía sobre los beneficios del omega-3.
Una infografía muestra la relación entre el consumo de omega-3 de las nueces y la mejora de la atención y la memoria, respaldada por 58 ensayos clínicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La división editorial de la Harvard Health Publishing, unidad editorial de la Escuela de Medicina de Harvard, vincula directamente el consumo de nueces a mejor función cognitiva en el artículo “Foods linked to better brainpower”, disponible en su portal oficial.

La dieta MIND de la Rush University Medical Center recomienda cinco porciones de nueces por semana como parte de sus diez grupos de alimentos cerebrales.

Un tazón de avena con plátano, arándanos, fresas, frambuesas, nueces y almendras sobre una mesa de madera, con un vaso de jugo de naranja.
Los análisis de sangre mostraron mayor disponibilidad de glucosa cerebral tras el consumo de nueces en el desayuno. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La avena aporta el único combustible que el cerebro acepta

La avena es la base energética que sostiene lo anterior. El cerebro funciona exclusivamente con glucosa, y los granos integrales —categoría en la que se ubica la avena— la liberan de forma gradual, sin los picos y caídas que generan los azúcares refinados.

La dieta MIND de la Rush University recomienda al menos tres porciones diarias de granos integrales.

Investigadores del Laboratorio de Bioquímica y Fisiología de Granos (LABIFIGRAS) de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán (FESC) de la UNAM estudian las propiedades nutricionales de la avena. (YouTube/ @labifigraslaboratorio8fesc322)

La división editorial de la Harvard Health Publishing recomienda los granos integrales —categoría en la que se ubica la avena— como parte de cualquier patrón alimentario orientado a proteger la función cerebral, en el mismo articulo revisado por Howard LeWine, editor médico jefe de esa institución.

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