El error que cometen la mayoría de los mexicanos al preparar los frijoles y que elimina sus propiedades nutritivas

La ciencia documentó qué errores destruyen más de la mitad de los antioxidantes del frijol cada vez que se cocina en casa

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Ilustración de mujer con delantal clasifica frijoles negros en la encimera de una cocina con olla humeante, botellas, fregadero y ventana.
El frijol es la leguminosa de grano destinada al consumo humano más importante del mundo, según datos oficiales de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). (Imagen Ilustrativa Infobae)

México es uno de los países con mayor consumo de frijol en el mundo: representa el 7.7% del consumo global de la leguminosa, según una revisión publicada en la revista Biology por investigadores de la Universidad de Siena.

El mismo estudio describe al frijol común como “un recurso crítico para la nutrición global”, fuente de proteína vegetal, carbohidratos de liberación lenta, fibra dietética, hierro, zinc y compuestos fenólicos con actividad antioxidante.

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Ilustración plana de una persona mayor con cabello canoso sentada frente a una mesa con un plato de zanahorias, brócoli, espinaca, frijoles, pescado y frutas.
México representa el 7.7% del consumo global de frijol, de acuerdo con una revisión publicada en la revista Biology. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pese a ese perfil, la forma en que se prepara en casa puede reducir de manera drástica su valor nutritivo. Y el error empieza antes de encender la estufa.

Cocer el frijol sin remojo previo destruye más del 50% de sus antioxidantes

Un estudio del IPN y la Universidad Autónoma de Tamaulipas, publicado en la revista e-Cucba de la Universidad de Guadalajara, evaluó frijoles nativos pigmentados de Oaxaca y encontró que la cocción doméstica en agua “genera desnaturalización de compuestos bioactivos y su actividad antioxidante”.

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Eso significa que el hervor destruye parte de los compuestos que el organismo necesita para absorber minerales y combatir el daño celular.

Platillo caldoso, guiso de frijoles, cocina ranchera, comida mexicana, receta familiar, acompañamiento típico, sabores caseros. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
La forma en que se prepara el frijol en casa determina cuánto de su valor nutritivo llega al plato. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La reducción supera el 50% en los principales compuestos bioactivos del grano: polifenoles, flavonoides y antocianinas, además de su actividad antioxidante general.

Minerales como el cobre, hierro, magnesio, potasio y azufre también decrecieron tras el proceso térmico.

El problema se agrava cuando el grano entra directo a la olla sin remojo.

El frijol contiene sustancias naturales que bloquean la absorción de sus propios nutrientes.

Saco de frijoles rojos con una pala metálica, sacos de granos variados, personas y puestos de frutas y verduras al fondo de un mercado.
El frijol aporta proteína vegetal, fibra, hierro, zinc y compuestos fenólicos con actividad antioxidante. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mientras más de esas sustancias permanezcan activas en el grano, menos hierro, zinc y proteína aprovecha el cuerpo.

La cocción sola no las elimina del todo. Según el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) a través de su portal oficial, el paso que las reduce es el remojo previo.

El remojo con sal y bicarbonato activa tres mecanismos que protegen el valor nutritivo

El CIAD explica que remojar el frijol toda la noche —o al menos dos horas— con agua, una cucharadita de sal y una de bicarbonato desencadena tres efectos.

La sal interactúa con las pectinas de la pared celular y mejora la textura del grano.

Ilustración plana de un salero de vidrio tumbado, con sal derramada sobre una mesa oscura. La palabra "SAL" se ve en el montículo de sal, con cristales gruesos dispersos.
Agregar sal al inicio de la cocción endurece la piel del frijol y lo expone a más calor del necesario, según el CIAD. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El bicarbonato eleva ligeramente el pH y activa enzimas naturales que degradan los fitatos, compuestos que “compiten” por minerales como hierro y zinc.

El agua, por su parte, solubiliza los oligosacáridos responsables de la formación de gases en el colon. Desechar esa agua antes de cocer elimina en gran medida esos compuestos.

Manos de una persona vierten frijoles negros y agua caliente con vapor de una olla a un colador dentro de un fregadero de cocina.
Minerales como el cobre, hierro, magnesio, potasio y azufre decrecen en el frijol al hervirlo, de acuerdo con investigadores del IPN y la Universidad Autónoma de Tamaulipas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Agregar sal desde el inicio de la cocción es otro error que el Centro documenta: endurece la piel del grano, prolonga el tiempo de cocción y expone al frijol a más calor del necesario.

La sal debe incorporarse solo cuando el grano ya esté blando, de acuerdo con el CIAD.

Las proteínas del frijol sin cocer bien pueden deteriorar la absorción intestinal de nutrientes

El estudio de la Universidad de Siena advierte que las proteínas naturales del frijol pueden dañar el recubrimiento interno del intestino y bloquear la absorción de nutrientes si el grano no se procesa correctamente antes de consumirse.

Una cocción incompleta o a temperatura por debajo del punto de ebullición las deja activas.

Un taco de frijol negro abierto sobre una tortilla de maíz en un plato de barro. Está cubierto con cebolla blanca picada y cilantro fresco, sobre una mesa de madera clara.
El bicarbonato activa enzimas naturales del frijol que degradan los fitatos, compuestos que compiten por minerales como hierro y zinc, según el CIAD. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mantener el frijol al fuego el tiempo necesario es, según el mismo estudio, lo que permite que el cuerpo aproveche mejor los minerales y proteínas del grano.

Investigadores del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) y la Universidad Autónoma de Yucatán analizaron cuatro variedades de frijol negro producidas en el mismo estado: Jamapa, Grijalva, Tacaná y una variedad desarrollada por el propio instituto.

Infografía de cocción y variedad de frijol: texto, porcentaje de proteína, olla, frijoles, perejil, cebolla, reloj, tazón, mapa de Yucatán, lupa.
Un estudio en Yucatán señala la importancia del tiempo de cocción y la selección de variedades de frijol para optimizar la absorción de proteínas, destacando el 27.5% en Jamapa y Grijalva. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Jamapa y Grijalva concentran alrededor del 27.5% de proteína, uno de los niveles más altos entre las variedades evaluadas.

El estudio, publicado en Exploration of Foods and Foodomics muestra que preparar el grano correctamente marca la diferencia entre aprovechar o no el aporte nutricional.

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