Cinco superficies que nunca debes limpiar con bicarbonato aunque lo veas en todos los tutoriales

Aunque abunda en guías caseras, este polvo no sirve para todo, puede causar daños graves y costosos de reparar

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Ilustración acuarela de mujer latina sorprendida sosteniendo un cuenco con bicarbonato y un celular con tutorial de cuchara en un interior hogareño con plantas.
El bicarbonato de sodio es una sal alcalina de uso doméstico ampliamente difundida en tutoriales de limpieza casera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El bicarbonato de sodio ocupa un lugar privilegiado en el imaginario de la limpieza casera.

Su bajo costo, disponibilidad en cualquier tienda de abarrotes y la avalancha de tutoriales que lo presentan como solución universal lo han convertido en un producto de cabecera en millones de hogares mexicanos. Sin embargo, su popularidad no refleja sus límites reales.

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¿Cuáles son las propiedades reales de limpieza del bicarbonato?

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) establece las reglas de seguridad química para productos de limpieza a través de su norma técnica oficial, conocida como el Safer Choice Standard.

Dentro de este manual de regulación, la autoridad clasifica al ingrediente únicamente como un agente alcalino, no está registrado como desinfectante ni como agente antimicrobiano, por lo que no cumple con las propiedades necesarias para eliminar gérmenes o bacterias.

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Manos espolvoreando bicarbonato blanco sobre una mancha oscura en una encimera de cocina, con un pulverizador azul, una esponja amarilla y cepillos de limpieza desenfocados.
Su popularidad no refleja sus limitaciones: no todos los materiales del hogar son compatibles con sus propiedades químicas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo que sí está demostrado por diversos especialistas es que las propiedades alcalinas del bicarbonato de sodio le permiten neutralizar olores, remover suciedad ligera y actuar como abrasivo suave en superficies resistentes.

El problema está en aplicarlo sin distinción: esa misma alcalinidad y abrasividad que lo hacen útil en ciertos contextos son las que dañan ciertos materiales.

Cinco superficies que el bicarbonato arruina

Mármol y granito pulido. Estas piedras naturales son sensibles a la abrasión.

El bicarbonato, por su estructura cristalina, raya la superficie con el uso repetido y opaca el brillo del pulido, quitándoles el acabado y dañando su apariencia a largo plazo.

Para estas superficies, la alternativa son los productos recomendados por el fabricante o una solución de agua con jabón neutro.

Vista frontal de una cocina con gabinetes de madera clara, encimera y salpicadero de mármol claro, y una estufa de gas de acero inoxidable con seis quemadores.
La alcalinidad y la abrasividad del bicarbonato, útiles en ciertos contextos, pueden dañar superficies sensibles con el uso repetido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aluminio. El bicarbonato reacciona con el aluminio y produce decoloración o una pátina opaca sobre el metal.

El resultado es visible en ollas, sartenes y utensilios de cocina sin recubrimiento.

El agua jabonosa con un paño suave es la alternativa adecuada para este material.

Madera sin tratar. En superficies de madera sin sellar, el bicarbonato penetra en los poros, altera el color natural de la veta, reseca las fibras y puede generar manchas permanentes.

Hombre arrodillado pule un mueble de madera oscuro con un paño blanco, sosteniendo una botella de aceite de oliva en una sala con luz natural y estanterías.
La EPA clasifica los ingredientes de limpieza según su compatibilidad con los materiales sobre los que se aplican, no según su origen natural o su reputación popular. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un paño húmedo o un producto formulado para madera preserva el material sin riesgo.

Partes internas de la lavadora. Fabricantes recomiendan limitar el uso del bicarbonato a la limpieza de prendas, no del electrodoméstico.

Superficies lacadas, pintadas o con acabados especiales. La abrasividad del bicarbonato opaca, raya y puede levantar la pintura de muebles, electrodomésticos, puertas y objetos con acabados delicados.

Primer plano de manos con guantes azules limpiando el tambor de acero inoxidable de una lavadora blanca con un cepillo, visible espuma y suciedad.
La concentración y el tiempo de contacto de un producto determinan su eficacia real sobre una superficie. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En estos casos corresponde usar productos suaves o específicos para ese tipo de acabado.

Qué hacer antes de aplicar cualquier producto de limpieza

La EPA clasifica los productos de limpieza según su compatibilidad química con distintos materiales.

Su Safer Choice Standard establece que los agentes alcalinos —categoría en la que se incluye el bicarbonato de sodio— deben evaluarse en función del medio sobre el que se aplican, no de su reputación general como productos “naturales” o “seguros”.

El Gobierno de México, a través de la guía de limpieza y desinfección elaborada con criterios de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), precisa además que limpiar y desinfectar son dos acciones distintas.

Mujer arrodillada, con overol y guantes amarillos, limpia azulejos de baño con cepillo y vinagre. Se ve espuma, un cubo, plantas en maceta y una bañera.
Limpiar y desinfectar son procesos distintos que no se sustituyen entre sí. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Limpiar elimina suciedad por arrastre mecánico; desinfectar usa agentes químicos para eliminar microorganismos.

El bicarbonato no cumple la segunda función. Para la desinfección de superficies, la Cofepris señala como agentes efectivos el hipoclorito de sodio y el alcohol al 70%.

La regla práctica es revisar el manual del fabricante antes de aplicar cualquier producto sobre una superficie nueva y no asumir que lo natural es inofensivo.

Infografía que compara limpiar y desinfectar, muestra el bicarbonato de sodio y agentes desinfectantes, y enumera usos seguros y riesgos del bicarbonato.
Esta infografía detalla las diferencias clave entre limpiar y desinfectar, desmintiendo el uso del bicarbonato como desinfectante y destacando sus aplicaciones seguras y riesgos en el hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El bicarbonato tiene usos legítimos en el hogar, como neutralizar olores en el refrigerador, reforzar el lavado de ropa y limpiar la parrilla de la estufa.

El problema está en aplicarlo sin distinción sobre cualquier material, ya que es capaz deteriorar superficies que pueden costar mucho más que un limpiador especializado.

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