Por qué en temporada de lluvias las hormigas invaden la cocina y cómo evitarlo antes de que lleguen

Durante las lluvias, la cocina se vuelve el lugar favorito de las hormigas por el fácil acceso a comida y refugio

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Ilustración de una mujer gritando, de pie sobre un taburete en una cocina donde cientos de hormigas roban comida y sostienen pancartas.
En temporada de lluvias, las hormigas invaden la cocina por la humedad y la presencia de comida. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Durante la temporada de lluvias, muchas familias observan cómo las hormigas invaden la cocina y otras estancias del hogar.

Este fenómeno responde a una serie de factores biológicos y ambientales que explican el comportamiento de estas especies, en particular de las más invasoras como la hormiga argentina (Linepithema humile) y la hormiga de jardín (Lasius neglectus).

Las causas detrás de la invasión en temporada de lluvias

El desplazamiento de las hormigas hacia el interior de las viviendas está directamente vinculado con la búsqueda de ambientes secos y fuentes estables de comida.

Cuando las lluvias inundan o saturan el suelo, los nidos se ven amenazados, lo que obliga a las colonias a migrar rápidamente. La cocina, con su abundancia de restos alimenticios y agua, se convierte en uno de los destinos preferidos.

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Las especies invasoras han desarrollado estrategias que potencian su éxito en estos escenarios. Según los investigadores de la UAB y CREAF, las hormigas argentinas y de jardín forman supercolonias con cientos de reinas y miles de obreras, lo que les permite coordinar invasiones masivas y desplazar fácilmente a otras especies nativas.

La capacidad de cooperar entre nidos y la ausencia de agresividad interna facilita la expansión y el establecimiento rápido en nuevos hábitats, como los hogares humanos.

El fenómeno se agrava porque estas especies han perdido parte de sus enemigos naturales en los entornos urbanos, lo que incrementa su capacidad para establecerse y multiplicarse sin freno.

“Las condiciones para desarrollar esta capacidad invasora ya se encuentran en las poblaciones de origen”, concluyen los autores del estudio internacional liderado por Xavier Espadaler desde la Universitat Autònoma de Barcelona.

Ilustración de hormigas con impermeables y paraguas de hoja caminando bajo la lluvia hacia una casa con el letrero 'Refugio'.
Las lluvias intensas alteran la vida subterránea de las hormigas: El aumento de la humedad y el riesgo de inundación en sus nidos impulsa a las colonias a buscar refugio en lugares secos y con abundantes recursos alimenticios. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por qué las hormigas prefieren la cocina

La cocina no solo proporciona refugio frente a la humedad. Es también un lugar con acceso fácil a azúcares, proteínas y grasas, elementos esenciales en la dieta de las hormigas.

Las hormigas argentinas, por ejemplo, tienen preferencia por alimentos dulces, aunque pueden consumir prácticamente cualquier tipo de residuo alimenticio.

De acuerdo con el portal especializado Garden Tech, el rastro químico que dejan las exploradoras asegura que, una vez localizada la fuente, toda la colonia pueda aprovecharla rápidamente.

Un aspecto relevante es la adaptación de las hormigas a distintos hábitats urbanos.

Las colonias se instalan en grietas, debajo de losas, detrás de electrodomésticos y en el interior de paredes, lo que complica su erradicación.

Además, su movilidad y capacidad para establecer nuevos nidos en cuestión de días permite que, aunque un nido sea destruido, otras partes de la supercolonia sigan activas.

Estrategias de prevención y control antes de la invasión

Para evitar que las hormigas lleguen a la cocina durante la temporada de lluvias, los expertos de la Universidad de California recomiendan aplicar un enfoque integral que combine medidas de exclusión, higiene y control químico selectivo.

Sellar grietas y orificios en paredes, suelos y ventanas es fundamental. El uso de masillas y burletes en los puntos de entrada habituales impide que las hormigas encuentren rutas hacia el interior.

Mantener los alimentos en recipientes herméticos y limpiar cualquier residuo de azúcar, grasa o proteína de las superficies reduce los atractivos que puedan encontrar.

En exteriores, retirar restos de madera, hojas y escombros cerca de los cimientos limita los sitios de anidación. La poda de ramas que tocan la vivienda evita que las hormigas utilicen estos caminos para acceder al interior.

Si la prevención falla y aparecen hormigas, los cebos constituyen la herramienta más eficiente.

Estos productos contienen sustancias atractivas mezcladas con insecticidas de acción lenta, permitiendo que las obreras lleven el veneno hasta el corazón de la colonia, incluyendo a las reinas.

Los investigadores de la Universidad de California subrayan que los cebos líquidos de borato en bajas concentraciones resultan especialmente eficaces para controlar grandes supercolonias sin riesgos para niños o mascotas.

Los tratamientos con insecticidas en polvo o en gel deben reservarse para casos donde la invasión sea muy intensa y los métodos anteriores no resulten suficientes.

El uso indiscriminado de aerosoles o productos de rápida acción puede ser contraproducente, ya que mata a las obreras pero no elimina la colonia, favoreciendo la dispersión y multiplicación de los nidos.

Infografía detallada sobre la prevención y control de hormigas en la cocina, ilustrando el sellado de accesos, almacenamiento de alimentos y uso de cebos.
Esta infografía detalla estrategias integrales, desde sellar accesos y mantener la higiene hasta el uso de cebos selectivos, para prevenir y controlar eficazmente las invasiones de hormigas en la cocina durante la temporada de lluvias. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo preparar un cebo líquido casero

La Universidad de California recomienda el uso de bórax (no ácido bórico) para preparar cebos líquidos efectivos y seguros contra hormigas.

El bórax es menos ácido y más aceptado por las hormigas, a diferencia del ácido bórico, que puede resultar tóxico y hacer que las rechacen el cebo.

La fórmula oficial recomendada por entomólogos de la UC es la siguiente:

Mezcla 2 tazas de agua con 1 taza de azúcar y añade únicamente 1 cucharadita o cucharadita y media de bórax en polvo.

Es fundamental no superar esta cantidad, ya que una concentración mayor puede hacer que las hormigas ignoren el cebo o que mueran antes de transportar el veneno al nido.

Coloca pequeñas porciones de la mezcla en tapas de envases cerca de los senderos de hormigas, lejos del alcance de niños y mascotas.

Las obreras llevarán el cebo al nido, permitiendo así que afecte a la reina y a toda la colonia. Renueva el cebo cada pocos días para asegurar su frescura y eficacia.

Infografía con ilustraciones que muestran cómo preparar y usar un cebo líquido de bórax para hormigas, incluyendo ingredientes, dosis y colocación segura.
La Universidad de California recomienda una fórmula casera y segura de cebo líquido con bórax para controlar colonias de hormigas en el hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entender el comportamiento de estos insectos y aplicar medidas preventivas basadas en evidencia científica permite reducir significativamente el riesgo de infestación en el hogar.

La clave está en combinar higiene estricta, sellado de accesos y la preparación de cebos adecuados, siguiendo las proporciones recomendadas por expertos.

De este modo, es posible proteger la vivienda de forma segura, evitando recurrir a insecticidas agresivos y logrando un control más efectivo y responsable.

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