Qué quitarle o agregarle al café si padeces hipertensión y cuántas tazas al día son seguras

El consumo de café requiere ajustes específicos para evitar riesgos, además de limitar la cantidad de tazas diarias

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Qué quitarle o agregarle al café si padeces hipertensión y cuántas tazas al día son seguras
(Foto: Infobe México/ Jesús Aviles)
Qué quitarle o agregarle al café si padeces hipertensión y cuántas tazas al día son seguras (Foto: Infobe México/ Jesús Aviles)

El consumo de café en personas con hipertensión requiere ajustes específicos para evitar riesgos, como eliminar el azúcar y los edulcorantes artificiales, además de limitar la cantidad de tazas diarias.

De acuerdo con la información de Mayo Clinic, entre una y tres tazas al día suelen ser seguras si la presión arterial está controlada y se evitan ingredientes que incrementan los factores de riesgo.

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Azúcar y lácteos enteros aumentan los riesgos para la presión arterial

El exceso de azúcar refinada o jarabes en el café contribuye a la inflamación y puede provocar aumento de peso, ambos factores asociados a un mayor riesgo de presión arterial elevada. Los lácteos enteros y cremas, por su alto contenido en grasas saturadas, incrementan el colesterol LDL, lo que afecta la salud vascular y condiciona la presión. La recomendación médica es evitar estos ingredientes, sobre todo en quienes ya tienen diagnóstico de hipertensión.

El café descafeinado es una alternativa para quienes son muy sensibles a la cafeína o presentan presión arterial difícil de controlar. En este caso, la recomendación es retirar, además de la cafeína, cualquier endulzante artificial, ya que tampoco existen garantías de inocuidad en personas hipertensas.

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Hombre mayor monitorea su presión arterial con un manguito. Un reloj inteligente en su muñeca muestra 160/100 mmHg. Vaso de agua y pastillero en la mesa.
Azúcar y lácteos enteros aumentan los riesgos para la presión arterial (Imagen Ilustrativa Infobae)

Alternativas saludables para el café en personas hipertensas

Las leches vegetales sin endulzar, como la de almendra, avena o soya, ofrecen bajos contenidos de grasas saturadas y sodio, lo que las convierte en una opción segura para quienes buscan cuidar la presión arterial. Especias como canela, cardamomo o nuez moscada aportan sabor y, gracias a su contenido de antioxidantes, pueden favorecer la circulación sanguínea.

El cacao en polvo 100% puro es otro ingrediente recomendado; una cucharadita aporta flavonoides, compuestos que ayudan a relajar los vasos sanguíneos. Las fuentes consultadas insisten en que es necesario evitar el consumo de café justo antes de medir la presión arterial, ya que la cafeína puede modificar temporalmente los resultados.

La cafeína y su impacto en la presión arterial

La cafeína puede causar aumentos breves pero notorios en la presión arterial, incluso en personas sin antecedentes de hipertensión. El efecto es más marcado en quienes no consumen café de manera habitual. La reacción varía según la sensibilidad individual, el estado de salud y la genética.

Entre los posibles mecanismos, investigadores señalan que la cafeína puede bloquear una hormona que ensancha las arterias o estimular la liberación de adrenalina, lo que eleva la presión arterial. El estrés también puede influir en la respuesta a la cafeína.

Las personas que consumen café regularmente desarrollan tolerancia, lo que reduce el efecto de la cafeína sobre la presión arterial a largo plazo. La cafeína no está asociada a un mayor riesgo de desarrollar hipertensión crónica en quienes la consumen de manera constante.

Primer plano de una taza blanca de café americano humeante sobre una mesa de madera con granos de café y una cuchara, iluminada por una ventana.
Una taza de café americano humeante descansa sobre una mesa de madera, con granos de café y una cuchara a un lado, bañada por la suave luz de la mañana que entra por la ventana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuántas tazas son seguras y cómo identificar la sensibilidad a la cafeína

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos sugiere que hasta 400 miligramos de cafeína al día es seguro para la mayoría de los adultos sin hipertensión. Esto equivale a aproximadamente cuatro tazas de café filtrado. En el caso de personas con hipertensión, la recomendación es mantener el consumo entre una y tres tazas diarias, siempre que la presión permanezca bajo control y no existan efectos secundarios.

El cuerpo reacciona diferente a la cafeína según los genes de cada persona. Entre los efectos secundarios más frecuentes están el insomnio, acidez estomacal, palpitaciones y ansiedad. Para verificar la sensibilidad, se recomienda medir la presión arterial antes y de 30 a 120 minutos después de tomar café. Si la presión sube entre cinco y diez puntos, es señal de sensibilidad a la cafeína.

Reducir el consumo de café debe hacerse de manera gradual a lo largo de varios días para evitar síntomas de abstinencia como dolor de cabeza. Para quienes toman medicación antihipertensiva, lo ideal es consultar a un médico antes de modificar la cantidad de café o cambiar a versiones descafeinadas.

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