Casi 50% de los niños en Puebla tienen intoxicación por plomo, mientras otros estados manejan cifras similares

Una investigación reciente revela cómo ciertos utensilios y el entorno ponen en riesgo a millones de niños pequeños en el país

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Tres niños mexicanos con rostros tristes y cansados posan frente a utensilios de barro agrietados. Al fondo, casas rústicas y humo visible.
Una práctica común en los hogares mexicanos podría estar dañando el desarrollo y la salud de los más pequeños sin que las familias lo sospechen. (Imagen Ilustrativa Infobae)

De manera silenciosa, la intoxicación por plomo se ha ido convirtiendo en una verdadera alerta de salud para los niños en México.

Y es que un rastreo de datos a lo largo de los últimos años ha revelado que más de 1.2 millones de niñas y niños de entre uno y cuatro años en México tiene niveles de plomo altamente elevados en la sangre, lo cual representa 17% de los menores en este rango de edad, de acuerdo con cifras de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) Continua 2022-2024.

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La información señala que Puebla es uno de los estados más afectados, donde 46.6 por ciento de los infantes han dado positivo a las pruebas que se realizan en los planteles escolares para detectar los niveles de plomo en su sangre.

En otros estados las cifras no son menos alarmantes, siendo San Luis Potosí (37.4%) y Tlaxcala (35.6%)los otros estados más afectados.

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De acuerdo con especialistas, las causas varían por región. Por un lado, en el centro y sur de México, la intoxicación suele asociarse al consumo de alimentos en utensilios de barro vidriado con plomo, tales como platos pozoleros y otros recipientes tradicionales. En esta zona, esta fuente explica el 48% de los casos.

Por su parte, en entidades del norte, como Nuevo León, las plantas de reciclaje de baterías son la principal fuente de contaminación para la infancia.

En entrevista con Milenio, la doctora Mara Téllez-Rojo, quien encabeza investigaciones sobre el tema, reveló que el problema se dio a conocer tras sus estudios en Morelos, realizados a partir de 2015.

Estos dieron a conocer que el 15% de los recién nacidos en zonas urbanas tenía niveles preocupantes de plomo, mientras que en áreas indígenas el porcentaje subía al 22%.

En noviembre de 2019, el Consejo de Salubridad General aprobó el Programa Nacional de Acción Inmediata para Prevenir la Exposición a Plomo; sin embargo, el plan nunca se implementó: la respuesta institucional quedó bloqueada tras el inicio de la pandemia de covid-19 en 2020.

A pesar de los contratiempos la experta impulsó la medición de niveles de plomo en las escuelas, dando como resultado las alarmantes cifras que indican un gran riesgo en este sector de la población donde niñas y niños con desnutrición corren mayor riesgo, pues son menos capaces de eliminar el plomo del organismo a través de la alimentación.

La intoxicación por plomo afecta a más de 1.2 millones de niños entre uno y cuatro años en México, según la Ensanut 2022-2024.
La intoxicación por plomo afecta a más de 1.2 millones de niños entre uno y cuatro años en México, según la Ensanut 2022-2024.

El impacto en la salud de los niños con dosis elevadas de plomo en la sangre

El impacto en la salud de los niños con dosis elevadas de plomo en la sangre es grave y puede ser irreversible, incluso con exposiciones a niveles bajos. Entre los principales riesgos se encuentran los siguientes:

  • Daño neurológico y cognitivo: El plomo afecta el desarrollo cerebral. Puede causar disminución del coeficiente intelectual, dificultades de aprendizaje, déficit de atención, problemas de memoria y alteraciones en el comportamiento. No existe un nivel seguro de plomo en sangre; cualquier exposición puede afectar el desarrollo neuronal.
  • Retraso en el crecimiento y desarrollo: El plomo interfiere con la absorción de hierro y calcio, esenciales para el crecimiento. Los niños expuestos pueden presentar baja estatura, bajo peso y retraso en el desarrollo físico.
  • Problemas de audición y lenguaje: El daño neurológico puede derivar en dificultades para escuchar, hablar y procesar información.
  • Anemia: El plomo inhibe la producción de hemoglobina, lo que puede causar anemia, fatiga y debilidad.
  • Afectaciones renales y gastrointestinales: Puede provocar dolor abdominal, vómito, estreñimiento, daño renal y alteraciones en el metabolismo óseo.
  • Alteraciones en el sistema inmunológico: Los niños intoxicados pueden tener mayor susceptibilidad a infecciones.

Consecuencias a largo plazo:

  • Dificultades escolares y menor rendimiento académico.
  • Problemas de comportamiento y mayor riesgo de conductas antisociales.
  • Mayor probabilidad de enfermedades crónicas en la vida adulta, como hipertensión y daño renal.

El daño es más severo en niños menores de 5 años, porque su sistema nervioso central está en desarrollo y absorben plomo más fácilmente que los adultos.

Un niño pequeño acostado en una cama con expresión de malestar y mejillas ligeramente enrojecidas. A un lado, una imagen circular de un virus rotavirus en azul con picos rojos.
El plomo afecta el crecimiento, desarrollo, sistema inmunológico y rendimiento escolar de los niños menores de cinco años. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuáles son las principales fuentes de exposición de plomo en los niños en México

En México, se estima que entre las principales fuentes de exposición de plomo en los niños se encuentran las siguientes:

  1. Uso de loza de barro vidriada con plomo: Esta es, con diferencia, la fuente más importante y generalizada de exposición. Muchos hogares mexicanos continúan usando vajillas tradicionales de barro vidriado con plomo (LBVPb) para preparar y servir alimentos o bebidas, como el café de olla. La prevalencia de intoxicación en quienes utilizan frecuentemente este tipo de loza alcanza hasta 44.3%, comparado con 9.8% en hogares que no la utilizan.
  2. Exposición ambiental: Incluye la cercanía de viviendas a fuentes potenciales de emisión de plomo, como talleres mecánicos o de pintura, minas, recicladoras de baterías, fundidoras de metales y sitios contaminados. Se estima que más de un tercio de los hogares reportan algún tipo de exposición ambiental, aunque la relación directa con intoxicación infantil por plomo es menos contundente que con la loza vidriada.
  3. Exposición paraocupacional: Ocurre cuando algún miembro del hogar trabaja en actividades con riesgo de contacto con plomo (alfarería, soldadura, pintura, reciclaje de baterías, imprenta, minería, fundición de metales) y lleva polvo o partículas de plomo a casa, exponiendo así a los niños.
Infografía que muestra a un niño sentado junto a utensilios de barro, con gráficos detallando la intoxicación por plomo en niños mexicanos, estados afectados, causas y daños.
Más de 1.2 millones de niños mexicanos entre uno y cuatro años tienen niveles elevados de plomo en la sangre, una grave alerta de salud con impactos irreversibles. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La intoxicación por plomo afecta principalmente a niñas y niños indígenas, en pobreza y con desnutrición crónica.

El fenómeno constituye un problema de justicia ambiental y persiste a pesar de las normas oficiales que prohíben el uso de plomo en utensilios de cocina.

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