El gobierno federal fortalece acciones contra la pesca ilegal en México y sostiene que hay corresponsabilidad internacional

El monitoreo digital y cambios normativos abren nuevas oportunidades laborales y comerciales para comunidades costeras

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Pesca, una actividad comprometida con la biodiversidad de México
Pesca, una actividad comprometida con la biodiversidad de México

México intensifica acciones contra la pesca ilegal para proteger sus recursos marinos y cumplir los compromisos internacionales vigentes.

Frente a observaciones recientes de autoridades de Estados Unidos, el gobierno federal refuerza el marco legal, impulsa la cooperación interinstitucional y actualiza la vigilancia tecnológica, con efecto directo en la economía pesquera y el comercio exterior.

La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR) supone un riesgo para la economía mexicana y los ecosistemas marinos. México mantiene que estas prácticas amenazan la sustentabilidad del sector, la salud de las especies y las cadenas comerciales.

Por ello, la administración actual implementa reformas legales, nuevas normas oficiales y acuerdos para cerrar el paso a productos ilícitos, proteger el empleo y asegurar la trazabilidad de productos pesqueros y acuícolas.

Ocupa México el 14vo lugar a nivel mundial en producción pesquera
Ocupa México el 14vo lugar a nivel mundial en producción pesquera

Pesca ilegal afecta directamente a especies protegidas

El endurecimiento de la estrategia contra la pesca INDNR impacta directamente a actores clave como la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) y las autoridades federales encargadas de la inspección y vigilancia, en conjunto con la Secretaría de Marina, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios y el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

Esta coordinación interinstitucional busca preservar los empleos e ingresos de más de cuatrocientos mil productores y empresas pesqueras nacionales. Al documentar con rigor el origen legal de los productos, se protege el acceso a mercados de exportación y se limita la entrada de mercancía ilícita. México cumple así obligaciones del T-MEC en temas como la protección de la vaquita marina y el combate al tráfico ilegal de totoaba.

Entre los mecanismos desplegados destacan:

  • Supervisión satelital de embarcaciones pesqueras.
  • Actualización del marco regulatorio sobre vedas, artes de pesca y manejo de especies.
  • Aplicación de acuerdos bilaterales sobre mamíferos marinos y uso de dispositivos excluidores de tortugas.

Estas medidas buscan distinguir actividades ilícitas localizadas de la mayoría responsable del sector.

Frenar pesca ilegal es responsabilidad internacional

Las autoridades mexicanas sostienen que la pesca ilegal es un reto compartido con otras naciones y requiere inteligencia interinstitucional y corresponsabilidad internacional. Al robustecer la supervisión y la aplicación normativa, el gobierno federal apunta a proteger los ecosistemas y consolidar cadenas productivas sustentables.

Este enfoque beneficia a los productores mexicanos porque mejora las condiciones comerciales y facilita el acceso a mercados internacionales. Expertos en la materia consideran indispensable apoyar a quienes cumplen la ley y separar sus actividades de conductas ilícitas limitadas a ciertas regiones.

Se subraya la relevancia de mantener:

  • Monitoreo permanente en zonas críticas.
  • Adopción de prácticas sostenibles.
  • Lucha contra redes criminales que trafican especies protegidas.

El monitoreo sobre las incursiones de embarcaciones en aguas estadounidenses continúa como prioridad en el marco de compromisos bilaterales.