Bolt en las semifinales de los 200 metros (AP)
Bolt en las semifinales de los 200 metros (AP)

Desde 1910 en Jamaica se celebra el Boys & Girls Champs, un campeonato juvenil que se transmite por televisión, llena estadio y donde comienzan a dar sus primeros pasos las estrellas futuras estrellas del atletismo.

Por allí pasaron la mayoría de los campeones olímpicos y según los registros de las últimas ediciones, hay material para los años que viene: Javon Donkey Francis, de 20 años, estableció un nuevo récord nacional de los 400 metros lisos en 45 segundos, 35 centésimas por debajo de la marca registrada por Usain Bolt en 2003.

Bolt en los juegos regionales a los 18 años.
Bolt en los juegos regionales a los 18 años.

La clave de la velocidad jamaiquina tiene un origen genética y un gran desarrollo de entrenamientos, con los mejores reclutadores y entrenadores del mundo, que dan sus resultados en los Juegos Olímpicos: 17 medallas de oro, todas en carreras de velocidad y antes del final de Río podría sumar cuatro más.

En Río 2016, ya conquistó cuatro oros. Bolt ganó en 100 metros, Elaine Thompson en 100 y 200 femeninos y Omar McLeod en los 100 metros con vallas. Antes del final de los Juegos, definirán los 200 masculinos y las cuatros competencias de relevos.

 

Según Bolt la receta del éxito está en la cultura deportiva única que tiene la isla. Los velocistas son las súper estrellas deportivas como los futbolistas en otros países. "Lo que hemos hecho en este país es tomarnos la educación física en serio", explicó a El País Edward Shakes, el director del GC Foster College, uno de los principales centros de entrenamiento del país.

"Los atletas susceptibles de convertirse en profesionales pueden acceder a un programa estatal de becas que, en coordinación con los centros universitarios, les permite desarrollar su carrera en Jamaica. Así hemos evitado la fuga de talento que en décadas anteriores se derivaba hacia otras universidades de Estados Unidos e Inglaterra. Las grandes estrellas viven hoy aquí. El sistema establecido desde las escuelas primarias, prolongado hasta la Universidad, es la clave de nuestro éxito en este deporte", agregó.

 

Maurice Wilson, ex seleccionador del equipo olímpico de la isla y jefe de entrenadores del GC Foster College, dijo que hay cerca de tres mil atletas de alto nivel en un país con tres millones de habitantes. "Muchos de nuestros jóvenes se implican desde el colegio en el atletismo en pista. Hay competiciones casi cada fin de semana", indicó.

"La mayoría de los jamaicanos provenimos del África Occidental y contamos con un clima húmedo, no demasiado frío, que ayuda a adaptarse para las competiciones. La comida fresca que consumimos es otro factor esencial. Pero lo más importante es la estructura de búsqueda y desarrollo del talento que opera desde la etapa júnior hasta la etapa sénior", añadió.

La pauta genética

Un estudio de la Universidad de Glasgow sobre el ADN de los velocistas jamaicanos reveló que todos arrojaron la presencia del gen ACTN3, "que codifica la velocidad". Yannis Pitsiladis responsable de la investigación sostuvo que este proviene de la huella de la herencia genética de los esclavos traídos de África Occidental.

Éstos  escaparon durante la colonización británica por las agrestes zonas montañosas del noroeste del continente y se convirtieron en temibles guerreros. "Los sprinters olímpicos actuales proceden de aquel aislado reservorio genético de guerreros", dijo el profesor.

Además otro estudio de 2010 sobre el éxito de Jamaica en las carreras de velocidad se centró en el impacto que tiene un gen que hace que el corazón sea más grande de la media y facilite el mayor flujo de oxígeno a los músculos, mientras que los atletas descendientes de africanos tienen más fibras musculares de contracción rápida, que son necesarias para las carreras de velocidad.