El mercado inmobiliario argentino atraviesa una etapa de reposicionamiento. Tras años de retracción en la cantidad de operaciones y caída de valores, el escenario cambió: reaparecieron los préstamos hipotecarios, el metro cuadrado recuperó valor y las transacciones crecieron. Hoy, el rubro busca acomodarse a una nueva realidad donde las decisiones se toman con más análisis y menos urgencia.
Sebastián Sosa, presidente y cofundador de REMAX Argentina y Uruguay, participó de Infobae Talks Real Estate y ofreció su lectura sobre el estado del sector, el rol del crédito hipotecario, el impacto de la tecnología y las oportunidades que identifica para inversores y compradores finales.
Una brecha entre expectativas
El diagnóstico del ejecutivo sobre el momento actual es preciso: el mercado no retrocede, pero tampoco está en euforia. “Llevamos aproximadamente un año donde el mercado está buscando un nuevo equilibrio”, señaló. La tensión principal se da entre las expectativas del propietario, que considera que vende barato, y las del comprador, que encuentra los precios elevados y no siempre tiene acceso al crédito.

Detrás de esa dinámica hay un cambio cultural. Durante años, la devaluación constante del peso empujó a tomar decisiones rápidas. “Comprábamos cualquier cosa: un carrito, un bono o un ladrillo”, recordó Sosa. Hoy, con mayor estabilidad macroeconómica, existe un mayor grado de análisis: “Hoy la gente piensa más las decisiones que toma”, explicó.
El crédito hipotecario: clave para la clase media
Para Sosa, este tipo de préstamo es un componente indispensable del mercado, aunque históricamente ausente en la Argentina. “Si no tenés financiación, la clase media queda mirando afuera. Y cuando esto pasa, se pierde todo el costado lindo y social y humano que tiene la actividad inmobiliaria”, advirtió.
El directivo considera que la estabilidad es el punto de partida, pero no alcanza. Lo que el mercado necesita, según su visión, es confianza: inversión extranjera, bancos capitalizados y políticas de Estado que trasciendan los cambios de gobierno. El argumento tiene un sustento económico concreto: una mudanza moviliza alrededor de 30 sectores de la economía, desde arquitectos y abogados hasta gasistas y fotógrafos.

La tecnología como herramienta, no como amenaza
En diálogo con Agostina Scioli, el presidente de REMAX Argentina y Uruguay reconoció que seguirle el ritmo a la tecnología no siempre es sencillo. “Uno no sabe dónde termina todo esto”, admitió. Pese a esa incertidumbre, considera que quien no adopta las herramientas disponibles queda afuera del mercado.
El paralelismo que traza con la llegada de internet es ilustrativo. Cuando apareció la web, muchos predijeron el fin del agente inmobiliario. Hoy se repite el mismo debate con la inteligencia artificial. “Lo que estamos descubriendo es que no reemplaza, sino que te da tiempo para hacer lo que es más importante: pasar tiempo frente al cliente”, explicó. La tecnología, en su visión, resuelve el back office y libera al asesor para lo que realmente genera valor: la relación con el cliente.
Un buen momento para comprar e invertir
Consultado sobre las oportunidades del mercado actual, Sosa fue directo. Al comparar la evolución del precio del metro cuadrado con la de otros bienes de consumo, la conclusión es que el ladrillo no acompañó la inflación de los últimos años. Esa brecha, en su lectura, representa una ventana para quienes están pensando en comprar o invertir.

“Este es un lindo momento para pensar en agregar o mejorar tu ubicación, agregar un dormitorio. Me parece que es una buena época para invertir“, resumió. La recomendación aplica tanto al comprador final como al inversor que busca resguardar capital en el mercado inmobiliario.
20 años de crecimiento y un nuevo foco: la calidad interna
REMAX Argentina cumplió dos décadas de expansión sostenida y hoy ocupa una posición de liderazgo en el mercado local. Tras ese recorrido, su presidente sostuvo que la firma experimentó un cambio de enfoque: el crecimiento en cantidad de oficinas y agentes tiene un techo, y lo que construye un negocio sustentable es la calidad del clima de trabajo y los estándares internos.
“Para realmente poder construir un negocio sano, noble, sustentable, proyectable, uno necesita elevar estándares y cuidar su clima de trabajo”, afirmó. La apuesta no implica abandonar la expansión —Sosa quiere ver la marca en todas las provincias del país—, sino crecer sobre bases más sólidas. “El clima de trabajo impacta en el rendimiento y el cliente lo percibe, te recomienda y todo fluye mucho más fácil”, concluyó.
Últimas Noticias
Cajas de seguridad: cómo elegir entre las opciones de los bancos y los nuevos servicios privados
Cada modelo presenta características particulares en materia de disponibilidad, confidencialidad y atención personalizada para los usuarios

Un snack crocante y con mucho queso para transformar la previa de cada partido
Un paso a paso fácil y un resultado irresistible protagonizan esta nueva propuesta de Guía Coto × Infobae

La refinería más grande del país abrió sus puertas a estudiantes de escuelas técnicas
Un grupo de jóvenes recorrió instalaciones industriales clave, participó de capacitaciones sobre energía y conoció de cerca los procesos que mueven el transporte y la producción nacional

Una entidad financiera argentina fue ratificada con la máxima calificación crediticia: qué significa
Banco Nación recibió nuevamente la nota “AAA” de la agencia especializada FIX y mantuvo una perspectiva estable

Perfumes con identidad: la tendencia que pone el foco en la autenticidad femenina
Paula Cahen D’Anvers presentó Aura, una nueva fragancia que combina bienestar, conexión emocional y una propuesta pensada para destacar la esencia y el estilo personal de cada mujer


