Becarios hondureños del programa 20/20 en Cuba, al borde de abandonar sus especialidades tras cancelación del convenio

Esta situación pone en entredicho la continuidad de su formación y la promesa de retornar a su país para reforzar el sistema de salud de Honduras

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La cancelación del convenio de Becas 2020 obliga a los estudiantes hondureños en Cuba a asumir costos elevados de matrícula y residencia en dólares estadounidenses. (Foto: Archivo)
La cancelación del convenio de Becas 2020 obliga a los estudiantes hondureños en Cuba a asumir costos elevados de matrícula y residencia en dólares estadounidenses. (Foto: Archivo)

Un grupo de 99 estudiantes hondureños enfrenta el riesgo de abandonar sus especialidades médicas en Cuba tras la cancelación del convenio de Becas 2020, lo que provocó un incremento drástico en los costos de matrícula y residencia, montos que ahora deben pagarse en dólares estadounidenses.

La crisis comenzó tras la firma de un nuevo acuerdo en 2024 entre la entonces ministra de Salud y la Comercializadora de Servicios Médicos Cubanos, lo que dejó sin respaldo financiero a quienes iniciaron sus estudios bajo el plan de Becas 2020.

Los estudiantes señalan que, al estar excluidos del nuevo esquema, han quedado dependiendo únicamente del apoyo económico familiar; muchas familias han tenido que recurrir a préstamos para cumplir con los pagos exigidos por la universidad cubana.

Algunos de los estudiantes aseguran que se han dirigido a autoridades hondureñas, incluyendo reuniones con el expresidente Manuel Zelaya Rosales, donde se comprometieron a realizar un censo de afectados, pero sin que ello se tradujera en un apoyo financiero concreto ni en la restitución de sus condiciones iniciales de beca.

En medio de esta incertidumbre, varios de estos médicos en formación advierten que, si no reciben pronto una respuesta oficial, tendrán que interrumpir sus residencias, truncando años de preparación académica y esfuerzo de sus familias.

Las familias de los estudiantes recurrieron a préstamos para cubrir los altos pagos exigidos por la universidad cubana tras la eliminación de la beca original. (Foto: redes sociales)
Las familias de los estudiantes recurrieron a préstamos para cubrir los altos pagos exigidos por la universidad cubana tras la eliminación de la beca original. (Foto: redes sociales)

Los estudiantes afectados denuncian que la suspensión repentina del convenio original, que cubría matrícula y manutención a bajo costo, representa no solo un retroceso académico, sino una carga financiera inesperada.

Detallan que, con la nueva administración, el pago pasó a ser en dólares estadounidenses y las cuotas periódicas aumentaron considerablemente, superando la capacidad económica de numerosos hogares hondureños. La necesidad de pagar montos elevados en USD obliga a las familias a contraer deudas y enfrentar un futuro incierto.

Actualmente, más de 150 alumnos continúan beneficiados por el convenio gestionado por las Secretarías de Salud y de Desarrollo Social, mientras que los 99 que partieron bajo el esquema de Becas 2020 quedaron excluidos y sin una alternativa propuesta por las autoridades.

Desde finales de 2024 y durante 2025, los estudiantes buscaron apoyo institucional, incluyendo reuniones con el titular de la Secretaría de Desarrollo Social. Presentaron solicitudes formales para la revisión de su caso, con el objetivo de garantizar el derecho a terminar sus especialidades.

Subrayan que, pese a un encuentro con el expresidente Zelaya Rosales en Casa Presidencial, donde se les pidió entregar un listado con los datos de los afectados, la única medida tomada fue un censo que no generó resultados prácticos

FOTO DE ARCHIVO: La posible interrupción de las residencias médicas de los becarios amenaza la cobertura de especialidades clave en hospitales públicos de Honduras, como anestesiología y ortopedia.  REUTERS/Fredy Rodríguez
FOTO DE ARCHIVO: La posible interrupción de las residencias médicas de los becarios amenaza la cobertura de especialidades clave en hospitales públicos de Honduras, como anestesiología y ortopedia. REUTERS/Fredy Rodríguez

La problemática que atraviesan estos 99 médicos en formación es más grave ante la carencia de personal especializado en Honduras. Los estudiantes destacan que su permanencia y retorno son esenciales para ocupar vacantes en áreas prioritarias como anestesiología, radiología, ortopedia y diferentes especialidades clínicas y quirúrgicas en hospitales públicos.

“Estamos en un punto en que no sabemos si abandonar la residencia porque ya no tenemos cómo costearla”, manifiestan, señalando que los nuevos pagos en dólares representan una traba insostenible.

Alertan que, si se ven forzados a volver sin completar la especialidad, no solo se perderían años de estudio, sino que se frustraría la posibilidad de aportar al fortalecimiento del sistema sanitario hondureño.

Reiteran su compromiso de regresar a Honduras tras finalizar sus estudios, aunque aclaran que la posibilidad de mantener sus trayectorias académicas, e incluso de permanecer en Cuba, depende de una intervención estatal que alivie la presión financiera.