Tommy Lee Jones dandole indicaciones a su esposa Dawn. Foto: Enrique García Medina/GENTE
Tommy Lee Jones dandole indicaciones a su esposa Dawn. Foto: Enrique García Medina/GENTE

La pasión por el polo de Tommy Lee Jones (71), nacido en Texas, tiene larga data. El protagonista de Men in black empezó a jugar en California en la década del setenta. Llegó a formar San Saba, un equipo que compitió en South Beach.

Algo parecida es la trayectoria polística de su mujer, la fotógrafa Dawn Maria Laurel (53), también texana, que se inició hace 22 años y lleva 16 de casada con Tommy. De ahí que cuando el ex polista Guillermo Caset (p) lo invitó a participar de la creación del club Santa María de Lobos, en 2005, el actor no dudó en sumarse como socio fundador.

Tommy y su mujer en un receso. . Foto: Enrique García Medina/GENTE
Tommy y su mujer en un receso. . Foto: Enrique García Medina/GENTE

Y fue justamente Caset, padre del jugador de Alegría, quien convocó a Dawn para representar al equipo de Lobos en el 1º Campeonato Argentino Abierto de Polo Femenino, que se disputó la semana pasada en la sede Alfredo Lalor que la Asociación Argentina de Polo posee en Pilar.

Tras competir seis formaciones de entre 23 y 30 goles, integradas por las mejores jugadoras de Argentina, Alemania, Estados Unidos, Francia e Inglaterra, el último martes 28 se disputaron las semifinales. Y ahí estuvieron, además de Santa María de Lobos –con Dawn–, Ellerstina –liderado por Lía Salvo, la mejor jugadora de nuestro país–, y La Dolfina Brava I –con Mía Cambiaso– que compitió con La Dolfina Brava II.

Dawn María en su debut en el Campeonato Abierto Argentino de Polo Femenino. . Foto: Enrique García Medina/GENTE
Dawn María en su debut en el Campeonato Abierto Argentino de Polo Femenino. . Foto: Enrique García Medina/GENTE

Esta vez, el cuarteto de la texana recibió una verdadera paliza frente a las "chicas de negro" (vaya paradoja), con un contundente 13 a 2. De todas formas, allí estuvo Tommy prendido a sus binoculares, sin dejar de alentar a su mujer en cada jugada.

Por Ana van Gelderen.

Fotos: Enrique García Medina.