Nuevos hallazgos reabren el debate sobre el verdadero día de la destrucción de Pompeya

Evidencias arqueológicas y discrepancias en documentos antiguos cuestionan la fecha tradicional de la erupción del Vesubio y plantean la posibilidad de que la catástrofe ocurriera en otoño y no en pleno verano del año 79 d.C.

Guardar
Google icon
Pintura acuarela: Vesubio en erupción, con lava y humo sobre Pompeya. El volcán expulsa fuego y ceniza cubriendo la antigua ciudad bajo un cielo rojizo.
Monedas encontradas en la Casa de la Pulsera de Oro corroboran que la tragedia de Pompeya no pudo ocurrir antes de septiembre del año 79 d.C - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El enigma de la erupción del Vesubio que destruyó Pompeya continúa vigente casi dos mil años después. Aunque durante siglos se creyó indiscutible que la catástrofe ocurrió el 24 de agosto del año 79 d.C., nuevas evidencias arqueológicas y análisis documentales ponen en duda esa cronología.

En los últimos años, hallazgos como frutos de temporada otoñal, monedas acuñadas tras el verano y un grafiti fechado en octubre llevaron a arqueólogos e historiadores a reconsiderar la fecha tradicional. Estos indicios apuntan a que la erupción podría haber acontecido el 24 de octubre de 79 d.C., desplazando la visión clásica y reabriendo el debate sobre el momento exacto del desastre, que sepultó a Pompeya, Italia.

PUBLICIDAD

Discrepancias en los relatos históricos sobre la erupción del Vesubio

La principal fuente escrita sobre la destrucción de Pompeya son las cartas de Plinio el Joven, quien presenció el suceso desde Miseno. El joven aristócrata redactó sus relatos más de veinte años después y los envió al historiador Tácito, detallando de manera minuciosa la erupción.

Según esos manuscritos, el desastre ocurrió el 24 de agosto, pero los documentos originales no se conservan. Numerosos copistas medievales, expuestos al cansancio de largas jornadas, pudieron introducir errores en la fecha exacta, como explica la arqueóloga y arqueobotánica Jess Venner en el HistoryExtra Podcast.

PUBLICIDAD

Más aún, diversas versiones de los manuscritos aportan tres fechas distintas: 24 de agosto, 24 de octubre y 1 de noviembre. Para Venner, la hipótesis de octubre es la más consistente con la evidencia.

Vista aérea de las ruinas de Pompeya con edificios de piedra y calles adoquinadas bajo un cielo parcialmente nublado, y el Monte Vesubio en la distancia.
Nuevos hallazgos arqueológicos en Pompeya cuestionan la fecha clásica de la erupción del Vesubio y reabren el debate histórico - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las frutas de Pompeya y el debate sobre la fecha exacta

La arqueobotánica proporciona información determinante en este debate. Según Venner, en villas de la región aparecieron numerosas granadas carbonizadas, un fruto cuya recolección abarca de finales de septiembre a noviembre en Campania. No encajan con una erupción en agosto, pues aún no estarían listas para cosecharse.

Con la uva sucede algo similar. Las festividades de la vendimia romana se celebraban el 19 de agosto, cuando las uvas se prensaban y almacenaban en tinajas de terracota. Venner destaca que los restos de dolia selladas indican que este proceso ya había finalizado al momento de la erupción, lo que sugiere que el evento tuvo lugar tras la vendimia.

Monedas, vestimenta y sistemas de calefacción: pruebas alternativas sobre el momento de la erupción

El análisis de aspectos cotidianos aportaron nuevas pistas. Entre ellas están los sistemas de calefacción y la ropa gruesa que se encontraron bajo la ceniza. De acuerdo con Venner, estos objetos tendrían poco sentido en pleno verano italiano, aunque aclara que la evidencia textil es menos segura, ya que la población pudo haberse cubierto para protegerse de la ceniza.

Destaca el descubrimiento numismático en la Casa de la Pulsera de Oro, donde aparecieron dos monedas con la efigie del emperador Tito y la inscripción “IMP XV”, aludiendo a su decimoquinta aclamación. Un documento militar demuestra que Tito aún utilizaba el título de la decimocuarta aclamación a comienzos de septiembre de ese año. Esto indica que la decimoquinta y, en consecuencia, las monedas debieron producirse tras esa fecha. Por lo tanto, la catástrofe no pudo ocurrir en agosto. No obstante, especialistas como Richard Abdy advierten que el desgaste de las monedas dificulta confirmar el numeral, dejando margen para la interpretación.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Las cartas de Plinio el Joven sobre la tragedia de Pompeya presentan versiones con fechas distintas, lo que complica la cronología del desastre - (Imagen Ilustrativa Infobae)

El grafiti de Pompeya refuerza la hipótesis de octubre

Un dato clave que refuerza la hipótesis otoñal es un grafiti escrito con carbón en una estancia en obras. El mensaje, traducido del latín, alude al “decimosexto día antes de las calendas de noviembre”, es decir, el 17 de octubre. Para Venner, este hallazgo demuestra que ese espacio seguía en uso días antes de la tragedia y apoya la opción del 24 de octubre como fecha más probable.

Venner descarta que el grafiti fuese del año anterior, ya que sería inusual dejar una habitación en remodelación tanto tiempo. Además, el carbón, un material perecedero, difícilmente habría resistido un año expuesto.

La investigación sigue abierta sobre la tragedia de Pompeya

En la actualidad, la fecha de la erupción del Vesubio sigue siendo objeto de debate entre arqueólogos e historiadores, tal como recoge el HistoryExtra Podcast. Algunos expertos expresan dudas sobre la interpretación de las monedas o sobre la presencia de frutos otoñales en agosto, mientras que otros destacan la solidez de la evidencia acumulada a favor de octubre.

En última instancia, la transmisión manuscrita en la Antigüedad, realizada durante extensas jornadas, facilita la persistencia de errores a lo largo del tiempo y mantiene viva la incógnita que rodea a Pompeya, desafiando todavía a la ciencia moderna.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD