Mica Viciconte vive su mejor momento profesional (Foto Fabián Uset/GENTE)
Mica Viciconte vive su mejor momento profesional (Foto Fabián Uset/GENTE)

"Me sentí muy bien cuando con FabiánCubero (39)– pudimos blanquear nuestra relación. Estamos juntos hace ocho meses, y lo pasamos bárbaro cuando nos vemos", confiesa Mica Viciconte (29).

"Elegirnos cada día es lo mejor que nos puede pasar", sentencia quien el 3 de mayo festejó su cumpleaños junto a su novio y con Indiana, (9), Allegra, (7), y Siena, (3), las hijas del jugador de Vélez y Nicole Neumann (37).

Influencer, modelo y deportista marplatense, saltó a la fama con su participación en Combate (Canal 9), sigue cautivando teens en La tribuna de Guido (eltrece) y no da un paso sin que su más de un millón de followers en Instagram le llene de notificaciones el celular.

Mica Viciconte (Foto Fabián Uset/GENTE)
Mica Viciconte (Foto Fabián Uset/GENTE)

–¿Cómo era la vida de Mica antes de ser una de las influencers de las redes sociales que más quieren las marcas?
–Yo era una piba común. Vivía en Mar del Plata, había estudiado para ser guardavidas y profesora de natación, pero para mantenerme trabajé de moza, promotora, fui repostera y hasta di clases de natación. Cuando llegué a Buenos Aires viví durante tres años en una residencia universitaria y compartía mi cuarto con dos chicas más. Trabajaba de lo que podía. Una vez fui a presentarme a una agencia de modelos y no me aceptaron porque me dijeron que era gorda.

–¿Y cómo llegaste a entrar en Combate?

–Mi papá vio el aviso en el diario, me llamó, y me dijo que en Canal 9 estaban buscando mujeres deportistas para un nuevo programa. Pero en el casting de Combate lo pasé mal. Primero protesté en la puerta porque hacían pasar a las acomodadas y después porque me empezaron a preguntar cosas de mi vida privada, que me hicieron sentir muy incómoda. Les paré el carro y a los días me llamaron para decirme que había quedado seleccionada.

–¿Siempre quisiste trabajar en la tele?

–Nunca soñé con trabajar en la tele y mucho menos me imaginaba como influencer en las redes sociales. De hecho, antes de trabajar en Combate no tenía Twitter, ni Facebook, ni Instagram, y hoy tengo más de 1 millón de seguidores.

–Tenes más seguidores que Nicole… ¿A qué crees que se debe?

–La verdad es que no tengo idea cuánta gente la sigue a ella. No me fijo en su Instagram ni tampoco estoy pendiente de las cosas que hace. A mí Combate y el Bailando en su momento me ayudaron mucho con las redes.

–¿Podemos decir que tu carrera la hicieron tus fans?

–Sí. Mi carrera la hicieron mis fans, ellos saben todo de mi vida y si no publico algo se enteran igual. Por mis fans fui a participar de Combate Perú, me fui a los Juegos Olímpicos invitada por una Aerolínea, y Fiat se enteró que había vendido mi auto y me ofreció uno.
A Fabián mis fans lo llaman "Padre" y me dijeron que si algún día me hace daño son capaces de destruirlo.

Mica Viciconte (Foto Fabián Uset/GENTE)
Mica Viciconte (Foto Fabián Uset/GENTE)

–¿Cómo se toma tu familia tu exposición en los medios y tu relación con un hombre con hijas?

–Mi familia siempre me apoyó para que hiciera todo lo que me de felicidad. Mi papá, Hugo, conduce un programa de radio hace treinta años y tiene un local de pesca en Mar del Plata; Marcela, mi mamá, es ama de casa. Después tengo dos hermanos: Diego es policía, y Lara estudia el profesorado de educación física. Ellos me cuidan, pero nunca se metieron en mis relaciones

Cuando nos empezamos a conocer descubrí que detrás del jugador hay un gran hombre que se preocupa  por sus hijas y  por la mujer que tiene al lado

–¿Qué te atrajo de Fabián?

–Te voy a confesar algo, al principio no quería saber nada con Fabián porque pensaba que era un mujeriego. Además me sentía muy expuesta porque yo parezco una mina fuerte pero soy tímida. Me cohibía que sea tan sexy y que estaba atravesando un momento de mucha exposición al separarse de su mujer. Pero cuando nos empezamos a conocer descubrí que detrás del jugador hay un gran hombre que se preocupa un montón por sus hijas y también por la mujer que tiene al lado.

Por Pablo Procopio