Luciano Castro en el ring. Foto: Diego García/GENTE
Luciano Castro en el ring. Foto: Diego García/GENTE

La cosa empezó así. El Pato Galván –periodista, panelista de Cuestión de peso y ejemplo a seguir (bajó 60 kilos en un año)– tuiteó un video donde se lo ve entrenando. Y lo acompañó con un post desafiante: "Tuve un sueño increíble, @MartinCoggi. En una velada de box solidario (boxeadores vs. famosos) vos y yo nos dábamos una #Zalipa terrible".

El destinatario no era otro que Martín "El Príncipe" Coggi –boxeador e hijo del mítico "Látigo" Coggi–, quien, lejos de esquivar el bulto, recogió el guante y se sumó a la iniciativa. Porque según dicen, si de cuestiones solidarias se trata, al Pato Galván son pocos los que le dicen que no.

Luciano Castro y Sergio Maravilla Martínez arriba del ring. Foto: Diego García /GENTE
Luciano Castro y Sergio Maravilla Martínez arriba del ring. Foto: Diego García /GENTE

Para que la velada pugilística fuera completa, faltaba una dosis más de boxeo y celebridad. Fue entonces que el Pato aprovechó que Sergio "Maravilla" Martínez –el último gran campeón, fanático de River como Galván y dueño de un carisma inobjetable– está en Mar del Plata haciendo su show de stand up, y lo sumó a la movida.

"¿Te copás y peleás contra un actor? Es con fines solidarios", le preguntó al hombre de Claypole, que de carencias y lucha sabe mucho. Obtuvo un rotundo "sí".
¿Quién sería el challenger? Boxeador por filosofía, amante de Mar del Plata, tan simpático como para levantar al público con un guiño y tan acosado por las mujeres como respetado por los hombres: Luciano Castro tiene todas las fichas para protagonizar un atardecer inolvidable. Y con su "sí" sin condiciones se completó el programa. "Boxear en esta ciudad es mi gran sueño", le aseguró al Pato Galván el galán de Las Estrellas.
Con el auspicio del Gobierno de la Provincia, a las tres de la tarde la gente no deja de llegar al balneario Las Toscas. La consigna es clara: una entrada para ver la pelea a cambio de un par de zapatillas, libros o paquetes de pañales. #Zalipa es la clave para colaborar con los comedores locales.

Facundo Arana y Puma Goity. Foto: Diego García/GENTE
Facundo Arana y Puma Goity. Foto: Diego García/GENTE

A la movida se suman como jurado un par de poco entendidos, pero almas solidarias como Facundo Arana, Maximiliano Guerra y el Puma Goity. En el ring side, Sabrina Rojas, dispuesta a alentar a su chico.

Sabrina Rojas alentando. Foto: Diego García/GENTE
Sabrina Rojas alentando. Foto: Diego García/GENTE

Entre las cuerdas, y como antesala, las vigentes campeonas del mundo, Yesica "Tuti" Bopp y Erica "La Pantera" Farías, se cruzan en una exhibición implacable.

Luego llega la contienda que fue el punto de partida: "Pato" Galván contra Martín "El Principito" Coggi. En un hecho inédito, los boxeadores se pegan duro pero además sonríen cómplices en pleno clinch.

Con el Pato Galván, organizador de la movida solidaria. Foto: Diego García/GENTE
Con el Pato Galván, organizador de la movida solidaria. Foto: Diego García/GENTE

El plato fuerte se larga a las siete y media de la tarde. El mejor boxeador argentino de los últimos tiempos sale al ring frente a un viejo conocido, Luciano Castro, quien declaró antes de subir: "El boxeo es conducta, disciplina y pasión". Entre ganchos y algún cross, el actor y Maravilla avivan la jornada.

Castro y Maravilla en plena pelea. Foto: Diego García/GENTE
Castro y Maravilla en plena pelea. Foto: Diego García/GENTE

Los "¡uhhhhhh!" bajan de la tribuna y las hinchadas se dividen. Es todo parte del folklore. Con Luciano y Sergio en el ring, los chicos de los comedores de Mar del Plata son los únicos ganadores. Y el "gracias al boxeo por tanto" que expresó el actor en el cuadrilátero cobra mayor sentido.

Por Ana van Gelderen