Recuperada de los ataques de pánico que la hicieron renunciar al Bailando en 2017, Naiara Awada se lamenta por no haber podido contar con el apoyo de su tía, Juliana Awada, en esto meses.

Nai Awada. Foto: DIego Soldini/GENTE
Nai Awada. Foto: DIego Soldini/GENTE

–¿En ese lapso tu tía, Juliana Awada, estuvo en contacto con vos?
–No. Entre las dos hay una distancia enorme desde ShowMatch. Pensé que con todo esto capaz me iba a pegar un llamadito o se iba a acercar, porque ella sabe por mi papá que estuve mal. Pero nada. La quiero un montón, pero ya fue… Uno también se cansa de mandar mensajes. La vida es así. Cada uno elige lo que quiere.

–¿Por qué pensás que se abrió esa brecha entre ustedes?
–Por la política. Yo no entiendo un pomo. Lo único que me importa es que mi país esté bien, que la gente pueda vivir en paz, que haya trabajo para todos y menos pobreza. Después, me da igual quien lo maneje. Pero para mí, en la política la mayoría son corruptos. Dio la casualidad de que mi tía se casó con quien iba a ser el Presidente de la Nación y eso me trajo un montón de problemas, y también me fue al cuerpo. ¡Me pasó de todo este año! Y quizás no me la banqué como debería haberlo hecho. Pero no puedo volver el tiempo atrás; ya está. Ahora hay que pensar para adelante. Por suerte, tengo trabajo. Desde que me fui del Bailando estrené tres películas: Corralón, Hasta que me desates y 27: El club de los malditos. Y estoy segura de que este 2018 me puede sorprender.

Por Kari Araujo