
Rey indiscutido de la comedia norteamericana, Mel Brooks nació como Melvin James Kaminsky el 28 de junio de 1926 en el barrio de Brooklyn en Nueva York, en el seno de una familia judía.
De origen alemán por parte de su padre y ucraniano por parte de su madre, a los 9 años, cuando un tío lo llevó por primera vez al teatro, anunció que se dedicaría al espectáculo y no al rubro de la confección del que vivía su familia.
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El padre de Brooks murió muy joven, a los 34 años, de tuberculosis. Él tenía solo 2 años. Ese hecho lo llenó de ira, según confesó él mismo. Aseguraba que había aprendido a disfrazar esa rabia de comedia.

Su carrera artística empezó de muy joven improvisando números de humor e imitaciones para animar fiestas y clubes. Hasta que en 1949, el comediante Sid Caesar le dio su primera oportunidad, contratándolo para escribir bromas para una serie de la NBC.
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Adoptó el nombre artístico de Mel Brooks y empezó a crear sketches, y muy pronto, gracias a su humor delirante e irreverente, logró el éxito y la fama. A comienzos de los años 60, triunfó con un sektch llamado El hombre de 2000 años, la vida de un personaje que atraviesa dos milenios de historia, un argumento que anticipaba lo que sería uno de sus grandes éxitos cinematográficos, La loca historia del mundo.
El crítico teatral Kenneth Tynan, que vio a Mel Brooks actuar junto a su colega Carl Reiner en una fiesta, en 1959, lo definió como “el improvisador cómico más original” que había visto.
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Escribió innumerables guiones de comedia para teatro y para televisión, solo o con colegas. Y empezó a incursionar en el cine con cortometrajes.
El Superagente 86 fue creado por Brooks junto al escritor de comedia Buck Henry: esta vez eligió parodiar a James Bond a través de un espía torpe que fue genialmente interpretado por Don Adams. Sobre este personaje, Brooks explicó: “Estaba harto de ver todas esas agradables y sensatas comedias de situaciones. Eran distorsiones de la vida ... Quería hacer un loco, una tira cómica sobre algo que no fuese una familia. Nadie había hecho antes un programa sobre un idiota. Decidí ser el primero“.
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Asi nació Maxwell Smart, el Agente 86. La serie duró cinco años, de 1965 a 1970. Brooks hizo la primera temporada y luego su creación caminó sola. Su producto tuvo altísimo rating y ganó siete Premios Emmy.

Su primer largometraje también fue una sátira, Los productores, en 1967, film que le valió el Oscar al Mejor guion original en 1968. Esa película marcó también el comienzo de su colaboración con el actor Gene Wilder.
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En 1974, le tocó al western el turno de ser parodiado por Brooks, también con Gene Wilder en el reparto: Locuras en el Oeste. Mel Brooks no sólo dirigió la película sino que también actuó en ella y compuso la música. Fue la segunda película más taquillera de los Estados Unidos en el año de su estreno.
Gene Wilder actuó en ese film con la condición de que luego Brooks lo apoyara para concretar una idea suya: una parodia de las películas de Frankenstein. Así nació la genial comedia El joven Frankenstein, protagonizada por Wilder y Marty Feldman. La película, otro éxito de taquilla, tiene una breve pero inolvidable participación de Gene Hackman, irreconocible detrás de una larga barba.
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Siempre rupturista, en 1976, decidió hacer una comedia muda, cuarenta años después de la irrupción de los diálogos en el cine. Silent Movie, de la que el propio Brooks fue el actor principal, tuvo muchos cameos de famosos: Paul Newman, Burt Reynolds, James Caan, Liza Minnelli, Anne Bancroft y el célebre mimo francés Marcel Marceau, quien —otra broma del director— pronunció la única palabra de diálogo audible de la película: “¡No!”
Otro parodiado fue Alfred Hitchcock — más bien sus películas— en Máxima Ansiedad en 1977, también protagonizada por Brooks. Vértigo, Psicosis y Los pájaros fueron algunos de los títulos aludidos.
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Brooksfilm se llamó la productora creada por el realizador y desde la cual produjo grandes éxitos, en su mayoría dramas, muy lejos de las comedias que eran su marca: El hombre elefante, dirigida por David Lynch, Frances (1982), La mosca, de David Cronenberg (1986), y 84 Charing Cross Road (1987), protagonizada por Anthony Hopkins y Anne Bancroft.
En 1981, fue el turno de las epopeyas históricas y los espectáculos bíblicos: La loca historia del Mundo fue una narración cómica de la historia humana desde la Edad de Piedra hasta la Revolución francesa.
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Otros temas de parodia en películas de Brooks fueron el nazismo (Soy o no soy), la Guerra de las Galaxias (Spaceballs) y de las peripecias de Robin Hood (Men in Tights).
Brooks también produjo muchas adaptaciones musicales de sus películas, que fueron éxitos en Broadway.
El 26 de junio de 2023, dos días antes de cumplir los 97 años, le concedieron el Oscar Honorífico a la trayectoria profesional.

Luego de un primer matrimonio con Florence Baum, de quien se divorció en 1962, Brooks se casó en 1964 con la actriz Anne Bancroft. El matrimonio duró hasta la muerte de ella, en 2005.
Este 28 de junio, Mel Brooks cumple 100 años. Está en buena forma. Hace unas semanas, en mayo pasado, Mel Brooks entregó al National Comedy Center de Jamestown, los tesoros cinematográficos de su carrera que ha durado más de siete décadas y ha dejado íconos de la comedia cinematográfica y la exitosísisma serie Superagente 86 —hoy de culto—.

El legado abarca miles de notas, guiones ilustrados, bocetos de libretos y las fotografías tomadas durante los rodajes de las 12 películas que realizó entre 1968 y 2023, de Los Productores a La Loca Historia del Mundo 2.
“Siempre me sentí orgulloso de decir que hacía reír a la gente para ganarme la vida. Saber que mi trabajo encontrará un lugar en los archivos nacionales de la comedia y seguirá haciendo reír me llena de un profundo orgullo”, dijo Mel Brooks en esa ocasión en declaraciones al Smithsonian magazine.

En un comunicado en ocasión de esta donación, Brooks evocó a un amigo: “Es un honor que mis contribuciones se preserven para las futuras generaciones en el National Comedy Center, especialmente porque es un lugar significativo para mi mejor amigo, Carl Reiner, quien creía en la importancia de preservar la historia de la comedia”.
Reiner, quien fue socio creador de Brooks en varios de sus éxitos, murió en 2020 y sus archivos fueron donados al National Comedy Center al año siguiente. “Sé que él estaría feliz de que nuestro trabajo perdure durante los próximos 2.000 años, o quizá aún más”, dijo Brooks.

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