¿Son los suplementos de colágeno la mejor estrategia para detener el envejecimiento de la piel?

Especialistas destacan que la clave para conservar la firmeza y bienestar corporal reside en una alimentación variada y en el abandono de malos hábitos

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Los factores que contribuyen a la reducción de la producción de colágeno (Canva)
La prevención es la clave para evitar la reducción de la producción de colágeno (Canva)

La disminución de colágeno con el paso de los años preocupa a quienes desean mantener la salud de la piel y de las articulaciones y buscan alternativas eficaces para enfrentar el envejecimiento. Este elemento es fundamental en la estructura del cuerpo humano y su producción natural empieza a reducirse desde los 25 años, explicó a ABC Elena Caride, especialista en medicina estética y antiaging de la Clínica de Caride. Muchas personas ignoran cuándo comienza ese descenso y tienden a buscar soluciones solo cuando los efectos ya son notorios.

Diversos estudios y la experiencia clínica señalan que los suplementos de colágeno no han demostrado eficacia en la prevención del envejecimiento cutáneo y articular. Las investigaciones citadas por ABC y Notre Temps indican que no hay pruebas científicas sólidas que respalden su uso para estos fines. Tampoco que el consumo de alimentos ricos en colágeno ayude a producirlo. Estos, como los caldos de huesos de res o pollo, tienen otros beneficios, según explicó la nutricionista Isabelle de Vaugelas a Notre TempsÑ son hidratantes y alcalinizantes, y por lo tanto contribuyen al equilibrio ácido-base del cuerpo: ayudan a combatir la acidez del organismo, cuyo exceso favorece la inflamación y acelera el envejecimiento de los tejidos.

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Pero en lo concerniente al colágeno propiamente dicho, los expertos advierten contra el error de pensar que es mejor corregir que prevenir. Recomiendan por lo tanto centrarse en la prevención mediante la adopción de buenos hábitos y una alimentación balanceada, en lugar de confiar en productos cuyo efecto está por confirmar.

El colágeno es la proteína más abundante del organismo, ya que constituye en torno al 25% de las proteínas totales y representa unos 4 kilogramos en una persona de 80 kilos, detalla Caride en ABC. Esta proteína, producida principalmente por los fibroblastos, es clave en la piel, los tendones, los ligamentos y los músculos. Su deterioro impacta tanto en la apariencia externa como en otras zonas del cuerpo y en el bienestar general.

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Uno de los errores frecuentes, de acuerdo con Caride, reside en relegar la atención al colágeno hasta que los signos de envejecimiento ya son claros. La especialista destaca que los hábitos cotidianos, como el consumo de tabaco, la exposición a la radiación ultravioleta o el estrés, aceleran la pérdida de colágeno: también el cortisol, la hormona del estrés, influye directamente en ese proceso. Muchas personas, concluye, se fijan únicamente en el exterior y olvidan que el origen del problema suele estar en el interior del organismo.

Primer plano de un cigarrillo parcialmente consumido, con el extremo encendido y la ceniza gris, apoyado en un cenicero de vidrio transparente con bordes curvos.
El consumo de tabaco es uno de los primeros hábitos a dejar para cuidar la lozanía de la piel (Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Funcionan realmente los suplementos de colágeno?

La popularidad de los complementos alimenticios de colágeno ha crecido gracias a promesas de reducir arrugas y fortalecer articulaciones, aunque la evidencia científica no lo avala. El Instituto Nacional de la Salud y de la Investigación Médica (Inserm), citado por Notre Temps, sostiene que “no existe ningún consenso científico que atestigüe una eficacia antienvejecimiento ni beneficios sobre la salud articular”. El Inserm advierte además que la base de estudios sobre estos productos “es limitada y a menudo contradictoria”, cuestionando así los mensajes comerciales de los suplementos en polvo, cápsulas o bebidas.

En el terreno alimenticio, Isabelle de Vaugelas señala que aunque caldos de huesos —de res, cerdo, pollo o pescado— contienen colágeno, “no por consumir estos alimentos vamos a tener menos arrugas”. Explica que al ser ingerido, el colágeno se descompone en aminoácidos y no se restaura directamente en colágeno las zonas que lo necesitan, por lo que no produce los efectos antienvejecimiento esperados.

Hábitos y alimentación recomendados para proteger el colágeno

Los especialistas consultados por ABC y Notre Temps insisten en la importancia de la prevención y el mantenimiento diario mediante un estilo de vida saludable. Caride sugiere una dieta basada en el patrón mediterráneo, con énfasis en verduras, legumbres y proteínas de alta calidad, y recomienda evitar restricciones extremas o la confianza absoluta en tratamientos externos o productos milagrosos. Para ella, lo que se observa en la piel —arrugas, flacidez, pérdida de volumen— es solo el síntoma; la prioridad debe ser modificar los hábitos perjudiciales, dejar el tabaco y reducir el consumo de azúcares.

La exposición al sol, el tabaco y el exceso en consumo de azúcar, además del estrés, son los factores que aceleran el envejecimiento de la piel
La exposición al sol, el tabaco y el exceso en consumo de azúcar, además del estrés, son los factores que aceleran el envejecimiento de la piel

Por su parte, de Vaugelas considera que los alimentos ricos en colágeno, como los caldos caseros de huesos y de espinas de pescado, pueden ser un complemento en la dieta de las personas mayores, siempre que el aporte proteico diario supere el 1 a 1,2 gramos por kilo de peso corporal. Estos caldos no solo aportan hidratación y ayudan al equilibrio ácido-base, sino que también contribuyen a la prevención de la desmineralización ósea, relevante en casos de artrosis y osteoporosis.

Para la especialista francesa, la preferencia debe darse a los caldos caseros sobre los industriales por su menor contenido en sal y mayor riqueza mineral. Incorporar carnes y pescados ecológicos, cocinados lentamente, permite beneficiarse del contenido sin caer en falsas expectativas de rejuvenecimiento.

Caldo de huesos (AdobeStock)
El caldo de huesos, especialmente casero, aporta miuchos beneficios aunque no reconstruye directametne colágeno (AdobeStock)

Adoptar un patrón alimenticio variado y equilibrado, junto a hábitos saludables, es lo que realmente ayuda a conservar el colágeno y a gestionar el envejecimiento de la piel y las articulaciones. La evidencia actual respalda los beneficios de una alimentación balanceada, por encima de fórmulas o productos sin respaldo científico concluyente.

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