
En la serie Nada, el irascible Manuel Tamayo Prats (personaje que interpreta Luis Brandoni), escritor y crítico gastronómico de larga trayectoria, se enfrenta a los desafíos del mundo moderno, que le son completamente incomprensibles, con una ferocidad asombrosa. Dependiente totalmente de la mujer que le soluciona la vida, su ama de llaves, secretaria, cocinera, administradora doméstica y tanto más, queda desamparado ante su pérdida, y deberá resignarse a regañadientes a contratar una sustituta, que ganará su confianza a fuerza de persistencia, prueba y error.
Caprichoso, maniático, inflexible, enfrentará a este nueva Buenos Aires, ciudad atrevida que parece resistirse a sus veleidades de viejo y excéntrico dandy porteño. Quién no se acuerda de la escena del supermercado, ante la atónita cajera, o la del café de las “vacas felices”. Mi personaje “no tiene filtro y eso lo hace muy atractivo”, decía el propio Brandoni en una entrevista que le hicieron cuando se lanzó la serie.
PUBLICIDAD
"No me digas abuelo": Tamayo Prats, el personaje de Luis Brandoni en Nada, en la cola del supermercado
Es una de las características de las personas mayores: se les tolera que digan lo primero que se les viene a la mente, que digan cosas que otros no pueden decir, que hablen sin filtros. En esa tolerancia hay, desde ya, una buena cuota de condescendencia. “El abuelo es así…” o “está grande”, se dicen y siguen adelante.
Son un poco locos los viejos y por eso se toma lo que dicen con cierta indiferencia. Pero los escépticos deberían tener en cuenta que, si de boca de los niños sale la verdad, de boca de los viejos suele suceder lo mismo. Han vivido, y mucho, y eso les da derecho a dejar de lado las máscaras y hablar de frente.
PUBLICIDAD
Así, el personaje de Brandoni en Nada va por la vida exponiendo a los verseros y mofándose de las nuevas tendencias o poses pseudo revolucionarias, animal friendly, veganas y demás.

La serie también expone la arbitrariedad con la cual se nos impone hoy la digitalización de hasta el último rincón de nuestra intimidad, forzando a todo el mundo a poner sus datos a disposición de corporaciones y gobiernos.
Por otro lado, en la película Parque Lezama, Brandoni es León Schwartz, el militante comunista que exagera, inventa, seduce con sus relatos, y comparte el escenario con Eduardo Blanco, admirable en su composición de un veterano encargado de edificio del cual el consorcio quiere prescindir en pos de la modernización. De paso, cabe decir que lo de Blanco es superlativo, porque él no tiene la edad de su personaje y sin embargo lo representa a la perfección, al punto de que quien no lo conoce, puede perfectamente tomarlo por un octogenario.
PUBLICIDAD
Con un banco de plaza por todo escenario, no faltan los típicos diálogos entre gente grande:
— ¿De qué estábamos hablando?
— Usted estaba hablando…
En esta obra teatral llevada al cine, Brandoni vive de las glorias del pasado, sin dejar de luchar por todas las causas que considera justas en el presente, entre otras, la de no ser llevado a un hogar de ancianos por su hija, que ya no sabe qué hacer para cuidarlo.

Lejos del sofisticado Tamayo Prats, empeñado en seguir disfrutando de los privilegios que le reporta su pluma feroz ante el temor que suscita en los empresarios gastronómicos, este viejo militante añora los años de combate político y sindical, los años de la ilusión y la utopía, y se resiste a ser considerado como un anciano que debe ser preservado de los males que lo acechan. Sigue viviendo como un caballero andante, un Quijote listo para todas las batallas.
PUBLICIDAD
Parque Lezama es también una denuncia de la situación en que están muchos jubilados, descartados como si el retiro fuese nada más que una antesala de la muerte, privados de los medios suficientes para una vida digna luego de años de trabajo. Esas personas de edad, que con frecuencia la sociedad desprecia, son mostradas en la película en toda su humanidad: tienen sueños, convicciones e ideales, e incluso más coraje que muchos jóvenes y adultos menos mayores que ellos.
Brandoni encarna así a dos personajes entrañables como pocos. En uno, el dúo artístico tan logrado que forma con Robert De Niro, amigos en la vida real y en la ficción, del cual muchos recordarán la lección sobre pastelería clásica argentina que da Manuel Tamayo Prats a Vincent Parisi, “cañoncitos de dulce de leche, bolas de fraile”, que el neoyorkino repite con su inconfundible acento gringo. En el otro, las charlas sobre el banco de plaza, donde León intenta convencer a Antonio Cardozo, ya listo a resignarse, de la necesidad de seguir luchando.
PUBLICIDAD

En estos días de duelo por el actor multifacético, versátil como pocos, que encarnó con pasión todos los roles que le tocó jugar, una buena forma de recordarlo es volver a ver estas dos obras de gran repercusión, y no sólo para el público local. Nada, una serie que dejó con gusto a poco —pero de la que afortunadamente acabamos de enterarnos de que la segunda temporada ya está en post producción—, y Parque Lezama, un éxito teatral transformado en película por el celebrado realizador Juan José Campanella. Ambas en Netflix.
Y si se lo perdieron en su momento todavía está disponible en Flow y HBO Max la excelente serie Un gallo para Esculapio, donde un casi irreconocible Brandoni da vida a Chelo, jefe de una banda de piratas del asfalto. -se trata también de un silver, pero en este caso uno de los que, dicho en criollo, “se da la carmela”, o sea, se tiñe las canas. También este personaje está a disgusto con algunas imposiciones de los tiempos modernos, como las ridículas “nuevas masculinidades”.
PUBLICIDAD

Qué se puede decir de Luis Brandoni que no se esté diciendo ya en los medios de Argentina y del mundo hispano. Que fue un ejemplo de longevidad activa, ya que estamos en el auge de ese concepto. Que trabajó incansablemente hasta último momento, y que de no ser por una estúpida caída en su vivienda quizá seguiría hoy arriba del escenario o de vuelta en un set, y que nos dejó escenas memorables en cine, recordadas incluso por aquellos que no vieron la película o la obra en cuestión.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Envejecimiento en Argentina y caída de nacimientos, las señales que ya obligan a replantear producción, empleo e inversión
La advertencia del economista Gustavo Rodolfo Reija pone el foco en un giro silencioso del consumo, con rubros que pierden base y otros que ganan terreno en salud, asistencia y ahorro

Qué alimento conviene evitar después de los 60, según médicos
Investigaciones y recomendaciones de organismos de referencia apuntan a revisar costumbres muy extendidas para reducir factores asociados con enfermedades crónicas en adultos mayores

El envejecimiento del cerebro puede ser detectado varios años antes y sin presentar síntomas
Una investigación encontró asociaciones entre la edad estimada del cerebro, bacterias del intestino y capacidades relacionadas con atención y organización

Dos películas españolas abordan con ternura y realismo una disyuntiva frecuente en la vida de los adultos mayores
Con 15 años de distancia entre sí, “Nacidas para sufrir” y ”Calle Málaga" evocan un mismo drama humano: el arraigo de los ancianos a su hogar y a su terruño, y el choque con la incomprensión del entorno

La longevidad es femenina: Japón tiene más de 100.000 centenarios y casi 9 de cada 10 son mujeres
La cifra constituye un récord global y presenta desafíos demográficos de talla, considerando además que, en paralelo, hay un derrumbe de la natalidad que las políticas públicas no logran frenar



