Por qué los trabajos de oficina se convirtieron en la gran variable de riesgo para las finanzas de Nueva York en los modelos de inteligencia artificial

La simulación parte de la dependencia tributaria de industrias como finanzas y servicios profesionales, y estima que ciertos escenarios pueden abrir un agujero acumulado de miles de millones hacia 2030 en recaudación municipal

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Vista panorámica del horizonte de Nueva York con múltiples rascacielos, incluyendo el Empire State Building, junto al río Hudson bajo un cielo nublado
La Oficina del Contralor de Nueva York advirtió que la inteligencia artificial puede impactar negativamente el empleo, los salarios y los ingresos tributarios de la ciudad (Reuters)

La oficina del contralor de la Ciudad de Nueva York advirtió en un informe que la inteligencia artificial puede alterar el empleo, los salarios y la recaudación, y sostuvo que el gobierno local debe reforzar ahora sus reservas fiscales.

Según el organismo, la mitad de los escenarios modelados incluyó daños para el trabajo, el crecimiento o los ingresos tributarios de la ciudad. El riesgo central que destacó el reporte fue presupuestario.

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De acuerdo con la Oficina del Contralor, los escenarios dos, tres y cinco concentraron 50% de la probabilidad estimada y contemplaron resultados negativos para empleo, actividad económica o recaudación, en una ciudad cuya base tributaria depende de sectores de oficina con salarios altos, como finanzas, servicios profesionales y tecnología.

La advertencia se apoyó en una fragilidad concreta: según la Oficina del Contralor, al cierre del año fiscal 2026 el Fondo de Estabilización de Ingresos y el fideicomiso para beneficios de salud de jubilados sumarían USD 7.200 millones, equivalentes al 8,5% de los ingresos tributarios presupuestados, una proporción que el organismo consideró insuficiente para absorber un shock grave.

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El informe, titulado AI and New York City’s Fiscal Future, planteó cinco trayectorias posibles para la economía y adaptó a la realidad local cuatro escenarios elaborados por Moody’s Analytics, a los que añadió uno propio con una caída más profunda del empleo de oficina.

Nueva York vista desde el cielo: un ecosistema urbano donde confluyen diversidad cultural e innovación en inteligencia artificial
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Según la Oficina del Contralor, el objetivo fue ofrecer un ejercicio de planificación sobre caminos plausibles y sus efectos en puestos de trabajo, salarios, industrias e impuestos municipales.

La propuesta fiscal: elevar las reservas al 16% de los ingresos tributarios

La respuesta más directa del informe fue fiscal: Nueva York debería elevar su fondo para días de crisis hasta el 16% de los ingresos tributarios anuales, según la propuesta publicada por la Oficina del Contralor en abril de 2026.

Con una recaudación proyectada de USD 84.400 millones para ese ejercicio, esa meta implicaría reunir USD 13.500 millones.

Según el organismo, la meta se basó en la experiencia histórica de la ciudad en recesiones, cuando las pérdidas acumuladas de ingresos llegaron a situarse 16% por debajo de la tendencia antes de recuperarse por completo.

La Oficina del Contralor recordó que el fondo específico para emergencias, conocido como Revenue Stabilization Fund, rondó los USD 2.000 millones, mientras que el fideicomiso de salud de jubilados acumuló USD 5.200 millones.

Vista panorámica del downtown neoyorquino, donde florecen startups y sedes de empresas de inteligencia artificial
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El reporte también señaló que el colchón fiscal más amplio de la ciudad —que incluyó reservas generales, de capital y mecanismos de estabilización presupuestaria— cayó desde un máximo de USD 14.500 millones al comienzo del año fiscal 2023 y se proyectó en USD 8.300 millones para 2027, según los supuestos del presupuesto ejecutivo local.

Además, citó a S&P Ratings para indicar que en el año fiscal 2025 Nueva York tuvo una reserva equivalente al 9,4% de sus ingresos operativos, la segunda más baja entre las 10 mayores ciudades de Estados Unidos.

Para el contralor Mark Levine, citado en la introducción del informe, la conclusión inmediata fue que la ciudad necesitó “un colchón fiscal más fuerte” para atravesar años inciertos.

Levine sostuvo que Nueva York no podía esperar a que Washington actuara y que debió prepararse para pérdida de empleo, turbulencia económica y presiones tecnológicas sobre el gobierno local.

Cinco escenarios y un riesgo: menos empleo de oficina y menos impuestos

El informe desarrolló cinco escenarios. La Oficina del Contralor asignó probabilidades a cada trayectoria y subrayó que 50% del peso estimado se concentró en los escenarios con impactos negativos sobre empleo, actividad o recaudación.

Una mano sostiene una tablet con gráficos de barras rojos y azules y el logo de la Oficina del Contralor de Nueva York, con rascacielos borrosos al fondo.
La recomendación principal insta a incrementar el fondo para crisis al 16% de los ingresos tributarios anuales para afrontar los riesgos derivados de la inteligencia artificial (Imagen Ilustrativa Infobae)

En ese marco, el reporte señaló que un deterioro del empleo de oficina tendría un efecto fiscal relevante, porque buena parte de la recaudación municipal depende de industrias de altos salarios.

La simulación más grave del informe fue el escenario “AI Shockwave”, al que el organismo asignó una probabilidad del 5%.

En ese caso, la ciudad sufriría una contracción más dura y prolongada del empleo de oficina, junto con una corrección en Wall Street y una caída más marcada de la masa salarial.

Según la Oficina del Contralor, bajo ese escenario el sector privado perdería más de 110.000 puestos en 2027 y casi tres de cada cinco bajas se concentrarían en actividades de oficina.

Frente a la trayectoria base, la brecha alcanzaría 259.000 empleos privados en el primer trimestre de 2029, mientras que los sectores de oficina terminarían 2030 con 145.000 puestos menos que en la proyección central.

El golpe fiscal sería el mayor de los cinco casos modelados. De acuerdo con la Oficina del Contralor, los ingresos tributarios combinados quedarían unos USD 14.000 millones por debajo de la base en forma acumulada hasta el año fiscal 2030, con una diferencia que crecería desde USD 1.100 millones en 2027 hasta USD 5.000 millones en 2029.

Sala de juntas institucional vacía con ventana panorámica al skyline de Nueva York al atardecer, mesa larga con documentos, calculadora y carpeta de la Oficina del Contralor.
Según el reporte, las reservas fiscales actuales de Nueva York equivalen apenas al 8,5% de los ingresos tributarios, una proporción insuficiente ante posibles shocks (Imagen Ilustrativa Infobae)

El informe también incluyó trayectorias con daños relevantes, aunque menos abruptos. En “Job Replacement”, la ciudad perdería ritmo sin una recesión repentina: de acuerdo con el organismo, hacia 2030 Nueva York tendría unos 96.000 empleos privados menos que en la base y una merma acumulada de aproximadamente USD 5.500 millones en ingresos tributarios hasta el año fiscal 2030.

Otro caso fue “AI Falls Flat”, centrado en una sobreinversión en centros de datos, software e infraestructura. Según la Oficina del Contralor, ese escenario provocaría una caída de casi 35% en la bolsa, una pérdida de 3,3 millones de empleos privados en Estados Unidos hacia mediados de 2027 y una baja de USD 3.400 millones en la recaudación tributaria de Nueva York en el año fiscal 2027.

El único escenario superior al caso base fue “Productivity Boon”. Según la Oficina del Contralor, allí las ganancias de productividad elevarían producción, salarios y utilidades sin una destrucción fuerte de empleo: Wall Street obtendría USD 57.500 millones en 2026 y se acercaría a USD 71.000 millones en 2030, y la recaudación combinada superaría en unos USD 8.000 millones la trayectoria central hasta 2030.

El reporte concluyó que el ajuste no debía limitarse al ahorro. También planteó modernizar sistemas públicos apoyados en tecnologías de las décadas de 1980 y 1990, fortalecer la ciberseguridad, usar su poder como accionista para exigir políticas responsables de IA y preparar programas de recapacitación laboral si la disrupción avanzaba con rapidez.

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