Proponen eliminar límites regulatorios a cuatro “químicos eternos” en el agua potable de Estados Unidos

La administración de Donald Trump impulsa una iniciativa para revocar las restricciones sobre cuatro compuestos persistentes, lo que podría modificar los estándares de calidad del suministro hídrico en el país

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Cinco grandes garrafas de agua de plástico transparente y azul, con tapas blancas, están alineadas verticalmente en un suelo de baldosas rojas bajo luz natural
La Administración Trump propone eliminar límites a cuatro sustancias PFAS en el agua potable de Estados Unidos, encendiendo la preocupación en sectores de salud y medioambiente (Reuters)

La administración Trump propuso eliminar los límites a cuatro sustancias químicas presentes en el agua potable de Estados Unidos, decisión que ha generado preocupación en sectores de salud y medioambiente. La Agencia de Protección Ambiental (EPA) confirmó que busca revocar las regulaciones que la administración de Joe Biden había impuesto sobre estos compuestos conocidos como PFAS o “químicos eternos”, debido a su persistencia en el ambiente.

La medida, anunciada esta semana, podría afectar la calidad del agua que consumen millones de estadounidenses, pues eliminaría las alertas actuales sobre la presencia de estos contaminantes. Los PFAS se encuentran en productos de uso doméstico como sartenes, empaques de comida y cosméticos, y su potencial exclusión de la normativa enfrenta a reguladores, la industria química y organizaciones ambientalistas.

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El programa informativo de la televisión pública de Estados Unidos, PBS News Hour, resaltó que la propuesta reactivó el debate sobre los riesgos y responsabilidades ligados a estas sustancias.

Qué son los PFAS y cuáles son los químicos implicados

Los PFAS, o sustancias perfluoroalquiladas, son valorados en múltiples industrias por su durabilidad y resistencia, pero generan inquietud porque pueden permanecer durante años en el ambiente y en el cuerpo humano.

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Un grifo de metal plateado en primer plano, inclinado hacia la derecha, con un chorro constante de agua clara cayendo hacia abajo sobre un fondo negro
La EPA revoca normativas que restringían los 'químicos eternos' PFAS, presentes en productos cotidianos como sartenes, cosméticos y empaques de alimentos (Reuters)

La propuesta de la EPA busca eliminar los límites para los siguientes compuestos:

  • Ácido perfluorononanoico (PFNA)
  • Ácido perfluorobutanosulfónico (PFBS)
  • Sulfonato de perfluorohexano (PFHxS)
  • GenX

Estos químicos se detectaron en productos cotidianos y pueden acumularse con el tiempo, según diversos estudios que los vinculan con enfermedades tiroideas, cáncer y problemas en el desarrollo.

El periodista William Brangham, en PBS News Hour, explicó que se conocen como “químicos eternos” porque prácticamente no desaparecen y están presentes en todo el mundo.

Cómo surgieron los límites y qué defendía la normativa previa

Bajo la administración de Joe Biden, la EPA estableció los primeros límites nacionales para PFAS en el agua potable, midiendo su concentración en partes por billón (ppb). Cabe señalar que, según el estándar estadounidense, “billion” equivale a mil millones; se sugiere precisar el estándar empleado en los documentos regulatorios.

La normativa respondía a la evidencia sobre su toxicidad incluso en dosis mínimas y fijaba umbrales estrictos que obligaban a notificar y sancionar a quienes superaran los niveles permitidos, según recogió el medio Diario Las Américas.

Primer plano del logo circular de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) de Estados Unidos en una pantalla de teléfono, con la bandera estadounidense desenfocada detrás
Bajo la administración Biden, la EPA había instaurado límites nacionales para PFAS en agua potable, con umbrales estrictos para notificar y sancionar su exceso (Reuters)

La agencia sostuvo que estas restricciones eran necesarias para proteger la salud pública, dado que los efectos de una exposición prolongada a PFAS todavía se estudian y pueden tardar años en manifestarse.

Por qué la administración Trump propone revertir los límites

El director de la EPA, Lee Zeldin, defendió la iniciativa afirmando que la regulación anterior fue implementada de forma apresurada y que no cumplió con los procedimientos legales exigidos por la Ley de Agua Limpia. En un comunicado, Zeldin declaró que, aunque se mantienen vigentes las regulaciones primarias, considera que la norma impulsada por Biden es vulnerable a impugnaciones judiciales y difícil de aplicar para muchos sistemas de agua.

La industria química y asociaciones de proveedores de agua respaldan la propuesta, argumentando que filtrar los PFAS supone un costo excesivo y que ciertos compuestos son insustituibles en aplicaciones industriales. Aunque se ha avanzado en reducir el uso de estas sustancias, su eliminación total aún se considera inviable en algunos sectores, de acuerdo con PBS News Hour.

Reacciones: voces críticas y apoyo ciudadano

La propuesta provocó un rechazo inmediato por parte de grupos ambientalistas y movimientos sociales. Ken Cook, presidente de Environmental Working Group, afirmó en declaraciones al programa informativo de la televisión pública estadounidense PBS News Hour: “la EPA de Trump está cediendo ante los lobbies de la industria química y de servicios públicos. El precio de esta decisión lo pagarán los ciudadanos en forma de más enfermedades relacionadas con los PFAS”.

Primer plano de agua transparente fluyendo de un grifo hacia un desagüe circular cromado con orificios negros en un lavabo blanco
La industria química y asociaciones de agua apoyan la medida por el alto costo que supone filtrar los PFAS y la imposibilidad de sustituirlos en algunas aplicaciones industriales (Reuters)

El movimiento Make America Healthy Again, liderado por Robert F. Kennedy Jr., también manifestó su oposición y exigió mantener una regulación estricta sobre los químicos en el agua y los alimentos. El debate ha superado el ámbito ambientalista e incluye posiciones de distintos sectores que demandan mayor protección ante estos contaminantes.

Próximos pasos y proceso de consulta

La EPA abrirá un periodo de 60 días para recibir comentarios públicos y objeciones tras la publicación formal de la propuesta en el Registro Federal. Además, el 7 de julio se llevará a cabo una audiencia abierta en la que especialistas, ciudadanos y representantes de la industria presentarán sus posturas antes de que la norma sea confirmada o modificada.

En paralelo, la agencia comunicó que endurecerá las regulaciones para otros dos químicos distintos a los PFAS, aunque las medidas específicas aún no se han anunciado. Las regulaciones primarias de agua potable se mantienen vigentes mientras dure el proceso de revisión.

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