El gobierno estadounidense enfrenta críticas tras endurecer el control a la prensa en el Pentágono

Las asociaciones de corresponsales denuncian la reducción del acceso directo durante un contexto internacional delicado, mientras el Departamento de Defensa argumenta razones de salvaguarda y anuncia nuevos litigios

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El retiro de los espacios
El retiro de los espacios para medios en el Pentágono marca el fin de una tradición informativa que facilitó el acceso directo a fuentes militares estadounidenses durante décadas (Reuters)

El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció que retirará los espacios reservados para medios de comunicación dentro del Pentágono, una medida que implica el cierre inmediato del llamado Corredor de Corresponsales”, tradicional punto de encuentro informativo utilizado durante décadas para la cobertura del ejército estadounidense.

Esta decisión ocurre menos de una semana después de que un juez federal fallara en favor de The New York Times en una demanda que objetaba las restricciones de acceso a periodistas, en un contexto de importantes operaciones militares, la guerra con Irán y la reciente intervención estadounidense en Venezuela, según informó la cadena informativa CBS News.

El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, comunicó que los periodistas deberán trasladarse a un “anexo” fuera del edificio para realizar su labor. No ofreció detalles concretos sobre cuándo estará habilitado este nuevo espacio. La medida tiene efecto inmediato y afecta a un grupo heterogéneo de reporteros, incluidos los de grandes medios de comunicación estadounidenses como CBS News, ABC News, NBC News, CNN y Fox News.

La política recientemente implementada por el Departamento de Defensa establece que los periodistas deben comprometerse a no solicitarinformación clasificada o sensible al personal militar, bajo amenaza de ser considerados riesgos de seguridad y perder sus credenciales, un procedimiento inédito hasta entonces. Esta condición fue el detonante de protestas por parte del gremio periodístico tras la imposición de nuevos requisitos que limitan el acceso diario al recinto a quienes no acepten las nuevas condiciones.

El vocero del Departamento de
El vocero del Departamento de Defensa justificó el traslado de los periodistas a un área externa por motivos de seguridad, sin precisar plazos ni condiciones para la nueva ubicación (AP)

El 23 de marzo, la portavoz de The New York Times, Charlie Stadtlander, indicó una respuesta ante este movimiento: “Volverán a los tribunales”, calificando la medida de inconstitucional y contraria a la orden establecida por el juez federal.

El propio juez de distrito de Washington D.C., Estados Unidos, Paul Friedman, ordenó la semana pasada que se restableciera la acreditación a siete periodistas de The New York Times, además de anular varias restricciones impuestas por el Pentágono sobre la cobertura periodística.

En su resolución, Friedman argumentó que existían pruebas indiscutibles de que la política adoptada buscaba “eliminar a periodistas no afines y reemplazarlos con aquellos dispuestos a servir al gobierno”, un proceder que el juez catalogó como discriminación ideológica contraria a la Primera Enmienda.

Además, advirtió que la normativa era “inconstitucionalmente vaga” y generaba incertidumbre entre los reporteros sobre las conductas que infringían las reglas.

El diario neoyorquino sostiene que
El diario neoyorquino sostiene que obstaculizar la labor de sus reporteros constituye un retroceso para la transparencia y el derecho a la información (Reuters)

Reacción del gremio periodístico y contexto legal excepcional

En respuesta al cierre del “Corredor de Corresponsales”, la Pentagon Press Association –asociación profesional de corresponsales acreditados en el Pentágono– calificó la decisión como “una violación clara del sentido y la letra de la resolución judicial”, y destacó el impacto negativo que puede tener sobre la transparencia en momentos críticos para la seguridad internacional.

La organización formuló una pregunta pública: “¿Por qué el Pentágono decide restringir libertades de prensa vitales que ayudan a informar a toda la ciudadanía estadounidense?” y subrayó el acceso directo a fuentes militares en el contexto de la guerra con Irán.

La política de acceso restringido, introducida durante la presidencia de Donald Trump, fue rechazada por decenas de reporteros en el otoño pasado, quienes optaron por devolver sus credenciales antes que adherir a condiciones consideradas lesivas para la libertad de información. Actualmente, los periodistas con presencia permanente en el Pentágono pertenecen mayoritariamente a medios conservadores que aceptaron los nuevos requisitos.

Asociaciones de prensa advierten que
Asociaciones de prensa advierten que las nuevas restricciones afectan la vigilancia sobre las fuerzas armadas y generan incertidumbre sobre el futuro de la cobertura militar en Estados Unidos (REUTERS/Evan Vucci)

Bajo las reglas vigentes a partir del lunes, las conferencias de prensa y entrevistas seguirán realizándose dentro del Pentágono, pero los periodistas deberán entrar y circular siempre acompañados por un funcionario del área de prensa, según lo especificó Sean Parnell en redes sociales.

Las limitaciones sobre qué áreas pueden visitar los medios dentro del complejo, impuestas el año pasado, permanecen sin variaciones, ya que la resolución judicial del juez Friedman no afectó ese aspecto puntual.

El Pentágono comunicó por voz de su portavoz que continuará defendiendo sus restricciones por razones de seguridad y recurrirá legalmente la decisión judicial adversa al gobierno. Por su parte, los medios afectados mantienen su rechazo y reiteran la exigencia de un acceso pleno conforme a lo estipulado en la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos.