
La semana pasada, un juez de un tribunal inferior en Texas había bloqueado por completo la aprobación de mifepristona por parte de la FDA, una aprobación que se había dado hace más de dos décadas. Hoy en día más de la mitad de las mujeres que interrumpen un embarazo lo hacen con esta droga, según dijo el Departamento de Justicia.
En el 2021, más de la mitad de todos los abortos documentados en Estados Unidos fueron con medicamentos. Las estadísticas disponibles hasta ese año muestran que más de 4,9 millones de mujeres estadounidenses han utilizado el aborto con medicamentos con mifepristona y misoprostol desde que Mifeprex (mifepristona 200 mg) fue aprobado por primera vez por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) en 2000.
La denuncia se presentó en Amarillo a fines del año pasado. El grupo legal cristiano y conservador Alliance Defending Freedom representa a quienes se oponen a la píldora y dicen que la aprobación por la FDA fue defectuosa.
Una revisión realizada por investigadores del programa ANSIRH, de la Universidad de San Francisco, que informa los debates más apremiantes sobre el aborto y la salud reproductiva, concluyó que el aborto con medicamentos sigue siendo muy seguro. De hecho, es más seguro que continuar un embarazo hasta el término o usar otros medicamentos comunes administrados en entornos ambulatorios, como penicilina, Viagra o Tylenol.
El juez federal Matthew Kacsmaryk estuvo detrás del fallo. Había sido nominado por el ex presidente Donald Trump. Desde que asumió el cargo, ha fallado en contra del gobierno de Joe Biden en varios otros temas que defienden los demócratas, como las protecciones de inmigración y LGBTQ.

“Este caso se trata de controlar las decisiones médicas de mujeres, personas trans y personas no binarias”, denunciaron desde Planned Parenthood. “No satisfechos con poner fin al derecho federal al aborto en junio de 2022, un grupo de activistas y organizaciones antiaborto pidieron a la corte federal de Texas que ordene a la FDA que ponga fin a su aprobación de 22 años de este medicamento”.
Luego de lo ocurrido en Texas, un juez del estado de Washington -Thomas O. Rice, nominado por el ex presidente Barack Obama- ordenó a la FDA que no hiciera nada que pudiera afectar la disponibilidad de la mifepristona en ciertos estados liberales que habían presentado una denuncia.
El miércoles por la noche un tribunal federal de apelaciones dictaminó que la mifepristona todavía se puede usar por ahora. Sin embargo redujo el período de embarazo en el que se puede tomar el medicamento y ya no se podía entregar por correo. El gobierno de Joe Biden afirmó hoy que apelará, y la Corte Suprema será el próximo paso en una batalla legal que vuelve a poner limitaciones al derecho al aborto en Estados Unidos.
Pero por ahora, el gobierno de EEUU solicitó al tribunal del estado de Washington que aclare su orden, ya que el Departamento de Justicia señaló que está en “tensión significativa” con el fallo inicial de Texas. No está claro aún como impactarán en el uso de la píldora abortiva.
Qué ocurrirá en el futuro
Ni los demócratas pro aborto ni los republicanos que están en contra están contentos con estas últimas decisiones.

Merrick Garland, fiscal general de EEUU dijo en un un comunicado difundido por el Departamento de Justicia que el gobierno “está totalmente en desacuerdo” con la decisión del tribunal de apelaciones: “Buscaremos ayuda de emergencia de la Corte Suprema para defender el juicio científico de la FDA y proteger el acceso de los estadounidenses a una atención reproductiva segura y eficaz”.
El 24 de junio del 2022, la Corte Suprema de Estados Unidos anuló Roe v. Wade, la protección del derecho al aborto vigente en este país desde 1973, en una decisión histórica que permite a cada estado decidir si mantiene o prohíbe este derecho reproductivo.
Pero, a pesar de la lucha del segmento más conservador de EEUU, esta nueva batalla sobre la píldora abortiva señala que la guerra no acabó. No se sabe cuándo la Corte Suprema actuará sobre el caso, pero, por ahora, la apelación del gobierno de Biden al fallo de Kacsmaryk en Amarillo continuará en el tribunal de apelaciones.
Mientras tanto, las personas que puedan seguir accediendo al derecho al aborto en EEUU -en estados donde no está prohibido o restringido luego del fallo del año pasado- lo seguirán haciendo.
El aborto con medicamentos en ese país comúnmente implica tomar dos píldoras: mifepristona y misoprostol. Ambos medicamentos son seguros y efectivos y han sido utilizados durante décadas por millones de personas para interrumpir embarazos precoces. “Debido a la decisión del tribunal, la mifepristona puede retirarse del mercado. Pero el misoprostol está, y estará, disponible como una opción para interrumpir un embarazo temprano”, aclaró Planned Parenthood.
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